Las calaveritas literarias honran a actores, actrices y músicos fallecidos durante el año, que dejaron como legado películas, telenovelas, muchas risas e inolvidables canciones, pero también a aquellos a quienes sus constantes polémicas los llevaron a estar ‘funados’.
Ilustraciones: Jorge García
Elsa Aguirre

Por: Cindy Pinto
La Muerte llegó al estudio
con su infaltable guadaña,
buscando a Elsa Aguirre,
la estrella de la gran pantalla
–Voy a crearte la mejor historia
con Pedro Infante de galán
¡Los voy a llevar a la gloria!
Hasta premios Óscar ganarán
–Contigo Flaca me voy sin dudar
Si convences a Jorge Negrete
pues ese romance no puedo olvidar
¡Por favor haz que se concrete!
La Muerte sin pensarlo se llevó
al deseado ‘cuerpazo del delito’
La diva en el cine del cielo aún triunfó
gracias a su belleza y encanto infinito.
Chuck Norris

Por: Juanita Crespo
La Huesuda llegó a Hollywood,
con una lista y mucho valor,
buscaba llevarse a Chuck Norris,
pero le temblaba hasta el corazón.
¡Vengo por ti, ya llegó tu hora!
deja las patadas y el cinturón.
pero Chuck la miró de frente
y de una bofetada la remató.
La Muerte sacó su guadaña,
dispuesta a cumplir su misión,
pero al ver que Chuck levantaba la ceja,
¡se le olvidó hasta la razón!
Mejor me voy por otro lado,
no quiero entrar en discusión,
que si Chuck le gana hasta al destino,
¡yo no quiero ser la excepción!
Eduardo Manzano

Por: Diana Sánchez
Buscaba la Catrina en el foro
a un maestro de la puntada,
y se topó con Eduardo Manzano
dando su gran carcajada.
Salió Gordolfo Gelatino
peinándose con esmero:
“¡Ah, qué mi mamacita,
hasta muertito me veo galán!”.
Quiso despistar a la Parca
hablando como El Wash and Wear sabrosón,
o hacerla dudar un ratito
al estilo de Don Teofilito en acción.
Pero la Huesuda le dijo sonriente:
“Tu talento no tiene igual,
te llevo al cielo, Eduardo querido,
para hacer un show celestial”.
Hoy en el panteón todo es alegría,
ya no hay espacio para el dolor,
pues Eduardo entretiene a las calacas
con su carisma y gran humor.
Abraham Quintanilla

Por: Juanita Crespo
La Huesuda llegó a Texas
buscando a Abraham Quintanilla,
quería llevarse al patriarca
y armar tremenda pesadilla.
¡Ándale! ¡Que vengo por ti!
ya prepara tu despedida,
que te tengo trabajo en el inframundo
donde artistas hay de sobra.
La Flaca insistió con Selena,
con Los Dinos y la canción,
pero Abraham le puso condiciones
y hasta le pidió una audición.
La Muerte, ya desesperada,
no pudo con tanto control:
¡Mejor me llevo a otro artista,
que este hasta me pide producción!
Dolly Parton

Por: Marisol García
Tomó la Muerte su guitarra,
un, dos, tres… la voz afinó,
y con ritmo acelerado
a Dolly Parton le cantó:
“Escribiste 3 mil canciones,
muchas, grandes éxitos fueron
y también tocaste corazones,
con el alma filantrópica que te dieron”.
“Pero aquí el show terminó,
y esos Grammys y ovaciones
que recibiste por montones,
te los llevas en el corazón”.
“¡Dolly Parton, Dolly Parton!”, corearon sus fans,
cuando al inframundo la fueron a esperar,
ella, emocionada, solo atinó a contestar:
“¡Por siempre los voy a amar!”.
En el otro mundo ahora todo es bailar y gozar,
ya no hay tristeza ni penas para llorar
pues la Reina del Country, se quedó para alegrar,
a la Flaca, noche a noche, por toda la eternidad.
Pedro Torres

Por: Dolores Huizache
Una calaca tilica y flaca
deseosa de ser más famosa
pidió a Pedro Torres un video
donde se viera más hermosa
Este se lo produjo
pero a cambio le pidió un deseo,
que cuando muriera
no lo enterraran calvo
La muerte aceptó
y el buen Pedro,
con su buen gusto
un excelente video dirigió.
Pese al pacto con la Huesuda,
él llorando la acompañó,
aceptando que en el más allá
ella seguirá igual de testaruda
Al final, Pedro la acompañó
pero en el camino la engañó,
y al panteón de Saltillo la llevó,
donde Luismi la emborrachó.
Otto Sirgo

