León.- Un dolor compartido por los miles de guanajuatenses desaparecidos, la exigencia de justicia y la esperanza que no muere, se fusionaron con el arte en la conferencia performática Estudios en campo de Sara Pinedo y la compañía Un Colectivo, presentada en colaboración con Proyecto de Búsqueda de Guanajuato y Hasta Encontrarte.
El escenario del Teatro Estudio del Teatro del Bicentenario se convirtió en las fosas clandestinas de nuestro territorio, en el hogar vacío de las víctimas de desaparición forzada, en los foros de denuncia que alzan la voz por sus familiares, y con acciones performáticas, se compartieron experiencias de resistencia, memoria colectiva y diálogo reflexivo.

Tierra de desaparecidos
Sara Pinedo dirige la propuesta escénica, con la participación de integrantes de los colectivos, ante un público interesado en comprender la problemática en torno a la desaparición forzada, los riesgos que enfrentan los buscadores y la violencia que rodea estos casos.
A través de esta modalidad teatral, los participantes expusieron la gravedad del fenómeno y denunciaron que Guanajuato se ha convertido en una “tierra de desaparecidos”, frase que podía leerse en un letrero colocado sobre el escenario.
Se puntualizó que este fenómeno lastima a nivel nacional a más de 134 mil familias y a nivel estatal a más de cinco mil familias. En la obra se insiste en que las autoridades en Guanajuato sostuvieron en su momento que eran hechos aislados y se tuvo una política pública prohibitiva y represora, como sucedió en la glorieta de Santa Fe.
Las buscadoras reiteraron su mensaje central: continuar la lucha, visibilizar el problema y exigir respuestas, pues muchas investigaciones siguen sin resolverse y el dolor de las familias permanece abierto.
También se refirieron al diálogo que han sostenido con autoridades estatales en los últimos años, aunque insistieron en que aún faltan resultados concretos. “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!”, fue una de las consignas que resonó durante la presentación.
Historias y cifras que dan testimonio




En distintos momentos de la intervención en Estudios en campo de Sara Pinedo, las participantes compartieron testimonios sobre cómo llegaron al movimiento de búsqueda: primero como personas unidas por el mismo dolor, luego como redes de apoyo y finalmente como colectivos organizados que recorren el estado en busca de sus familiares.
Se recordó que bajo el suelo de Guanajuato podrían encontrarse numerosas víctimas y que los colectivos no desistirán hasta localizarlas.
Se habló de la violencia que enfrentan los propios buscadores y se mencionaron casos que han tenido resonancia pública, como los de Paty Quijada, la maestra Lupita y la señora Rosario Zavala. De acuerdo con datos citados por las participantes durante la obra, al menos seis buscadores fueron asesinados o desaparecidos en los últimos años en el estado,
Del miedo a la acción colectiva



El performance abordó también el tránsito emocional de las familias: del miedo y el dolor profundo hacia la organización y la acción colectiva. El público recorrió simbólicamente el interior de una vivienda recreada en escena: una habitación con fotografías, objetos personales y rastros que evocaban la ausencia de quien fue sustraído de su hogar, subrayando que la desaparición forzada constituye una grave violación a los derechos humanos.
Las buscadoras explicaron que, en algunos casos, la identificación de las víctimas se logra mediante tatuajes, fracturas o señales físicas. En uno de los momentos más emotivos de Estudios en campo de Sara Pinedo, asistentes y participantes entonaron la canción “Luna”, de Ana Gabriel, convirtiendo el acto en un gesto colectivo de memoria y esperanza.
La presentación concluyó con un mensaje claro: aunque reconocen algunos avances en el diálogo institucional, los colectivos continuarán su labor ‘hasta encontrarlos’. El público salió conmovido tras una propuesta escénica que invita a reflexionar sobre una de las problemáticas más dolorosas del país.
DMG