Purísima del Rincón, Guanajuato.- El Cerro del Palenque cumplió 13 años desde que se decretó como Área Natural Protegida (ANP). Alberga más de 2 mil hectáreas. Contiene 155 especies de fauna y 125 tipos de plantas. Este aniversario se celebra tras enfrentarse a una de sus más grandes catástrofes recientes. Sufrió un mega incendio a inicios de año.
Desde el pasado 2 de noviembre del 2012, el Cerro del Palenque se unió a la lista de ANP que tiene el Estado de Guanajuato. Esto ocurrió durante la administración de Miguel Márquez Márquez.
El cerro no solo es un paisaje, sino un sistema que alimenta la vida de la región. En su territorio fluye el Río Turbio. Este abastece de agua a Purísima, San Francisco del Rincón, Manuel Doblado e incluso León. Su diversidad lo convierte en un refugio vivo. Tiene alrededor de 155 especies de fauna y 125 tipos de plantas registradas en sus cuatro biomas. Incluye especies en peligro y otras endémicas.
El Impacto del Incendio y la Recuperación Notable
Es importante mencionar que un incendio a inicios de año en la zona marcó uno de los episodios más duros para el Cerro del Palenque. Sin embargo, la recuperación ha sido notable. Se debe a la reforestación, el ciclo de lluvias y el seguimiento técnico constante.
La Coordinadora de Ecología Municipal, Dolores Muñoz Estrada, explicó la causa de la recuperación. Dijo que el Plan de Remediación, que consistió en reforestaciones masivas, fue fundamental. Lo ayudó especialmente el buen temporal de lluvias que se registró en la región.
Explicó que: “Los arbolitos que se plantaron van muy bien, son especies nativas del área y eso ayuda a que se conserven. Tenemos los guardabosques que dan los recorridos biológicos, van y checan el crecimiento de las plantas, tanto de los árboles que se plantaron como los que existen también”.
Además, destacó que el monitoreo es continuo. Mientras tanto, habitantes que viven al pie del cerro recuerdan el incendio y reconocen el avance de la naturaleza.
Sí se ha recuperado, sí han sembrado muchos arbolitos… se ha visto que ahí va”, comentó Juan Carlos Galván, habitante de la comunidad de Nuevo Condado.
Desafíos: Agave y turismo masivo
Algo que destacaron vecinos de comunidades como San Nicolás del Palenque es el aumento de visitantes. Desde la pandemia, el número de personas ha aumentado significativamente. Esto trajo consigo efectos mixtos. Beneficia a comercios locales. Pero también han reportado problemas de basura y afectaciones al ganado.
No obstante, la organización comunitaria y los grupos visitantes han colocado contenedores. También promueven llevarse la basura de regreso. Los vecinos señalaron que por lo general, los fines de semana son cuando mayor número de personas suben al cerro. Esto ocurre especialmente en zonas como El Caracol y la Piedra China.
Otro desafío es la plantación de agave en los límites del cerro. Aunque el decreto protege la cobertura vegetal natural, la Coordinación de Ecología Municipal enfatiza que nadie permite su plantación dentro del Área Natural Protegida (ANP).
Sobre futuros intentos, la coordinadora indicó la acción: “Inmediatamente se detiene, porque está fundamentado que se tiene que tener la conservación del área”. Además, advirtió que el uso de plaguicidas podría invadir y “matar la parte nutriente del suelo.”
Incrementa afluencia en dos años
La afluencia de visitantes al Caracol, dentro del Área Natural Protegida (ANP) del Cerro del Palenque en Purísima del Rincón, incrementó más de un 200% en solo dos años. Ahora, el sitio recibe hasta 500 personas cada fin de semana, según la Coordinación de Ecología Municipal.
Este rápido aumento de visitantes preocupa a las autoridades. La coordinadora, Dolores Estrada, alertó que la zona se está llenando de basura. Esto genera un riesgo de incendios, similar al que ocurrió previamente en el ANP.
Ante la situación, el municipio trabaja en un reglamento específico para el Cerro del Palenque, buscando regular las actividades y proteger el ecosistema.
Además, se emitieron recomendaciones a los visitantes. Estas incluyen contar con preparación física y evitar subir solos para reducir riesgos de incidentes en el ANP, el cual abarca más de 2,000 hectáreas con una rica biodiversidad.