Es fundamental preservar el patrimonio arquitectónico e histórico de la ciudad y todos debemos contribuir desde nuestro ámbito de competencia. Además se requiere que autoridades como el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), dentro de su marco regulador, faciliten la rehabilitación de inmuebles con valor e, igualmente, que los dueños de las fincas las valoren y no solo busquen un beneficio económico.
Lo anterior fue expuesto durante la ponencia “Paso en la ciudad entre la memoria y la ruina. Arte, arquitectura y conservación del patrimonio de León”, donde participaron la artista visual Noemí Ortiz y los arquitectos Juan Antonio Falcón Vázquez y José Bernardo Flores García.
Durante la charla, que tuvo lugar en el patio del Archivo Histórico Municipal, estuvieron Rodolfo Herrera Pérez, titular del Archivo Histórico Municipal de León (AHML); Claudia Isela Sánchez Alcaraz, directora de Archivos de Trámite; el doctor Mariano González Leal y la historiadora Eva Piñón, así como el moderador Pedro Daniel Reveles.

Noemí Ortiz habló sobre su exposición “Paso en la ciudad. Remembranza y archivo”, que nació de una inquietud personal de dejar constancia a través de la fotografía.
“Me planteé cómo podría abonar para la conservación de estos espacios. Uno de los propósitos era tener sentido y voz de nuestro tiempo”, afirmó la artista y compartió que este proyecto le llevó siete años.
También destacó la importancia de que ese material no tuviera edición digital para que conservara un valor documental.
Por su parte, el arquitecto Juan Antonio Falcón detalló las valoraciones que se realizan para los inmuebles ante las señales de deterioro que presentan, de acuerdo con la función e historia de cada edificio, y para ofrecer la mejor opción viable para un trabajo de restauración.

“A veces las opciones no son las que uno quisiera, pero también es cierto que dentro de esa historia, nosotros somos solo una parte. A veces como restauradores tenemos esa visión de que somos los últimos, pero nosotros somos parte de la historia del edificio, porque este va a ‘vivir’ más de lo que podamos existir”, compartió.
Y agregó: “Entonces solamente hacemos intervenciones con todos los medios y recursos que tenemos, y con una visión contemporánea”.
Respecto a este trabajo de conservación y restauración, Bernardo Flores García añadió: “Toma información gráfica que se recopila suma a la historia del edificio y detiene el tiempo, podemos observar lo que hay, y eso a su vez, aporta información arqueológica”.
Recalcó: “Toda la información que se tiene a través de imágenes da pauta a valorar qué acciones tomar en la restauración pero con argumentos sólidos”.

Otros de los temas abordados en la charla fueron “Mirar la ciudad”, “Cuando el deterioro se convierte en pérdida”, “Restaurar no es congelar la ciudad” y “¿Qué ciudad queremos conservar?”, para finalmente cerrar con las aportaciones del público.