León.- Entre romances, canciones tradicionales y recuerdos familiares, el asturiano Rodrigo Cuevas convirtió el Teatro Manuel Doblado en un espacio de encuentro con la música popular durante su presentación de “Al pie del llar”, como parte de la edición 29 del Festival Internacional de Arte Contemporáneo (FIACmx).
El intérprete inició su concierto con “Serranita mía”, pieza a partir de la cual describió su espectáculo como un viaje al imaginario de una vida alrededor del fuego del llar (fogón de cocina), sin electricidad, televisión ni internet, donde las largas tardes y noches de invierno se llenaban entre compañía, relatos y canciones.
Cuevas evocó sus raíces leonesas durante su presentación y compartió con el público:
¿Sabéis que mi abuela es de León? O sea que estoy en mi tierra, podríamos decir. Este es el pueblo de mi abuela. Vamos a intentar imaginar que esta es la cocina que tenía mi abuela en León cuando nació, antes de que la guerra la destruyera”.
Un viaje al calor del fogón y la música popular

La propuesta, según el artista, se alejó de la expectativa de un espectáculo electrónico o transgresor para recuperar un repertorio de música tradicional, con canciones antiguas que Cuevas aprendió directamente de personas en sus cocinas o mediante recopilaciones y grabaciones realizadas por investigadores de la música popular.
No sé si esperabais aquí Rodrigo Cuevas, un espectáculo de electrónica, disruptivo, un artista transgresor. No. Aquí vengo a hacer un espectáculo muy conservador, muy tranquilo. Vamos a cantar canciones muy antiguas, canciones que se pierden en la noche de los tiempos”, señaló.
A las interpretaciones se sumaron “El mozo arriero”, “La cautiva” y “Faustinita”, melodías que mantuvieron al público atento y entusiasmado.
Asimismo, el artista elogió la tradición de los mercados de León luego de visitar el Mercado Aldama y el Descargue Estrella, destacando la autenticidad de estos espacios y llamó a la población a mantenerlos vivos. “Os animo a que sigáis manteniendo los mercados vivos porque en España los tenemos destrozados”.
Durante el concierto, Cuevas también habló sobre su interés por los romances tradicionales, una forma de literatura y música popular que, explicó, ha viajado entre distintas regiones y países.
En ese contexto, presentó “Costumbres”, de Juan Gabriel:
Voy a contar un drama, pero creo que os va a gustar. Esta canción no la aprendí en una cocina, por desgracia, porque a mí me hubiera encantado. Me hubiera encantado pasar un rato en la cocina con el compositor de esta canción. A ver si me sale, es un estreno que preparé para hoy”.
Durante el espectáculo Cuevas invitó al público a cantar algunos temas de su elección, entre ellos “La llorona”, “Caminos de Guanajuato”, “Amor eterno” y “Silverio”.
Entre las otras piezas interpretadas durante el concierto estuvieron “Baxando yo pela aldea”, “Cesteiros”, “Desde 15 años que tuve amores” y “Rambalín”.
Para despedirse y agradecer por el espectáculo, anunció una última canción en la que invitó a participar a los asistentes: “Voy a cantar una canción alegre para despedirme en la que podéis participar: ‘Manuel se llama mi amante’”.
Sin embargo, Cuevas decidió permanecer en el escenario y ofrecer dos piezas más: “Al pasar por el puertu” y “Segador que tas segando”, con las que cerró una presentación cercana y amena ante el público leonés.
Romance y tradiciones

En entrevista con AM, el músico y artista asturiano Rodrigo Cuevas destacó la importancia de que el folclore tenga presencia en los festivales de arte contemporáneo, pues considera que las tradiciones populares también forman parte del presente.
En “Al Pie del llar”, interpreta romances y canciones antiguas que evidencian los cruces culturales entre España y México, particularmente a través de la expansión de los romances durante la conquista y de la tradición sefardí en el Mediterráneo.
‘Al pie del llar’, es un espectáculo de música tradicional. Significa al lado del fuego, al lado de la cocina, que es donde te sentabas para pasar esos tiempos mientras comías, mientras bordabas, mientras tejías. Yo traigo un poco toda esa experiencia llevada”, destacó.
Para Cuevas, las tradiciones asturianas y mexicanas comparten no solo repertorios y ritmos, sino también una función social: contar historias, transmitir conocimientos y entretener. Por ello, defiende que el folclore debe mantenerse vivo mediante su uso, ya sea conservándolo, renovándolo o incorporándolo a nuevos géneros.
Explicó que el objetivo de su presentación es que el público no solo conozca parte del patrimonio asturiano, sino que también reconozca elementos de su propia cultura.
Con humor, Cuevas resumió la propuesta como una “cocina de mil personas”: una experiencia colectiva que busca recuperar, desde el teatro, el espíritu de aquellas reuniones alrededor del fuego.
MGM