Moroleón, Uriangato.- Grafitis en las calles con diversos apodos, nombres de barrios y demás pintas con aerosol han comenzado a repuntar en las fachadas de las casas, situación que ya despertó la molestia de los habitantes de Moroleón y Uriangato, quienes piden a las autoridades poner cartas en el asunto.
En diversas colonias ubicadas en las cabeceras municipales de estas localidades se reporta un aumento de grafitis. Los afectados afirman que se trata de vandalismo, hecho que prácticamente se había terminado hace años cuando los gobiernos pusieron a disposición de los artistas urbanos bardas para expresar su arte y por sanciones que, según los ciudadanos, se aplicaban.
“En las últimas semanas los chavos se agarraron de pintar lo que se les da la gana en las bardas y hasta los portones de las casas, esto se está saliendo de control porque las autoridades ya dejaron de vigilar esto y porque no se ponen sanciones reales, ni aunque les digamos a los policías quiénes son los responsables de estos grafitis”, comentó Jessica Jacobo, habitante afectada en Uriangato.
Otros ciudadanos indican que hace unos años, cuando sufrían de estos problemas, las autoridades pidieron a las tiendas de venta de pinturas, ferreterías y tiendas de autoservicio limitar la venta de estos productos a menores y jóvenes, por lo que proponen que vuelva esta medida.
Destacaron que estas acciones no solo dan una mala imagen a los domicilios, sino que también impactan en su economía ya que destinan entre 200 y 500 pesos en volver a pintar sus fachadas para borrar los grafitis que los jóvenes dejan en sus viviendas.
Ya hace varios años se había acabado esto del grafiti porque los muchachos empezaron a respetar las casas, pero las nuevas generaciones no tienen respeto de nada, hasta los templos andan pintando, pero el gobierno solo se está quedando de brazos cruzados”, expresó Enrique Guerrero, habitante afectado en Moroleón.
Autoridades admiten dificultades para detener a los responsables
Las direcciones de Seguridad Pública de las ciudades vecinas coincidieron en que es difícil detectar y detener a quienes son responsables de hacer los grafitis, pues señalan que los hacen prácticamente de noche y en un lapso de tiempo muy corto, aunque destacan que sí hay sanciones en el tema.
“Pues tenemos uno o dos reportes de estos por año, a lo mejor ha incrementado el vandalismo, pero la gente no lo reporta porque sucede cuando no están sus casas o están descansando, es muy difícil detener a alguien en estos hechos; este año solo hemos detenido a tres chavos que estaban rayando con aerosol en el parque San Miguel, pero solo estuvieron un rato detenidos y vinieron sus papás por ellos porque eran menores de edad”, indicó Humberto Cerrillo, titular de Policía Municipal de Uriangato.
Indicaron que vigilarán más el tema e invitaron a la ciudadanía a reportar cualquier avistamiento de jóvenes realizando actividades de vandalismo en viviendas o espacios públicos.

“Hemos hecho festivales de arte y expresión urbana como los concursos de madonnari, los de deportes extremos, les ofrecemos bardas a los jóvenes para que hagan su arte en grafiti, acabamos de tener los murales del Día de Muertos en la barda del estadio de béisbol; si los jóvenes quieren expresarse que se acerquen a nosotros y les buscamos espacio”, comentó Jorge Antonio Pineda, director de la juventud en Moroleón.
En Uriangato, el Instituto Municipal de la Juventud también informó que se destinan espacios para que los jóvenes expresen su arte en grafitis en diversas bardas, recordando las obras que se realizaron el año pasado en el parque extremo.
“Me cobraron 500 pesos por venir a borrar los grafitis que fueron poniendo los maleantes afuera de mi casa, no es tanto por el dinero que me gasté, pero sí debería de haber conciencia en respetar a los demás, eso no es de las autoridades, eso es desde casa”, relató Daniel Santoyo, habitante de Moroleón, víctima de vandalismo.
DP

