La vuelta de la Olimpiada Nacional dejó un precedente de éxito al alcanzar el octavo lugar del medallero gracias a un total de 285 preseas: 75 de oro, 107 de plata y 103 de bronce, hazaña que se atribuye en parte, a las delegaciones de halterofilia y natación, pero también a los clavados, disciplina en la que el estado obtuvo un total de 23 medallas.
La participación del equipo guanajuatense en la fosa de clavados fue destacada, tanto, que consiguieron el primer podio para el estado en esta disciplina al finalizar en el tercer sitio nacional gracias a las cinco medallas de oro, nueve de plata y nueve de bronce con las que cerraron la justa.
Uno de los nombres a seguir dentro del equipo de clavados es el de Ana Paula Verdad, una jovencita leonesa de apenas 11 años de edad que destacó en la Olimpiada Nacional al colgar en su cuello, y en la vitrina de Guanajuato, seis de las 23 preseas obtenidas en la disciplina.
Ana Paula empezó su entrenamiento a la edad de ocho años, cuando cambió la gimnasia por el deporte acuático debido al interés que le generaban las acrobacias que eran capaces de hacer los clavadistas antes de caer al agua.
Su pasión y concentración, sumada al arduo entrenamiento en el Centro Acuático de León 1, ha permitido que en cuatro años de preparación su nombre destaque en su propia disciplina, pues con dos Olimpiadas Nacionales en su haber, se consagró como la atleta que más medallas consiguió en clavados, tres de ellas de oro, una de plata y dos de bronce.

“Creo que mi cualidad más fuerte es la concentración, aunque a veces me distraigo y juego por un rato, siempre trato de enfocarme en lo que hago”, comentó.
Aunque la carrera de Ana Paula apenas emerge, tiene claro lo que quiere hacer en el deporte: representar al estado y el país en los Juegos Olímpicos, como ya lo han hecho figuras como Francisco Pérez, leonés de nacimiento que compitió en Sydney 2000.
“Yo quiero llegar a los Juegos Olímpicos algún día, dedicarme por mucho tiempo a los clavados”, confesó.
Detrás del brillo de Ana Paula se encuentra el trabajo de su entrenadora, Abril Alejandra Vidal, quien se acercó a los clavados a los seis años y ahora presume en él más de 20 años de experiencia.
En un principio, Abril se desempeñó como competidora a nivel nacional, incluyendo tres participaciones dentro de competencias nacionales, sin embargo, al finalizar esta etapa a los 19 años, guiar a los más pequeños se convirtió en su vocación.
“Al principio es más como una rutina, pero te vas dando cuenta que es algo que te gusta, la verdad, es algo que me llamó la atención desde que yo era atleta, ayudar a mis compañeros más pequeños, se me daba mucho el poder trabajar con niños”.
Asimismo, agregó: “A mí me gusta mucho ver cuando los niños comienzan a avanzar, que empiezan a competir, a ganar sus medallas, aunque sea en competencias más sencillas, porque desde ahí ellos empiezan a tener su motivación de querer más, a tener esa hambre de ganar, y pues ahora llegar al punto de estar en una Olimpiada Nacional y obtener esos resultados, después de las clasificatorias para finalmente lograrlo, es lo que me motiva”.
En México, para una atleta con la edad de Ana Paula, es una tarea descomunal el poder mezclar el rendimiento deportivo con el académico, esto debido a la poca facilidad que brindan las instituciones educativas para un atleta de alto rendimiento y lo cual complica el desarrollo de las habilidades del niño.
“Batallamos con los permisos para gestionar los entrenamientos de los niños, desde el Centro Acuático emitimos una carta para la escuela y depende de cada una de ellas si nos dan el permiso para poder realizar los entrenamientos matutinos que ellos ocupan, algunos acceden, otros limitan los permisos e incluso hay muchas que lo niegan, en esos casos no queda nada más que hacer que adecuarnos”.

Emotivo podio para Guanajuato
Abril formó parte de ese grupo de entrenadores que hicieron historia junto a sus alumnos al subir al podio de la Olimpiada Nacional en el tercer lugar, un resultado histórico para la entidad y que para la entrenadora, es producto de la sólida unión que ha sacado a flote este proyecto.
“Dentro del grupo de trabajo de los entrenadores que conformamos el equipo de clavados de Guanajuato, hay una unión muy grande, venimos de varios años de batallar con los resultados, pero la unión que tenemos y el apoyo entre todos hacia los niños es principalmente lo que nos ayudó a llegar a este logro, que la verdad es algo muy significativo para nosotros por ser la primera vez que se logra el tercer lugar nacional”.
El resultado llena de orgullo a Abril al ver lo que el fruto de su trabajo ha logrado conseguir, incluido lo hecho con Ana Paula, que a su corta edad tiene el potencial para lograr sus sueños.
“Para nosotros como entrenadores no es tanta la sorpresa porque ya tenemos un pronóstico, pero nada es seguro que pase. Ver a Ana Paula arriba del podio, a cualquiera de los atletas que están ahí, me llena de orgullo, es el reflejo del trabajo que hemos llevado desde hace mucho tiempo… Ana Paula tiene mucho camino por delante, espero que siga en el rango nacional y obteniendo resultados que se traduzcan a medallas, y de ahí en adelante el tiempo dirá si podrá llegar a más”, declaró.