Celaya.- Aunque cuenta con recursos para concluir su construcción en 2027, la Unidad de Hospitalización e Internamiento del Bajío del Centro de Integración Juvenil (CIJ) corre el riesgo de convertirse en un elefante blanco si el Municipio no garantiza las obras de agua potable, drenaje y vialidad que necesita para operar.
El presidente del patronato del CIJ, Salvador Molina Hernández, advirtió que todavía no existe certeza sobre cuándo se realizarán estas obras complementarias, indispensables para cumplir con la normativa y recibir pacientes.

“Desafortunadamente hasta el día de hoy no tenemos la certeza por parte del Municipio de las obras de infraestructura. Esto es agua, drenaje y la vía periférica. Y pues sí cabe resaltar que mientras no se contemple y no se tenga esto, no se va a poder inaugurar bajo ninguna condición, porque simplemente no cumple con la norma”, señaló.
El riesgo no se limita a que el inmueble permanezca sin utilizarse. Molina Hernández alertó que, si el próximo año vuelve a perderse el presupuesto federal destinado a la operación hospitalaria, la unidad podría quedar terminada, pero cerrada por falta de recursos para brindar los servicios.
“Si el próximo año volvemos a perder el recurso para la operación de la unidad hospitalaria, esto es el recurso federal de la Secretaría de Salud, podemos caer en un hoyo tremendo, porque entonces vamos a tener una unidad preciosa cerrada con candados, porque pues no va a haber manera de operarla”, advirtió.
A más de dos años del inicio de la construcción, la primera etapa registra un avance del 85% y tiene recursos garantizados para concluir el 31 de enero de 2027. La segunda fase está proyectada para terminar alrededor de julio del mismo año y también cuenta con suficiencia presupuestal, de acuerdo con el presidente del patronato.
Una vez en funcionamiento, el hospital tendrá inicialmente 46 camas, con posibilidad de ampliar su capacidad hasta 90. El complejo contará con áreas para hombres y mujeres, talleres, biblioteca, salas de cómputo, auditorio, comedor y una cancha de usos múltiples.



Para poner en marcha la unidad se contempla contratar a alrededor de 30 trabajadores mediante plazas federales gestionadas por las oficinas centrales del CIJ y la Secretaría de Salud. El centro atendería a pacientes de Celaya y otros municipios de Guanajuato, además de recibir personas canalizadas desde San Luis Potosí, Michoacán, Querétaro y Aguascalientes, entre otras entidades.
Por su alcance regional, el proyecto también podría impulsar la actividad económica de la zona a través del turismo de salud. Sin embargo, Molina Hernández insistió en que la apertura dependerá de que se concrete la infraestructura complementaria, pues concluir el edificio no será suficiente para garantizar que pueda brindar atención.
Culpa Alcalde a propietarios por retraso en obras del CIJ
La negativa de los propietarios de terrenos aledaños a vender sus predios ha impedido que el Gobierno Municipal avance con las obras complementarias que necesita la Unidad de Hospitalización e Internamiento del Bajío del Centro de Integración Juvenil (CIJ), aseguró el alcalde Juan Miguel Ramírez Sánchez.
El Presidente Municipal afirmó que ya cuenta con recursos para introducir servicios y mejorar los accesos al complejo, pero señaló que no ha logrado concretar la compra de los terrenos necesarios.
“Tenemos el dinero para meter el agua, tenemos el dinero para pavimentar y poner postes de luz, ya se lo hice saber a él (presidente del CIJ) pero los que están alrededor no nos quieren vender”, declaró.
Ramírez Sánchez explicó que los propietarios inicialmente ofrecieron vender los predios, pero posteriormente se negaron a continuar con la negociación, incluso después de que, dijo, aceptó los precios que le plantearon.
“Ya le dije que nos ayude a que la gente que está alrededor nos vendan los terrenos, resulta que ya tenemos todo y no tenemos los terrenos. Primero nos los querían vender muy caros (…), acepté y no quieren vendernos”, señaló.
Ante el problema, el Alcalde indicó que el viernes instruyó al director jurídico del Municipio, Carlos Esteban García González, a buscar una solución a la brevedad. Aseguró que no permitirá que durante el resto de su administración el proyecto quede terminado sin poder operar.
“En mi periodo ese proyecto no va a ser un elefante blanco, puede haber riesgos, pero nosotros tenemos todavía estos días, ya está el dinero y mañana podemos hacerlo (…), aunque me dice que estamos entrampados porque no quieren vender”, afirmó.
Juan Miguel Ramírez no descartó que el Gobierno Municipal analice recurrir a la expropiación mediante un procedimiento expedito para obtener los terrenos, como ocurrió con predios relacionados con el proyecto del tren de pasajeros Querétaro-Irapuato.
Ramírez Sánchez agregó que también gestiona con autoridades federales la construcción de otra unidad de hospitalización para personas con adicciones, al considerar que este tipo de servicios son necesarios en el municipio.
“Yo estoy muy interesado en eso, es una obra que hace falta en Celaya (…). Nosotros tenemos el dinero para comprar los terrenos y si no lo conseguimos, tenemos el dinero en el presupuesto de egresos para ese proyecto porque ese proyecto en lo personal me interesa muchísimo”, concluyó.
AM