León, Guanajuato.- Christian de la Campa está acostumbrado al drama, pero ahora quiere provocar carcajadas. En “Infinito amor” el actor interpreta a David Duarte, un pintor bohemio que lo llevó a explorar una faceta distinta de su carrera, entre enredos amorosos, situaciones incómodas y escenas que incluso a él le provocan vergüenza.
La telenovela, que se estrenó el pasado 12 de octubre por Las Estrellas, representa para el actor una oportunidad de experimentar con la comedia, un género en el que busca desarrollarse más y que, asegura, le ha permitido descubrir nuevas posibilidades tanto en su trabajo como en su vida personal.
Un cambio de imagen para dar vida al pintor David Duarte
Para dar vida a David, Christian comenzó su preparación cinco meses antes de las grabaciones. Uno de los primeros requisitos que le planteó el productor Salvador Mejía fue adoptar una imagen bohemia, acorde con la personalidad del pintor, por lo que dejó crecer su cabello.
Aunque inicialmente consideró que se trataba de un cambio meramente físico, terminó por descubrir que la transformación también influía en la manera de acercarse al personaje.
Yo no creía que tuviera nada que ver, que fuera más que un look, pero no. A mí me ha ayudado mucho a sentirme en esta onda bohemia, más relajado. De hecho, es un look que creo que ya me voy a quedar”, compartió.
En el terreno personal, el actor encuentra similitudes con David, aunque reconoce que su personaje tiene una libertad que él mismo no necesariamente comparte. Esa cercanía le ha permitido reaccionar de manera más orgánica ante las situaciones que plantea la historia y descubrir nuevas facetas de sí mismo.
“Creo que es padre cuando compartes muchas cosas con el personaje, porque entonces vas descubriendo, dentro de las situaciones de la telenovela, cómo reaccionarías tú ante esas situaciones. De repente son cosas que en tu vida real no te toca vivir, algunas chuscas y otras un poco más intensas. Entonces, ha sido un descubrir no solo de la vida, sino también mío”, explicó.
Entre el amor, los sueños y las carcajadas
En la historia, David mantiene una relación con Emilia, interpretada por Bárbara Islas, quien vive entre el mundo de la ensoñación y la realidad. Mientras en sus fantasías ambos protagonizan una historia de príncipes y princesas, en la vida cotidiana enfrentan discusiones, diferencias y reconciliaciones.
Este contraste abre la puerta a situaciones cómicas que han representado un reto para Christian, especialmente cuando debe realizar acciones que, fuera de la ficción, le resultarían incómodas.
Como ejemplo, recordó una escena en la que David y Emilia se reconcilian con una serenata que termina en un peculiar baile de rodillas, primero al ritmo de una canción lenta y después con una melodía más rápida.
A mí, Christian, me daría mucha pena estar ahí, pero como soy David, me suelto y ya no pasa nada. Es lo padre de la situación, que cuando estás ahí no eres tú, es un personaje. Por dentro piensas: ‘Ay, qué vergüenza’, pero cuando escuchas que los camarógrafos y todo el mundo se ríe, entiendes que algo estás haciendo bien”, relató.
Aprende de grandes figuras
Otro de los aspectos que disfruta de “Infinito amor” es la oportunidad de compartir escenas con actores de amplia trayectoria, entre ellos Jacqueline Andere, Luis Felipe Tovar y César Évora, además de Guillermo García Cantú, quien interpreta a su hermano en la ficción.
La dinámica con García Cantú le resulta especialmente interesante, pues sus personajes representan personalidades opuestas: mientras el suyo se inclina hacia el bien, aunque también comete errores, el de su compañero tiene un perfil de villano.
Christian destacó también el aprendizaje que obtiene de Jacqueline Andere, quien da vida a su madre en la historia, y de García Cantú, a quien incluso ha preguntado sobre su particular manejo de la voz.

A lo largo de su carrera, el actor ha tenido la fortuna de coincidir con intérpretes que dejaron huella en su formación, como Christian Bach, a quien recuerda con especial cariño por el trato que recibió de ella durante sus primeros años en la televisión.
Siempre es enriquecedor. He tenido la fortuna, a lo largo de mi carrera, de toparme con grandes maestros. En cada proyecto me he encontrado con estos ángeles y ahorita no es diferente. Jacqueline Andere es una señora que está muy preparada y de la que aprendo cosas increíbles”, expresó.
Quiere apostar más por la comedia
Aunque ha tenido acercamientos a este género en producciones anteriores, como “Corazón guerrero”, Christian considera que todavía tiene mucho por explorar y no descarta buscar un proyecto completamente cómico en el futuro.
“Siempre he querido meterme en un proyecto cien por ciento de comedia. No me ha tocado hasta ahora y he tenido probaditas, como en este. Pero la verdad creo que se me da y sí me gustaría explorar un poco más a futuro en otros proyectos, porque creo que lo puedo explotar”, afirmó.
Para el actor, además, interpretar situaciones que en la vida cotidiana podrían causarle pena representa una oportunidad para romper barreras personales y dejar de preocuparse por la mirada de los demás.
Cuando superas esa pena o el qué dirán, también sanas cosas tú como persona, aunque sea a través de un personaje. Me parece padre e interesante esa parte”, finalizó.
Con David Duarte, Christian de la Campa busca mostrar una faceta menos explorada de su trabajo y conectar con el público a través de una historia que combina romance, drama y comedia en Infinito amor, que ya se transmite en Televisa.
LCCR