Guanajuato capital.- La construcción de unas escaleras en la parte alta del cerro de la Bufa, cerca de la Cueva de San Ignacio de Loyola, generó inconformidad entre habitantes de la ciudad de Guanajuato, quienes consideran que la intervención afecta un área natural de gran valor ecológico.
Una parte de las escaleras fue elaborada con materiales de la zona y otra, aparentemente, con cemento.
Los escalones habrían sido construidos por el Gobierno municipal que encabeza Samantha Smith Gutiérrez con motivo de la fiesta del Día de la Cueva, que se realizará el próximo viernes 31 de julio, presuntamente para facilitar el ascenso de los visitantes.
La intervención causó indignación entre capitalinos, quienes recordaron que durante años han luchado para que la zona sea declarada área natural protegida. Cuestionaron que la propia autoridad municipal coloque escaleras en un sitio por el que, desde hace más de 400 años, la gente ha subido aprovechando las formas naturales del terreno.
Se consultó al Gobierno municipal sobre el tema; sin embargo, debido al periodo vacacional, no se logró establecer comunicación con las áreas responsables. No obstante, fuentes internas de la Administración confirmaron que las escaleras fueron construidas por personal del área de Mantenimiento de la Dirección General de Obra Pública.

Califican ecologistas como inconcebible intervención
Al respecto, integrantes del Consejo Ecologista Guanajuatense A. C. señalaron que se trata de una acción inconcebible ejecutada por el Gobierno municipal en una zona que ha sido defendida durante años y que se encuentra dentro de un proceso para que 3 mil 719 hectáreas sean declaradas área natural protegida, con el objetivo de garantizar la conservación de los cerros.
Rogelio García Espinoza, integrante del Consejo Ecologista Guanajuatense A. C., dijo que una de sus principales exigencias es evitar la destrucción del área natural, postura que refrendarán el próximo viernes durante la fiesta de la Cueva.
Consideró que la construcción de 10, 20 o 30 escalones podría utilizarse como pretexto para continuar interviniendo la zona, pues recordó que anteriormente se han presentado varios intentos por modificarla.

Apuntó que con esta acción se cambia la fisonomía de los cerros, pero advirtió que lo más preocupante es que pueda abrirse la puerta a la urbanización del área.
“Nos parece que es una actitud verdaderamente inexplicable, por no decir muy tonta. También nos parece increíble e inconcebible que, cuando está por definirse el área natural protegida para garantizar la conservación de los cerros Hormiguero y Picacho, las autoridades municipales actúen de esa manera.
“Están afectando la zona por la que tradicionalmente, desde hace cientos de años, la gente acostumbra subir y bajar a la Cueva”, expresó Rogelio García.
Resaltó que no se trata de escaleras que puedan quitarse y colocarse fácilmente, sino de estructuras de concreto que contrastan con el entorno natural y hacen a un lado lo que representa la festividad.
Peligran tradiciones
Advirtió que, de permitirse que continúen las intervenciones en el área natural, también estarían en peligro las tradiciones que se desarrollan en este lugar.
“Estas autoridades locales no han entendido lo que significa el patrimonio, ni lo que ese patrimonio natural y cultural permite para que los guanajuatenses tengamos una identidad. Con esto, la autoridad está rompiendo completamente esa identidad que tenía Guanajuato”, comentó.
Añadió que también resulta preocupante que, además de que la autoridad no comprenda las nociones de patrimonio, exista una intención de hacer a un lado a la ciudadanía, pues aseguró que a nadie se le consultó si quería la construcción de esas escaleras en el cerro de la Bufa.
“La autoridad se apropia de la fiesta y eso no es correcto. La fiesta es de los guanajuatenses y para los guanajuatenses. Lo único que tiene que hacer la autoridad es facilitar las cosas y no destruirlas para seguir lucrando con el patrimonio guanajuatense.
“Han convertido la festividad en un negocio, en el que lo único que están haciendo es facilitar las condiciones para continuar haciendo negocios”, expresó.
Exigen declarar área natural protegida
Mencionó que en los próximos días el Consejo Ecologista Guanajuatense emitirá un pronunciamiento para insistir en la necesidad de declarar el lugar como área natural protegida, al considerar que es la única manera de garantizar la permanencia de estas costumbres y tradiciones.
“El Consejo Ecologista siempre lo ha manifestado así. Desde 2010, cuando se realizó el plebiscito, insistimos en que se elaborara el estudio justificativo que permitiera determinar el polígono que debía considerarse como área natural protegida.
“Hasta la fecha seguimos insistiendo en que el polígono debería abarcar una superficie de 3 mil 719 hectáreas”, afirmó.
Finalmente, urgió al Gobierno del Estado de Guanajuato y a las áreas correspondientes del Municipio a concretar la declaratoria del área natural protegida, pues señaló que es la única manera de defender los cerros ante este tipo de intervenciones.
“Ahora son 10 escalones, por decir un número, pero mañana serán otros 10. Después, la autoridad, en lugar de defender el patrimonio, lo tomará como pretexto para seguir destruyendo los cerros, con el argumento de que ya están afectados.
“En lugar de rescatar el espacio en beneficio de la ciudadanía, lo degradan y continúan con la destrucción sistemática de los bienes patrimoniales”, acotó.
Talan garambullos

