Encuentra a AM más fácil en Google
Añádenos como fuente preferida y aparece más seguido en tus resultados de búsqueda
Añadir como preferido

Guanajuato.- La escena de un hombre caminando entre la corriente de agua, con un bebé en sus brazos y sólo atado por una soga a su cintura se ha viralizado esta semana, es Juan Carlos Rubio, un celayense que sin pensarlo decidió arriesgar su vida para salvar a Isair.

 

Las imágenes se han compartido en redes sociales y portales de internet de todo el país desde minutos después del rescate aquella tarde del lunes 6 de septiembre.

Un instante después de que Juan Carlos Rubio tocó un tubo y recibió un a descarga eléctrica.

El hecho ocurrió en la colonia La Mora, en Ecatepec, Estado de México, Juan Carlos Rubio salía junto con su esposa de hacer un trámite en oficinas del Gobierno del Estado cuando se dieron cuenta de la inusual corriente de agua que pasaba por una calle aledaña.

 

 

Juan Carlos Rubio escuchó gritos de auxilio

Después escuchó los gritos desesperados de una mujer que pedía que sacaran a su hijo, el clamor venía de un puesto de comida que estaba entre la corriente.

Al escuchar los gritos de la madre y el bebé no pudo evitar pensar en sus 5 hijos, la más pequeña de dos años, y decidió ayudar.

Fue más por impulso. Con otras personas que también querían apoyar pedimos unas cuerdas y por mi trabajo sé hacer muchos nudos y pues me amarré y les pedí que me sostuvieran”, narró Juan Carlos Rubio a Periódico AM.

“Nunca me había metido a una corriente así porque decía que “ni de loco”, pero cuando empecé a caminar pensé en plantarme bien porque estaba bien lodoso y me encomendé a dios”, recordó.

Decide Juan Carlos Rubio ayudar a pesar del riesgo

Se acercó a la caseta, donde estaba el pequeño con su madre y su abuela, le dieron al bebé de apenas 4 meses y regresó a salvo a la orilla de la calle por donde pasaba la corriente; bomberos y Protección Civil sacó después a la madre y la abuela de Isair.

Juan Carlos Rubio carga al bebé de 4 meses para llevarlo al otro extremo.

Pero parte de corazón que decidió ayudar a pesar del riesgo, es celayense y además, no es la primera vez que decide ayudar sin importar el peligro.

Juan Carlos Rubio recordó aquel 5 de julio de 2007 cuando estallaron artefactos explosivos en ductos de Pemex y había riesgo para decenas de comunidades cerca de Celaya.

“Me siento más de Celaya”, asegura Juan Carlos Rubio

Juan Carlos Rubio y otros familiares decidieron ir a desalojar personas de las comunidades “teníamos una camioneta y fuimos a aquellos rumbos para ayudar porque estaban diciendo que había riesgo de más explosiones”.

Momento en que entrega al bebé sano y salvo.

Apenas tenía 16 años, pero decidió ir a ayudar en esa ocasión, en ese entonces Juan Carlos Rubio casi acababa de llegar a Celaya, pues es nacido en Estado de México, pero emigró a tierras guanajuatenses.

Apenas hace 4 años se fue de nuevo a Ecatepec, “me siento más de Celaya, pero el corazón si está dividido” admitió entre risas Juan Carlos Rubio.

AM

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *