Guanajuato.- La industria automotriz de Guanajuato registró un crecimiento del 5 % en las exportaciones durante el primer semestre del 2026, un aumento de 21 mil 23 unidades, en comparación con el mismo periodo del año pasado.

Si bien los resultados en el comercio automotriz de la entidad son positivos, dos de las cuatro plantas ensambladoras asentadas en el Estado, registraron una contracción en sus exportaciones, de acuerdo con el Registro Administrativo de la Industria Automotriz de Vehículos Ligeros (RAIAVL), elaborado por Inegi.

General Motors es la indiscutible líder en las exportaciones del sector automotriz de la entidad, la planta instalada en Silao registró un crecimiento del 19 % en sus exportaciones en el primer semestre del 2026, respecto al mismo periodo del 2025.

Esto le significó a GM una variación positiva de 30 mil 854 unidades, pasando de 154 mil 567 unidades en el primer semestre del 2025, a 185 mil 421 unidades exportadas en el primer semestre del 2026.

La armadora se enfoca en el ensamble de las camionetas GMC, Silverado y Sierra en sus formatos de cabina regular y doble.

La compañía Honda incrementó en un 1.38 % sus exportaciones en el primer semestre del año, un aumento de mil 115 vehículos. La planta instalada en Celaya se enfoca en la manufactura del modelo HRV.

En contraste Mazda y Toyota registraron una disminución en sus exportaciones, en el caso de Mazda disminuyó un 14.88 % sus exportaciones, lo que se traduce en una caída de siete mil 649 unidades, entre el primer semestre del 2025 y 2026. La planta instalada en Salamanca produce los modelos Mazda 2 y 3, así como el CX30

De igual forma Toyota registró una reducción del 4.17 % en sus exportaciones, una contracción de tres mil 297 unidades de la camioneta Tacoma, que se ensambla en Apaseo el Grande.

A nivel nacional las exportaciones automotrices registraron un aumento de 26 mil unidades, un crecimiento del 1.5 %, entre el primer semestre del año entre 2025 y 2026.

Problemática

Las compañías automotrices instaladas en México han registrado una problemática; la devolución del 25 % de arancel por parte de Estados Unidos.

Alfredo Arzola López, director del Cluster Automotriz de Guanajuato (Claugto), detalló que empresas asentadas en el país presentaron una demanda, para declarar improcedentes los impuestos y de esta forma se los restituya, pero eso solo incluye a las firmas demandantes, no a todo el sector automotriz.

“No todas las empresas están en ese proceso, es un tema global no solo de Guanajuato”.

El director del Cluster señaló que esto va a generar que más empresas tomen esa vía. No obstante, si esta postura continúa, puede generar que se aplique otra barrera arancelaria.

En este sentido, Arzola López reconoció que la devolución se ve lejana, aunque existe un sentimiento de triunfo al considerar que esos impuestos son ilegales, pero se debe esperar a que se avance en la revisión del T-MEC.

El directivo reconoció que empresas extranjeras que están asentadas en Guanajuato están en ese proceso. Hay empresas que se fueron por la línea de devolución, otras han sido resilientes esperando se formalice en el tratado.

Pérdida de certidumbre

El economista Alejandro Gómez Tamez señaló que los aranceles de la sección 232 cambiaron los incentivos para producir en México, mientras la mala gestión del gobierno deterioró la relación con Estados Unidos y redujo la certidumbre para invertir, señaló en su editorial de Economex.

En su análisis advirtió que las inversiones de inversión se toman hacia adelante, los récord en las exportaciones de ahora, son producto de decisiones tomadas hace años.

“Lo que debería preocuparnos son las señales, cada vez más visibles, sobre el futuro de integración productiva entre México y Estados Unidos”.

Gómez Tamez explicó que el mejor ejemplo de esa pérdida de certidumbre son los aranceles de la Sección 232 aplicados al sector automotriz.

Detalló que actualmente, los vehículos exportados desde México enfrentan un arancel de 25 %. Es cierto que Estados Unidos prometió devolver la parte proporcional correspondiente al contenido estadounidense del vehículo.

Pero, en la práctica este mecanismo se ha convertido en un proceso burocrático complejo, lento e incierto para las empresas. Paradójicamente, países como Japón, Corea del Sur o los miembros de la Unión Europea que exportan vehículos a Estados Unidos pagan un arancel de apenas 15 %, aun cuando muchos de esos automóviles no incorporan un solo tornillo fabricado en territorio estadounidense.

“Desde la perspectiva de una armadora global, el incentivo económico es evidente: si además de reducir el costo arancelario puede producir dentro de Estados Unidos en plantas altamente automatizadas, la decisión de trasladar inversiones deja de ser únicamente política y se convierte en una decisión de negocios”, compartió en parte de ese análisis.

HLL