Dos ejemplares de garambullo, de aproximadamente 500 años de antigüedad, que se encontraban en el cerro, cerca de la mina La Garrapata, fueron talados presuntamente durante la carrera Ultra Trail México Series, organizada por Ochoa Sports y patrocinada por The North Face, que se realizó el pasado fin de semana, 24 y 25 de julio.
Ernesto Guevara, quien acostumbra acudir a esa zona para ejercitarse y fue el primero en documentar la afectación, sostuvo que durante los días previos al evento deportivo realizó recorridos por el lugar y todo se encontraba en buenas condiciones.
Dijo que, después de la carrera, volvió a la zona y encontró dañados dos de los ejemplares más grandes que había en ese punto, por lo que la afectación resultó muy evidente.
Guevara consideró que, independientemente del tipo de evento que se desarrolle en los cerros, la autoridad municipal debe vigilar el cuidado y la preservación del entorno natural para evitar daños como los registrados en esta ocasión, en la que, resaltó, “nadie se hace responsable”.

“Antes de la competencia estuve pasando por ahí toda la semana y no estaban derribados. Creo que lo hicieron el jueves por la tarde, porque el viernes pasé a las 7 de la mañana y el garambullo ya estaba en el piso.
“No sé si hubo algún otro daño dentro de los 40 kilómetros de la ruta. Yo solo vi el tramo que está justo detrás de las ruinas de la mina La Garrapata, en un camino paralelo a la Panorámica”, explicó Guevara.
Calificó como “brutal” la tala de los garambullos e hizo un llamado a las autoridades correspondientes para que atiendan el caso.
También pidió que se implemente un reglamento de impacto ambiental que garantice el uso adecuado y el cuidado de las áreas verdes de la ciudad. Señaló que, si este ordenamiento no existe, la autoridad municipal tendría que elaborarlo y aplicarlo, pues recordó que esta no es la primera vez que se daña la vegetación de Guanajuato capital.
“El llamado es a la vigilancia por parte de las instituciones responsables del cuidado del medioambiente. Es preocupante que no exista una regulación o que, si la hay, no sea enérgica ni tenga un seguimiento adecuado.
“Esto también demuestra que no existe capacitación para realizar podas y talas de árboles en Guanajuato”, expresó Guevara.
Añadió que los responsables serían, presuntamente, los organizadores de la carrera, pero también la autoridad municipal que autorizó el evento y no vigiló su desarrollo.

