León.- Germán Suárez-Béjar encontró en el arte una forma de comprender al ser humano y explorar sus contrastes. Escultor y pintor, su trayectoria lo llevó de la ingeniería y el trabajo con la madera hacia la creación plástica, un camino en el que la materia, la memoria y las emociones se transforman en obras que reflexionan sobre la luz, la oscuridad y la esencia del ser humano.
El artista descubrió su vocación creativa desde la infancia, cuando encontró en el dibujo, la pintura y la creación de personajes una forma natural de expresión. Aunque inicialmente siguió caminos profesionales alejados del arte, como la Ingeniería en Sistemas y la Ingeniería en Tecnología de la Madera, su interés por las técnicas vinculadas con la creación visual lo llevó a reencontrarse con su verdadera vocación.
En entrevista con AM, el artista leonés compartió que uno de los momentos decisivos de su trayectoria ocurrió en 2018, cuando tuvo que suspender temporalmente sus estudios en la UNAM, en Morelia, debido a un cambio de residencia a León.
Durante ese periodo se incorporó al trabajo escultórico junto al maestro Juan José Torres, con quien participó en la creación de carros alegóricos para el aniversario de la ciudad, elaborando figuras monumentales de Cri-Cri, Cantinflas y otros personajes.
Ese mismo año llegó al taller del escultor Ricardo Motilla, donde aprendió el oficio de la escultura en bronce y conoció de cerca los procesos de fundición y modelado. La experiencia fue determinante para su desarrollo artístico, aunque posteriormente decidió regresar a la UNAM para concluir la carrera de Arte y Diseño, enfrentando también los retos derivados de la pandemia.
Con cerca de una década de producción profesional, Suárez-Béjar define su trabajo de la siguiente manera:
Yo me considero como artista en la plástica, escultor y pintor, pero primero escultor que pintor. Yo abordo la pintura desde la escultura; lo escultórico siempre está en mi pintura y en mi forma de hacer”.
Influencias artísticas y temáticas


Sus principales influencias provienen del expresionismo alemán, así como de maestros como Ricardo Motilla, Eliseo Mijangos, además de especialistas españoles en escultura en bronce mediante la técnica de cera perdida y cascarilla cerámica, un método de fundición artística que consiste en crear moldes para capas sucesivas sobre un modelo de cera que posteriormente se pierde.
Su obra se caracteriza por la estrecha relación entre escultura y pintura. Trabaja principalmente con óleo y bronce, aunque también ha explorado disciplinas como el grabado, la cerámica, la fotografía y el muralismo.
En sus piezas aborda temas relacionados con la condición humana, el dolor, el duelo, la identidad y la convivencia entre la luz y la oscuridad que habitan en cada persona.
La oscuridad y la luz forman parte de un mismo ser. Socialmente siempre estamos empujados hacia mostrar solo la parte luminosa y de colores, pero la parte oscura siempre estamos tratando de reprimirla, encerrarla, guardarla en la sombra. Y creo que la forma de que podamos estar completos es integrar esa parte oscura que también somos nosotros”, destacó.
Para Suárez-Béjar, uno de los principales retos que enfrenta actualmente un artista es el reconocimiento social y económico del arte como una profesión. Señala que aún persiste la idea de que la labor artística no constituye un trabajo formal, pese a que requiere disciplina, preparación, técnica y representa una aportación fundamental para la sociedad.
Exposiciones y trayectoria


El leonés, actualmente, prepara su tercera exposición individual, titulada “Nueve décimos: Nunca empiezo lo que acabo”, que será presentada en el Museo Iconográfico del Quijote, en Guanajuato capital. Además, participa en exposiciones colectivas, proyectos con el grupo “Humano”, muestras en Aguascalientes y colaboraciones con espacios culturales y galerías, entre ellas, proyectos junto a la galería Álvaro Gómez Gómez.
Además de su producción personal, realiza retratos por encargo, buscando ir más allá de la representación física para crear lo que él denomina “retratos del alma”; obras en las que intenta capturar la esencia y personalidad de quienes representa.
Germán Suárez-Béjar ha participado en varias exposiciones colectivas, en lugares como el Palau de Altea en Alicante, España; el Museo Soumaya, en la Ciudad de México; el Palacio Municipal en Morelia, Michoacán; y en el Centro Cultural Universitario Caja Real en San Luis Potosí, entre otros.
Entre sus exposiciones individuales destacan: “Tiempo dado”, en la Galería Álvaro Gómez Gómez y “Manifestaciones de la presencia”, en el Museo de la Ciudad de León.


MGM