León, Guanajuato.- En el horario más competido de la televisión mexicana, una historia de secretos, traiciones y heridas del pasado se ha apoderado de los televidentes: “Hermanas, un amor compartido”.
Y en el centro de esa tormenta está el actor Osvaldo Benavides, quien da vida a Alonso Beristain en el melodrama que hoy domina la conversación.
Lejos del protagonista perfecto y acartonado, Alonso es un hombre que vive al límite: dividido entre la lealtad a su poderosa familia y el instinto feroz de proteger a su hija.
En entrevista con AM, Osvaldo Benavides revela cómo construyó a este personaje lleno de contradicciones, por qué la paternidad es el eje emocional de la historia y qué lo hace más humano.
“Qué alegría que la gente esté conectando con el trabajo que hicimos. Para eso es, para que la gente lo vea y le guste”, compartió el actor vía telefónica.
Alonso es el hijo mayor de una familia poderosa, administrador de empresas y codirector de la editorial “Azul Profundo”. Es un hombre correcto, disciplinado y amante del orden. Pero su vida emocional está lejos de ser estable.
Vive dividido entre la lealtad hacia su padre (un hombre capaz de manipular y destruir con tal de mantener el control) y la necesidad urgente de proteger a su hija Azul de los conflictos que rodean a su familia y su matrimonio.

En la ficción de Televisa, es la actriz Adriana Louvier quien encarna a su pareja.
“Uno pone su experiencia y su imaginación en los personajes. Yo soy padre y me toca lidiar con cosas con las que no estoy de acuerdo en la vida. Eso me ayuda a conectar con Alonso”, explicó.
Lejos del típico protagonista impecable, Benavides buscó darle matices.
“Los protagonistas a veces carecen de sentido del humor o tienen que ser buenos, buenos, buenos, y se vuelven un poco aburridos. Nos toca a nosotros darles carnita para que tengan chispa”.
La paternidad como motor emocional
Si algo define a Alonso es su vínculo con su hija. Es un padre absolutamente entregado, cercano, protector. Y esa relación es uno de los ejes que más ha conectado con el público.
“A todos nos conmueve ver a un padre o madre muy conectados con sus hijos. Es parte de la naturaleza humana”, reflexionó.
En la trama, el mayor temor de Alonso es perder a su hija o que resulte dañada por los conflictos con Lía, su esposa. El miedo se convierte en una constante tensión emocional.
“¿Qué hace un padre cuando siente que su hijo está en riesgo? No sé hasta dónde puede llegar uno, pero nos podemos imaginar que somos capaces de cosas que nunca pensamos”, confesó.

Fragilidad detrás de la imagen impecable
Guapo, exitoso, educado, estructurado. Alonso parece tenerlo todo bajo control. Pero el caos toca a su puerta.
“Mientras más rígido seas, más fácil te vas a romper”, señala el actor. “Alonso no está en la rigidez absoluta, pero le toca estirar su capacidad emocional para lidiar con situaciones muy complejas”.
Para Benavides, lo más humano del personaje es que, pese a venir de una familia privilegiada, busca construir su propio camino.
“Es alguien que está tratando de hacer lo mejor que puede con lo que tiene. Y creo que todos estamos en esa”.
Una historia marcada por secretos y heridas del pasado
“Hermanas, un amor compartido” narra el enfrentamiento entre Rebeca (Danna García) y Mónica Olmos (Adriana Louvier), dos hermanas separadas por un error del pasado que detonó traiciones, cárcel, secretos y una hija que se convirtió en el centro de todo.
El regreso de Rebeca tras 18 años en prisión reabre heridas y coloca a Alonso en el ojo del huracán, enfrentándolo a verdades que amenazan con derrumbar la estructura que tanto ha intentado sostener.
El melodrama ha logrado altos niveles de audiencia gracias a una mezcla de drama familiar, romance, tensión y conflictos morales que mantienen al público al filo del asiento.

Lo que viene para Osvaldo en 2026
Mientras disfruta del buen momento que vive la telenovela, Osvaldo adelantó que su agenda sigue llena.
“Estamos a punto de anunciar algo con bombo y fanfarria que todavía no puedo decir”, revela entre risas.
Además, ya está confirmada su participación en la serie “El Círculo” para Netflix, así como otro proyecto pendiente de estreno en ViX.
Por ahora, el actor disfruta ver cómo Alonso Beristain se gana al público cada noche, demostrando que detrás del hombre correcto y estructurado hay vulnerabilidad, miedo y una profunda necesidad de proteger lo que más ama.
CYPS