Por: Lucía Campos
La Catrina andaba triste
buscando un galán maduro,
con un talento seguro
y el porte que tú tuviste.
Llegó a los foros corriendo
con un libreto en la mano,
a Otto Sirgo recordando
como un gran ser humano.
“¡Qué de Lazos de amor tejiste!”,
le dijo la Flaca animada,
“en Rosa salvaje estuviste
y en Niña amada mía, otra también aclamada”.
A San Miguel de Allende se mudó,
entre calles de cantera y sol,
ahí La Huesuda lo halló
y le dijo: “vámonos, mi buen primer actor”.
“Tienes más de 50 años
de trayectoria en los escenarios
pero hoy subes otros peldaños
con tu talento extraordinario”.
Hoy Otto actúa en el cielo,
aunque su gente lo extraña tanto,
pero nos queda de consuelo
su gran arte y su encanto.
Gala Montes

Por: Rodrigo Lozano
“¿Hasta cuándo va a pasar?”,
se preguntó La Huesuda,
esperando su camión,
bajo el sol, suda que suda.
Venía de ver a Gala Montes,
y ya le había entrado la cruda,
porque, ¡ah qué buena fiesta
se pusieron!… sin duda.
Había ido a decirle: “A ver,
Gala, no seas testaruda,
ya componte, mujer,
mira que la vida es una,
pareciera muy larga,
pero se te va como espuma;
ya gobiérnate, Gala,
recupera la cordura”.
“Hazle caso a Richie O’ Farrill,
y deja ya los desgarriates,
no vaya ser que luego
muchos quieran anexarte;
que lleguen y ‘vas pa’ arriba’,
y después no quieran soltarte;
‘ya no le quemes tanto…
las barbas a ese petate’”.
“Y ya que estamos en confianza,
pues pásame otra cervecita,
que ya me dio sed de la mala
y hasta los dientes me tiritan.
Y de una vez un churrito
de esa hierbita que da risa,
nada más un jaloncito…
¿dime qué tanto es tantita?”
Y ya feliz La Calaca,
cuando le entró la risueña,
se le olvidó a qué iba;
la hierbita estaba buena.
Despertó por ahí tirada,
dos días después de la juerga,
con mucha sed de la mala,
y un dolorón de cabeza.
Aleks Syntek

Por: Rodrigo Lozano
“De saber que vendrías…
te tendría un pastel”,
dijo Aleks Syntek a ‘La Fría’,
cuando la vio llegar por él.
Pero la muerte sombría,
dijo: “¿Por ti? No, mi buen.
Vengo por otra cosita,
y no por volverte a ver”.
“Vengo por tu carrera,
pues ya la echaste a perder,
con toda esa loquera,
desde el concierto aquel.
Al público se le respeta
y tú… lo sabes muy bien,
o simplemente te batean,
aunque Shakira te sabrosee”.
“Perdóname, Flaca, por eso
—suplicó nuestro ‘Elton John’—,
el hate ya está muy intenso,
y yo no sé… qué sucedió.
Si puedo te lo compenso,
verás que el malo no soy
es que… a veces no pienso…
me vuelvo tan frío y no estoy”.
“Está bien; te voy a perdonar
—contestó La Muerte, resignada—,
nomás porque han vuelto a pegar
tus canciones más sonadas;
que en YouTube y Spotify,
ahora ya andan muy ‘hypeadas’,
pero intocable no es tu lugar…
así que ya: ‘cero chiquilladas’”.
Y la calaca se marchó,
guardándose la guadaña,
a Raúl Escajadillo perdonó,
sí, así es como en verdad se llama.
Pero mis lindas criaturitas,
aquí el camino no se acaba…
y todo… lo que tú necesitas,
es leer AM, toda la semana.
Christian Nodal

Por: Rodrigo Lozano
“Ya me debes varias, niño”,
le dijo La Parca al ‘Forajido’,
ese día que lo visitó,
ahí en su acogedor nido;
ahí donde ‘Papi Kuno’…
siempre es bien recibido,
y donde la Angelita,
lo tiene bien escondido.
“Ya te pasé muchas, Christian”,
y su guadaña afilaba.
“Pero si yo… —respondió Nodal—
pero si yo no hice nada”.
Y es que ya la traía bien brillosa,
La Calaca condenada,
Por eso él creyó que había dado
ya su última cantada.
—¿Qué me dices de la Cazzu?
Se la aplicaste muy gacho…
¿O acaso alguien me mintió…
canijo muchacho?”
—No, no te contaron mal…
pero sí les falto “un cacho”…
…—¿Cachos? Los que pusiste,
y te escapaste pa’ tu rancho.
—Está bien, mi Blanquita,
sé que me merezco un castigo,
pero para andar de bronca,
también tengo mis motivos.
Me manda sus abogados,
con todo y sus tinterillos,
y si ella me pone todo eso…
pues yo… le aviento los míos.
—Me sacas una sonrisa,
y a puños me río de nuevo.
La verdad sólo vine a decirte,
que por una razón no te llevo:
ya con los Aguilar tienes,
tu castigo por tremendo;
si el Pepe te trae bien cortito,
y amarrado de los… de esos.