El 12 de Agosto fue declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el “Día Internacional de la Juventud” (International Youth Day), mediante la Resolución N° 54/120 del año 1999, cumpliendo con la recomendación de la Conferencia Mundial de Ministros de Asuntos de la Juventud.
Las y los jóvenes -el grupo de personas comprendidas entre los 18 y los 29 años de edad (reconocidos también como generación “Y” y “Z” que actualmente conforma la generación más numerosa de la historia (1800 millones en el mundo)- son agentes fundamentales del cambio social, el desarrollo económico y la innovación tecnológica, así como del mantenimiento y el fomento de la paz. Su imaginación, sus ideales, su energía y su visión son imprescindibles para el desarrollo continuado de las sociedades de que forman parte.
Pese a su gran importancia, los jóvenes son al mismo tiempo víctimas de los grandes cambios de la sociedad y una gran parte de los civiles que se ven perjudicados por los conflictos armados.
La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se comprometió a promover sociedades pacíficas e inclusivas y afirmó que «el desarrollo sostenible no puede realizarse sin la paz y la seguridad». El objetivo16 trata de garantizar la adopción en todos los niveles de decisiones inclusivas, participativas y representativas que respondan a las necesidades. Por otro lado, el Programa de Acción Mundial para la Juventud, que proporciona un marco político y directrices prácticas para mejorar la situación de los jóvenes, también alienta a «promover la participación activa de los jóvenes en el mantenimiento de la paz y la seguridad». Es una actividad fundamental en el desarrollo de la humanidad.
Celebramos el Día Internacional de la Juventud, este año con especial énfasis en su capacidad para participar en la configuración de una paz verdadera y contribuir a la prevención y la transformación de los conflictos, la inclusión, la justicia social, la reconciliación y la paz sostenible.
Este día se celebra de muy distintas maneras, como por ejemplo con competiciones y concursos a lo ancho del mundo, pero se exhorta sobre todo a que los jóvenes se asocien y organicen eventos en sus comunidades para mostrar la contribución positiva de la juventud a la sociedad.
En Guanajuato, las y los jóvenes son la tercera parte de la población y es el gran potencial que representa este bono poblacional. Entre las acciones realizadas con este motivo se realizaron reconocimientos a jóvenes que se han distinguido por hacer una aportación en diferentes áreas de la vida, siendo un claro ejemplo para toda la población. El pasado viernes en Irapuato se realizó un gran evento para hacer la premiación de éstos promotores de acciones que alientan a los demás en estos tiempos de crisis. Fue un evento con una muy buena logística, lograda por los organizadores, en que miles de guanajuatenses apoyaron con su presencia y participación, observándose un gran liderazgo de Jorge Romero, quien en su mensaje llamó la atención por mejorar políticas públicas a favor de la juventud y sobre todo la necesidad de vivirlo con fe y esperanza.
Félix Rubén García Sarmiento, más conocido como Rubén Darío, fue un poeta nicaragüense al que hoy se considera el máximo representante del Modernismo literario en lengua española. Su influencia ha sido enorme en el desarrollo de la poesía contemporánea en todo el ámbito hispánico y creador de la poesía a cuyo nombre me refiero en este escrito, recordando que no sólo se trata de una etapa de desarrollo, sino de un estilo de vida.
¡Por la Construcción de una Cultura de Paz!