Unos moneros muy monos. Uno de pelo casi canoso (Trino) y otro con una calva pronunciada (JIS) -aunque replicó que hay testimonios gráficos de que tuvo melena algún día-, son un ‘matrimonio artístico’ que llenó el auditorio Ibargüengoitia en la Fenal y presentaron sus respectivas obras: Crónicas marcianas y Gato encerrado.
El programa oficial de la Feria del Libro de León tituló la presentación como: “El monero y la vida no vale nada”.
Estos cartonistas con largo recorrido en los medios impresos ahora incursionan también en los libros. “La vieja comodidad de trabajar haciendo un cartón durante la semana y el fin uno especial, y la vida estaba asegurada, sin embargo la pandemia todo lo trastornó”, compartió Trino.
Los dueños de los medios de comunicación simplemente no les dieron ni las gracias por participar después de tantos años, añadió.
En tanto, JIS señaló que el recibir el cese mediante un joven de Recursos Humanos los orilló a reinventarse.
Ahora como ‘moneros sobrevivientes’ le tuvieron que entrar a la radio y a la televisión; y JIS dijo que respaldaría a Trino como ticktokero. Incluso, próximamente saldrá un documental sobre JIS.

Actualmente una alternativa es hacer libros para seguir trabajando, además se ubican en dos programas: Chora TV, del Canal 44; y en radio de la Universidad de Guadalajara con La Chora Interminable.
Proyectan hacer otra edición de la última Trinchera y revivir Santos contra la Tetona Mendoza. JIS dijo que una forma de revivir a esta última es que sea trans. Y ambos coincidieron en que las nuevas generaciones no tienen ni idea del Santos contra La Tetona Mendoza.
“Los jóvenes actuales tienen ingenio, se sienten inconformes por tener 6 millones de seguidores. Entonces se aburren y caen en el humorismo simplón y en ocasiones un Tweet acaba con sus carreras”, detalló.
JIS se dijo un sobreviviente y compartió que la crisis lo obligó a reconstruirse. Por su parte, Trino recordó viejos tiempos de gloria y el manejo de los cartones.
“En la Jornada, Carlos Payán nos dijo, ‘no se autocensuren, aquí los censuró yo’. Creo que las nuevas generaciones necesitan otro Payán”, afirmó Trino.
El monero también se mostró agradecido con el auditorio de la Fenal y con las autoridades por la invitación.
“Venir a León es una delicia, se la pasa bien. Se compra sus zapatos, se manda hacer su chamarra de cuero y disfruta su estancia”, dijo Trino.