Guanajuato, Gto.- La película El diablo en el camino, grabada en distintos rincones del Estado de Guanajuato, tuvo una función especial la tarde de este miércoles 4 de febrero, donde el público no solo pudo ver el filme, sino también convivir con parte del elenco y su director.
Carlos Armella, director de la cinta, estuvo acompañado por los actores Luis Alberti y Osvaldo Sánchez, quienes presentaron esta producción al público guanajuatense. La historia fue filmada en varios puntos del Estado, destacando escenarios naturales como la Sierra de Santa Rosa y comunidades cercanas, que terminaron por darle identidad propia a la película.
El diablo en el camino apuesta por una historia fuerte y emocional, ambientada en un contexto posterior a la Guerra Cristera. Los paisajes de Guanajuato no sólo sirvieron como fondo visual, sino que se integraron de lleno a la narrativa, convirtiéndose en una parte clave del relato y ayudando a construir la atmósfera intensa que acompaña al espectador de principio a fin.
Carlos Armella recordó que la primera versión del guión fue escrita hace más de 20 años y que está profundamente ligada a su infancia y a la educación católica que recibió en su familia, elementos que lo marcaron y que, con el tiempo, terminaron por darle forma a esta historia que hoy llega a la pantalla grande. La película se filmó hace casi cuatro años, pero por procesos de edición y posproducción llega este año a Guanajuato.

Guanajuato como escenario cinematográfico
Después de la proyección, el público tuvo la oportunidad de conocer más sobre el proceso creativo y la experiencia de filmar en Guanajuato, un Estado que en los últimos años se ha vuelto cada vez más atractivo para la industria audiovisual. Armella explicó por qué eligió esta entidad como escenario principal: “A mí me encanta el estado de Guanajuato, ya había tenido la oportunidad de filmar otra película de ficción aquí… hay locaciones hermosas”, comentó, y añadió que armar la película fue como resolver un rompecabezas, recorriendo distintos puntos del Estado hasta encontrar los lugares ideales.
Por su parte, Luis Alberti habló con emoción sobre su trabajo interpretando a Juan, el protagonista. “Para mí fue acompañarlo de ida y regreso de su purgatorio, algo ritual y muy significativo”, expresó, al referirse a la entrega física y emocional que implicó el personaje. Agregando que para él y sus raíces fue muy significativo estar grabando en Guanajuato.
La función se vivió como un verdadero encuentro entre el cine y Guanajuato, destacando el talento nacional y el potencial del Estado como escenario cinematográfico.
Al finalizar, la reacción del público fue muy positiva. Ramiro, uno de los asistentes, comentó:
Felicidades, a mí me recordó mucho a la película Macario, por el tema del diablo y el niño, me encantó”.
Raquel, una joven extranjera que también asistió a la proyección, compartió su impresión:
Nos impactó mucho, casi me deja sin respirar la película, sobre todo la historia de Juan y su hijo”.
SS