Celaya.- El talento, la disciplina y el orgullo de las tradiciones mexicanas cruzaron fronteras. El Ballet Folklórico Infantil y Juvenil del Tecnológico Nacional de México (TecNM) en Celaya brilló como el único representante de México en el XIX Encuentro Mundial de Folklore “Mi Perú”, celebrado en la ciudad de Lima.
Durante una semana de intensas actividades, la agrupación celayense compartió escenarios históricos con delegaciones de otros cinco países: Colombia, Paraguay, Panamá, Eslovaquia y el anfitrión, Perú.
El festival englobó diversas presentaciones y los tradicionales “pasacalles” (desfiles de calle), donde los jóvenes artistas llenaron de color y música viva puntos emblemáticos de la capital peruana.
Estuvimos compartiendo diversos escenarios, diversas presentaciones. Estuvimos en un lugar que se llamaba El Circuito del Agua, en el Centro Histórico de Perú y en el Teatro Municipal”, detalló Alejandro López, responsable del ballet infantil del TecNM Celaya.
El contingente que viajó a tierras sudamericanas estuvo conformado por 20 bailarines infantiles y juveniles, acompañados por un ensamble de 5 músicos en vivo del Tecnológico de Celaya (el conjunto SonLince, que este año celebra su 15° aniversario) y directivos de la institución. Las edades de los bailarines oscilaron entre los 9 y los 17 años, con un promedio de edad de 14 años.
Para los jóvenes integrantes, la experiencia de presentarse en el extranjero representó un crecimiento personal invaluable, pues tuvieron que aprender a ser autosuficientes lejos del cuidado directo de sus padres.
Para ellos como niños es un crecimiento enorme, porque es viajar fuera del país y más aún viajar fuera sin sus familiares; salir de su zona de confort, ser autosuficientes, desde preparar su ropa, hasta planchar sus vestuarios antes de una presentación”, explicó López.
Las “fuerzas básicas” semillero de talento

Más allá del logro artístico inmediato, el programa del Ballet Folklórico Infantil y Juvenil funciona como un semillero de excelencia académica y artística para el TecNM Celaya. Alejandro López comparó este proceso formativo con el sistema de entrenamiento del ámbito deportivo.
Nos ayuda a reforzar un trabajo como si fuera un deporte, que es como sus fuerzas básicas; entonces desde niños ya empiezan a tener este empuje”, señaló el coordinador.
El impacto de este semillero es contundente: hoy en día, el Ballet Folklórico Oficial (adulto) del Tecnológico está compuesto en un 90% por estudiantes activos de la institución que se formaron en la escuela infantil.
Este modelo de formación integral impulsa a los niños a visualizar un futuro profesional combinado con el arte. La disciplina que adquieren los prepara para balancear sus estudios con una de sus grandes pasiones, abriéndoles las puertas a ambiciosas movilidades internacionales.
Próxima parada: España y Marruecos

La actividad internacional no se detiene para la gran familia folklórica de Celaya. Mientras el grupo infantil saborea el éxito de Perú y se prepara para su tradicional gala de aniversario en diciembre, donde celebrarán 17 años de existencia, el ballet oficial afina los últimos detalles para emprender su gira número 18 al extranjero.
La delegación oficial, compuesta por 32 personas, partirá este mes de julio rumbo a España y Marruecos. En este grupo de alto nivel viajan cerca de 15 estudiantes que iniciaron sus pasos en el ballet infantil, además de los 5 músicos en vivo que también respaldaron la exitosa presentación en Perú.
A través de esta formación artística continua, el TecNM Celaya no solo busca el virtuosismo en el escenario, sino también una transformación social profunda.
En palabras de Alejandro López, el fin último es “sacar a los niños de toda la situación de la recomposición del tejido social, y que cuando terminen sus estudios profesionales, ya tengan un panorama mucho más amplio de qué es lo que quieren para su futuro”.
Esfuerzo y orgullo

Para los miembros del ballet, el cansancio de los ensayos y la logística del viaje pasaron a segundo plano al momento de pisar el escenario y recibir la ovación del público internacional.
Juan Josué Vega López, de 14 años y con cuatro de trayectoria dentro de la agrupación infantil, describió la gira por Perú como una vivencia “increíble e inolvidable”:
Tuve la oportunidad de conocer un país con una cultura diferente a la nuestra, aprender de sus tradiciones y compartir la nuestra a través del folklore. Cada presentación, cada lugar que visitamos y cada persona que conocimos hicieron que todo el esfuerzo valiera la pena.
El joven compartió de manera emotiva que se lleva grandes recuerdos de esta experiencia, con nuevas amistades y mucho orgullo por haber representado la cultura mexicana.
Para Juan Josué, la danza va más allá de la técnica; es un puente que conecta con la identidad nacional y con el público de otras latitudes.
Lo que yo encuentro en el ballet folklórico es la satisfacción de sentirme pleno, pues mediante ella puedo demostrar las tradiciones vivas y la cultura, sobre todo el orgullo de ser mexicanos. Es enriquecedor ver cómo el público extranjero se levanta de su butaca para aplaudir y reconocer el talento mexicano”, concluyó.
MGM