San José de Iturbide.- Desde la carretera federal 57 se alcanza a observar la infraestructura de la terminal de almacenamiento de combustible Gas Natural del Noroeste, S.A. de C.V., instalada en la comunidad de La Fragua, en San José de Iturbide.
Para los habitantes, la vida cotidiana volvió prácticamente a ser la misma apenas unos días después del operativo en el que fueron asegurados 59 millones de litros de hidrocarburos.
El aseguramiento sacudió al estado por el volumen de combustible localizado en las instalaciones durante el cateo realizado por autoridades federales y estatales.
Para los habitantes de La Fragua, sin embargo, el paso de los días no cambió demasiado. Después del operativo, la actividad regresó a la normalidad y, según los vecinos, bastaron unos días para que la empresa continuara con sus operaciones como lo venía haciendo desde hace años.
Pero para quienes viven alrededor y en comunidades vecinas, la tranquilidad no regresó. El miedo y la incertidumbre continúan ante lo que consideran un riesgo por la cercanía de los enormes tanques de almacenamiento.
Estamos en una bomba de tiempo, nunca nos han hecho caso, todos estamos en peligro”, señalaron vecinos al hablar de las instalaciones que forman parte del paisaje cotidiano de esta comunidad de San José de Iturbide.
La terminal se encuentra en el kilómetro 56 de la carretera federal 57 Querétaro-San Luis Potosí, una de las principales vías de comunicación de la región, a poca distancia de viviendas y de la escuela primaria Francisco I. Madero.
Para una vecina de una comunidad cercana, el temor también alcanza a quienes diariamente llevan a sus hijos o nietos a estudiar.
Soy de la comunidad vecina, pero traemos a mi nieto a la primaria. Es muy peligroso porque los tanques están aquí a unos metros, ni a kilómetros”, relató.
Reclamos vienen de años atrás
La preocupación no es nueva.
Los pobladores aseguran que desde hace años han manifestado su inconformidad por el crecimiento de la terminal. Recuerdan que inicialmente se habló de la instalación de dos tanques y de la construcción de un parque para beneficio de la comunidad, pero con el paso del tiempo observaron cómo creció la infraestructura.
Lo que pasa es que se comentó una cosa y se hizo otra, la verdad es que nos engañaron, pero las autoridades no han hecho nada a pesar del peligro en el que nos encontramos”, señaló uno de los habitantes.
Los vecinos aseguran que hace algunos años fueron recabadas firmas de pobladores bajo explicaciones que, según ellos, no correspondían con el proyecto que finalmente se desarrolló.
“Nos hicieron firmar que era para darnos despensa y que era asistencia. Nos engañaron. Agarran a personas mayores que somos ignorantes, también nos dijeron que harían un parque”, acusó un vecino.
De acuerdo con los pobladores, la empresa comenzó operaciones en 2017 y posteriormente, en 2019 y 2022, hubo ampliaciones en su infraestructura, entre ellas la instalación de grandes tanques.
La inconformidad por la terminal incluso ha llevado a habitantes de La Fragua y comunidades vecinas a bloquear la carretera federal 57 para exigir atención de las autoridades.
Ya se había hecho un paro de cerrar la carretera donde se protestaba. No se hizo nada. Los presidentes no hacen nada”, recordó otro habitante.
Preguntan qué pasó después del aseguramiento
Después del aseguramiento de 59 millones de litros de hidrocarburos, entre los habitantes vuelve una pregunta: ¿Qué ocurrió con la intervención de las autoridades?
Vecinos de La Fragua aseguraron que desde el 5 de septiembre observaron presencia de autoridades alrededor de la terminal. Días después se dio a conocer públicamente el operativo y el aseguramiento del combustible.
En un recorrido realizado por AM, tanto en la comunidad como en las inmediaciones de la empresa, no se observó presencia policiaca.
Mientras los tanques permanecen en el mismo sitio, la escuela continúa funcionando a poca distancia y la carretera federal mantiene su intenso flujo vehicular, los habitantes siguen conviviendo diariamente con una infraestructura que, aseguran, nunca quisieron tener tan cerca.
Entre el trabajo y el temor
La terminal representa también una fuente de empleo para habitantes de la región.
Un trabajador contratista de la empresa describió la contradicción que enfrenta ante la posibilidad de que las instalaciones dejen de operar.
No hay mucha chamba y aquí nos dieron trabajo”.
Sin embargo, también admitted sentir incertidumbre sobre lo que pudiera ocurrir ante una emergencia.
“Si llega a pasar algo, los que están dentro se dan cuenta, pero el pueblo no”, comentó.
El trabajador reconoció que el posible cierre de la terminal tendría un impacto laboral, aunque consideró que también podría representar tranquilidad para las familias de la zona.
Si la cierran nos quitan el trabajo, pero por otra parte sí es un beneficio porque tenemos familia. Si llega a pasar algo, los que están dentro se dan cuenta, pero del pueblo no”, comentó.
Para algunos, la planta representa una fuente de empleo; para otros, una amenaza permanente. En La Fragua, ambas realidades conviven separadas apenas por una calle.
Sin respuesta durante el recorrido
Al acudir a las instalaciones para solicitar una postura sobre lo ocurrido, personal de vigilancia indicó que en ese momento no había alguna persona disponible para proporcionar información.
El 17 de septiembre, autoridades federales y estatales informaron que durante un cateo en la terminal fueron asegurados aproximadamente 59 millones de litros de presunto hidrocarburo, además de 10 tanques de almacenamiento, tres unidades de carga, contenedores y documentación.
La diligencia formó parte de una investigación por posibles delitos relacionados con el almacenamiento, distribución y otras operaciones con hidrocarburos.
La Fiscalía General de la República mantiene abierta la investigación sobre la procedencia y trazabilidad del combustible. Mientras tanto, la terminal continúa operando.
Deja su cargo delegado de FGR en Guanajuato
Tras ocho meses en el cargo, Juan Francisco Vera Ayala dejó la titularidad de la Fiscalía General de la República en Guanajuato.
Su salida ocurrió de manera intempestiva después del polémico decomiso de 59 millones de litros de combustible almacenados en una terminal privada localizada en San José de Iturbide.
Previo a su remoción, la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Libia Dennise García solicitaron públicamente a la Fiscalía aclarar las causas del aseguramiento.
La empresa afectada acreditó operar con permisos federales vigentes, mientras que diversos reportes señalaron irregularidades durante la ejecución del operativo de inspección correspondiente.
Autoridades federales contemplan a Norma Quevedo Vázquez como su posible relevo. La servidora pública cuenta con amplia trayectoria en procedimientos penales dentro de la propia corporación federal en entidades como Morelos y Campeche previamente.
Finalmente, las oficinas centrales del organismo no han emitido un pronunciamiento sobre las causas del relevo.
AAK





































