Cada vez nos quedan menos espacios urbanos, donde los ecosistemas permitan que sobreviva la flora y la fauna. Rodeados de concreto, tenemos menores posibilidades de disfrutar la naturaleza. Los pocos árboles son refugio y casa de aves locales y migratorias. Donde se combina agua y bosque, allí tenemos hábitat idóneo para las aves que son ese fondo musical que ayuda a contemplar y gozar la naturaleza. Pero la población de aves en León disminuye y por ello, necesitamos preservar los ecosistemas que todavía tiene la ciudad. Hoy, la regeneración paulatina del Parque Chapalita permite ya, la observación de aves, a menudo denominada “cacería fotográfica” o “pajareo”, actividad de bajo impacto que consiste en localizar, identificar y disfrutar de las aves en su hábitat natural, utilizando binoculares, cámaras y guías de campo.
También tenemos en León el Parque Metropolitano, en el Zoológico y en el Parque de los Cárcamos, áreas de resguardo para las aves, donde vecinos de la zona norte disfrutan los espacios. Aquí en Chapalita el lago y la intensa reforestación que hemos hecho en los últimos diez años, han ayudado a reproducir a cantidad de aves. Paulatinamente cada vez tenemos a más personas que se interesan por ello en la fotografía y en la observación de ellas. Bernardo Muñoz, un querido exalumno de ecoturismo ayudó a hacer un inventario de aves en el Parque Chapalita y pasó semanas fotografiándolas para hacer un catálogo hace pocos años. En León, aunque no se ofrece la licenciatura en biología, hay profesionistas que ayudan al estudio y a la conservación de las especies.
La “caza” de aves, se diferencia de la caza tradicional, por ser una actividad de conservación y estudio científico (ornitología) y apenas estamos aprendiendo cómo se hace. Hay aspectos claves de la observación de aves y una de ellas es que la autoridad municipal promueva y facilite esta práctica. Además, que se den iniciativas ciudadanas para planearlo, como lo hacemos ya en el Parque Chapalita. Se identifican los horarios, los espacios y el recorrido para hacerlo. Además, se requiere equipo como binoculares (prismáticos) que son fundamentales, junto con una guía de campo para la identificación (en el Parque Chapalita tenemos 11 hectáreas). Para la fotografía, se usan cámaras con teleobjetivo, trípodes y, a veces, telescopios terrestres. Se aprenden técnicas de “cacería”: ropa de tonos suaves/camuflaje para no ser detectados. La mejor hora es temprano en la mañana o al final de la tarde, pues las aves salen y regresan.
Por ahora, tenemos en León como lugares, los humedales, bosques, comederos y zonas de nidos, que son ideales. La mejor opción para la observación de aves es el Parque Metropolitano de León, reconocido por albergar más de 200 especies, incluyendo aves migratorias como la cerceta de alas verdes y el águila pescadora, gracias a la presa y sus áreas verdes. Necesitamos más áreas para fotografía de naturaleza y avistamiento debido a la biodiversidad acuática y terrestre que todavía tenemos. El Zoológico de León cuenta con un aviario (pajarera) inmersivo y experiencias interactivas para aprender sobre diversas especies.
Aunque ya está por acabar la temporada, se recomienda visitar el Parque Metropolitano durante el invierno para observar la llegada de aves migratorias. Aquí, por ejemplo, en Chapalita, tenemos enormes nidos de cotorras argentinas, especie invasiva en México y en el lago llegan “monjitas americanas” y garzas y patos migratorios. Para verlos, es fundamental mantener una distancia prudente, no perturbar nidos, y no dejar basura. La observación de aves fomenta la conexión con la naturaleza y puede ser considerada un pasatiempo, deporte o pasión.
En la ciudad, sí, tenemos pelícanos, garzas, cormoranes y gaviotas, además de rapaces como el Águila Pescadora y el Zopilote Aura, y aves comunes como Colibríes, Halcones, Codornices y Búhos, incluyendo especies migratorias que usan el estado como corredor, sumando cientos de especies registradas en la región. Aquí les espero temprano todos los días en Chapalita para que disfruten gratuitamente, estas 11 hectáreas en plena rehabilitación ambiental.