En sus 99 años de existencia, la Línea de Fuego pasó de ser una “frontera imaginaria” entre los grupos contrincantes de Álvaro Obregón y Francisco Villa, a ser en la actualidad uno de los tianguis más importante a nivel nacional.
La Línea de Fuego nació en 1915 originada de la batalla entre Obregón y Villa que se dio en las inmediaciones del Casco de Santa Ana y la Estación de la Trinidad por la zona de Duarte. Fue mejor conocida como la Batalla del Bajío
Línea de Fuego es un nombre bélico, es una línea imaginaria donde dos bandos combaten entre sí pero ninguno tiene el control, y en esa ocasión Obregón perdió el brazo y Villa la Batalla. Fue entonces cuando comenzó el tianguis.
“Los lugares de ahí de Santa Ana, juntaron sus artículos de la batalla como percherones, botas, el material quirúrgico, cascos, y juntaron por primera vez todos esos artículos de la Línea de Fuego y lo vinieron a vender por primera vez en la Praxedis Guerrero, que ahora se le conoce como el Mercado de Artesanías”, platicó Jesús Téllez Cabrera, presidente de los comerciantes de la Línea de Fuego.
Con el paso del tiempo y considerando que León se distingue por la curtiduría, vendieron cuchillas, tenacillas, clavos, pedazos de piel y se llamó “Artículos de Línea de Fuego y fierros viejos”.
Luego el tianguis se reubicó a otro lugares como la calle Apolo de la colonia Industrial, hasta otras como la Chihuahua, Canadá hasta llegar a la Perú de Chapalita, que es como lo que hoy oficialmente se le conoce como la Línea de Fuego.
En la actualidad el tianguis que todos los domingos reúne a más de 3 mil comerciantes y abarca colonias principalmente como Chapalita, Industrial y la Obrera, además de otras como San Juan Bosco, San Antonio y la Arbide. Recorre más de 30 cuadras.
Entre semana los comerciantes se distribuyen en 46 tianguis en diferentes colonias de la ciudad y en total son casi los 5 mil vendedores.
La Línea se dividen en diferentes áreas y se puede encontrar desde un vehículo hasta una aguja.
En la calle Venezuela hay todo tipo de chácharas, en la Campeche artículos de segundo uso, en la Michoacán todos los productos antiguos, mientras que en la Santo Domingo y otras aledañas se instalan los vendedores de mercancía nueva.
“La gente viene a la Línea de Fuego porque esto es un tradición, porque recorrerlo es algo bonito, las novedades, la ropa, los antojitos mexicanos. Vienen familias, se encuentra de todo, desde ropa, calzado, desde un vehículo hasta una aguja”, dijo el presidente.
El viernes pasado, con carnitas y pollo con mole, además grupos musicales, los comerciantes aventaron la casa por la venta y ya se preparan para los 100 años de la existencia del tianguis.