Guanajuato.- La escena de un hombre caminando entre la corriente de agua, con un bebé en sus brazos y sólo atado por una soga a su cintura se ha viralizado esta semana, es Juan Carlos Rubio, un celayense que sin pensarlo decidió arriesgar su vida para salvar a Isair.
Las imágenes se han compartido en redes sociales y portales de internet de todo el país desde minutos después del rescate aquella tarde del lunes 6 de septiembre.

El hecho ocurrió en la colonia La Mora, en Ecatepec, Estado de México, Juan Carlos Rubio salía junto con su esposa de hacer un trámite en oficinas del Gobierno del Estado cuando se dieron cuenta de la inusual corriente de agua que pasaba por una calle aledaña.
Tras el rescate de un bebé en las calles inundadas de Ecatepec, la familia estaba ansiosa de conocer al hombre que rescató al menor y hoy se encontraron #EnPunto con @DeniseMaerker https://t.co/VrLVHwwjFI pic.twitter.com/V7s0gXDn2u
Noticieros Televisa (@NTelevisa_com) September 9, 2021
Juan Carlos Rubio escuchó gritos de auxilio
Después escuchó los gritos desesperados de una mujer que pedía que sacaran a su hijo, el clamor venía de un puesto de comida que estaba entre la corriente.
Al escuchar los gritos de la madre y el bebé no pudo evitar pensar en sus 5 hijos, la más pequeña de dos años, y decidió ayudar.
Fue más por impulso. Con otras personas que también querían apoyar pedimos unas cuerdas y por mi trabajo sé hacer muchos nudos y pues me amarré y les pedí que me sostuvieran”, narró Juan Carlos Rubio a Periódico AM.
“Nunca me había metido a una corriente así porque decía que “ni de loco”, pero cuando empecé a caminar pensé en plantarme bien porque estaba bien lodoso y me encomendé a dios”, recordó.
Decide Juan Carlos Rubio ayudar a pesar del riesgo
Se acercó a la caseta, donde estaba el pequeño con su madre y su abuela, le dieron al bebé de apenas 4 meses y regresó a salvo a la orilla de la calle por donde pasaba la corriente; bomberos y Protección Civil sacó después a la madre y la abuela de Isair.

Pero parte de corazón que decidió ayudar a pesar del riesgo, es celayense y además, no es la primera vez que decide ayudar sin importar el peligro.
Juan Carlos Rubio recordó aquel 5 de julio de 2007 cuando estallaron artefactos explosivos en ductos de Pemex y había riesgo para decenas de comunidades cerca de Celaya.
“Me siento más de Celaya”, asegura Juan Carlos Rubio
Juan Carlos Rubio y otros familiares decidieron ir a desalojar personas de las comunidades “teníamos una camioneta y fuimos a aquellos rumbos para ayudar porque estaban diciendo que había riesgo de más explosiones”.

Apenas tenía 16 años, pero decidió ir a ayudar en esa ocasión, en ese entonces Juan Carlos Rubio casi acababa de llegar a Celaya, pues es nacido en Estado de México, pero emigró a tierras guanajuatenses.
Apenas hace 4 años se fue de nuevo a Ecatepec, “me siento más de Celaya, pero el corazón si está dividido” admitió entre risas Juan Carlos Rubio.
AM