Brigadistas buscan rescatar los ejemplares
Por su parte, Michelle Farfán Gutiérrez, profesora del Departamento de Ingeniería Geomática e Hidráulica de la División de Ingenierías de la Universidad de Guanajuato e integrante de la Brigada Voluntaria de Manejo del Fuego Los Chuines, acudió al lugar junto con otros brigadistas.
El grupo levantó los brazos de los garambullos para plantarlos en otra zona y evitar que los ejemplares se pierdan por completo, pues recordó que se trata de una especie protegida y en riesgo de extinción. Además, hizo un llamado al Gobierno municipal para que atienda el caso.
“La Brigada Los Chuines acudió a revisar la situación de los garambullos talados, con la intención de determinar si se podían rescatar. Vimos que sí era posible.
“El número de plantas nos superó y únicamente pudimos recoger 50 brazos. Lo que todavía permanece cerca de la mina La Garrapata es importante por la cantidad de fragmentos de estos dos garambullos que fueron talados y que sería necesario rescatar”, comentó Farfán.
Anticipó que el próximo domingo regresarán al lugar para recoger el resto de los brazos que quedaron tirados e invitó a la población a sumarse a esta labor.
Indicó que algunos de los fragmentos rescatados serán llevados a un predio ubicado en Santa Teresa y otros quedarán a cargo del Proyecto Pastita, con el objetivo de darles una segunda oportunidad.
Explicó que, por su tamaño, calculan que los garambullos medían aproximadamente cinco metros de altura y que, debido a las lluvias, podrían pudrirse si no son rescatados a tiempo.
“La idea es recuperarlos, plantarlos en otra zona de matorral y lograr una alta supervivencia, porque recibirán cuidados por parte de las agrupaciones con las que ya estamos colaborando”, sostuvo.
Ultra Trail México se deslinda y niega la acusación
Irving Zavala, director de carreras de Ultra Trail México y organizador de la segunda edición de esta competencia en Guanajuato capital, se deslindó de la acusación.
Aseguró que se trata de una organización responsable con el medioambiente y que toman precauciones para no afectar negativamente el entorno natural de las zonas que utilizan.
“No sabemos cuál fue el contexto ni la intención de quien lo haya hecho y, evidentemente, creo que se nos está acusando de algo que nosotros no hicimos”, indicó.
Señaló que llevan 10 años organizando esta carrera y nunca habían enfrentado una situación similar.
Sostuvo que el equipo organizador no cuenta con herramientas para realizar una poda como la denunciada. Sin embargo, en sus redes sociales oficiales se publicó un video del recorrido previo a la carrera, en el que se observa a un hombre con un machete en la mano.
Los denunciantes mencionaron la posibilidad de que el garambullo haya sido arrancado mediante jalones o con el uso de un machete.
“La denuncia en nuestra contra es totalmente falsa. No somos responsables de esa acción. Somos una organización que tiene más de 10 años realizando este tipo de carreras y promovemos el buen uso de los espacios, así como la preservación y la conservación de las zonas por donde pasamos.
“Nosotros no talamos ni tenemos herramientas para hacer una tala como la que nos están atribuyendo”, expresó Zavala.
Se dijo sorprendido por la acusación, pues consideró que se trata de una situación grave. Explicó que, antes de una carrera, realizan labores de limpieza de maleza y restauración de senderos para que los corredores puedan pasar de manera segura.
“Jamás promovemos la tala o la modificación excesiva de la vegetación de gran tamaño, mucho menos de plantas locales que tienen muchos años, porque eso va completamente en contra de los principios que nos identifican”, aseguró.
Añadió que corredores que participaron en la competencia de Guanajuato les manifestaron su respaldo y señalaron que, durante su paso por la zona, no observaron daños, por lo que consideró que la tala pudo haber ocurrido después de la carrera y haber sido realizada por una persona ajena al evento.
Irving Zavala sostuvo que el lugar donde se encontraban los garambullos no forma parte del sendero por el que pasó la carrera. Sin embargo, Michelle Farfán comentó que verificó la ubicación y consideró que sí coincide con la ruta del evento.
El caso llega al Congreso de la Unión
La diputada federal María Magdalena Rosales Cruz, de la bancada de Morena, se pronunció este miércoles contra la devastación de las áreas naturales de la ciudad de Guanajuato y exhortó a las autoridades competentes a extremar su cuidado.
Señaló que cada vez se realizan más eventos en áreas verdes, ya sea por motivos turísticos o de otra índole, y cuestionó que las ganancias sean obtenidas por empresas foráneas que, además, “destruyen esta riqueza natural”.
Resaltó que en los cerros de Guanajuato capital existen cactáceas con más de 350 años de antigüedad y destacó que este tipo de vegetación predomina en el 30 % de la región.
También reconoció el trabajo de rescate realizado por los brigadistas para evitar la pérdida total de los ejemplares afectados.
“Guanajuato tiene una riqueza impresionante que se basa fundamentalmente en actividades turísticas. Ahora resulta que el turismo va a destruir los cerros.
“No queremos que se detenga el desarrollo turístico, pero sí que se vigile que no se destruya el medioambiente de nuestro país. No podemos permitir que haya áreas completamente devastadas por la acción humana, particularmente por empresas transnacionales que vienen a destruir nuestra riqueza”, concluyó la legisladora.
HLL