Guanajuato, Guanajuato.- Angélica Ibarra Juárez, de 63 años, es empacadora en la Comercial Mexicana de Guanajuato capital, donde trabaja tres horas diarias y gana en promedio 500 pesos al día, únicamente por las propinas que recibe de los clientes.
Sin embargo, como no es empleada de esa empresa, al igual que otros adultos mayores que trabajan como empacadores en este tipo de centros comerciales, no recibe sueldo, contrato ni prestaciones laborales.
Angélica es educadora de profesión, egresada de la Escuela Normal Primaria de Guanajuato capital. Posteriormente, cursó una especialidad en Psicología en la Universidad Pedagógica Nacional.

Incluso afirmó con orgullo durante una entrevista con AM:
“Yo abrí la Casa de la Cultura en la calle 5 de Mayo. Trabajaba en Gobierno del Estado, también me dieron oportunidad en la Presidencia Municipal.
“Pero dejé de trabajar por la enfermedad de mi mamá y ya no alcancé pensión”, a pesar de que trabajó 32 años en el sector público.
“No pensé, lo dejé pasar y ahora me arrepiento”, confesó sobre su decisión de renunciar al empleo.
La señora presenta un buen aspecto físico, está bien arreglada para trabajar, sonríe y mantiene un semblante agradable durante la entrevista.
Trabaja como empacadora desde el 12 de diciembre de 2025, en un horario de 12 del día a tres de la tarde, seis días a la semana. Descansa los martes.
Los horarios se los asigna la jefa de cajeras a ella y a sus compañeros. Todos los adultos mayores que trabajan como empacadores en la Comercial Mexicana cumplen jornadas de tres horas diarias.
Lo que gana con esta actividad y el dinero que le manda semanalmente uno de sus hijos, quien trabaja fuera del estado, son su sustento. Para completar sus ingresos, en ocasiones hace arreglos florales y cuida enfermos.
Angélica agradece la oportunidad de trabajar, aunque no recibe prestaciones
Los empacadores no reciben aguinaldo ni reparto de utilidades y no cuentan con afiliación al IMSS por esta actividad, debido a que no son considerados empleados de la Comercial Mexicana.
Angélica está afiliada al ISSSTE por haber sido empleada pública. Su otra hija no la ayuda económicamente.
No se queja de trabajar; al contrario, expresa que disfruta su actividad.
“Lo necesito para vivir. Me siento bien, porque si a uno no le gusta lo que hace, no lo hace bien.
“La gente es muy generosa, muy amable. Son bienvenidos desde 5 centavos hasta 100 pesos”, comentó sobre las propinas que recibe, aunque generalmente le dan entre 5 y 10 pesos por persona.
“Estoy muy agradecida con la empresa, porque uno lo necesita”, expresó.
Además de trabajar como empacadora, Angélica ayuda a otras personas. Colabora en el dispensario del templo de San José, en el centro de Guanajuato capital, donde recolecta medicamentos para entregarlos a quienes los necesitan.
Proponen prestaciones a adultos mayores que trabajan como empacadores
Para reconocer el derecho a una remuneración y prestaciones sociales de estas personas, el diputado local de Movimiento Ciudadano (MC), Rodrigo González Zaragoza, presentó ante el Congreso del Estado una iniciativa de reforma a la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores para el Estado de Guanajuato.
La propuesta establece que, cuando la actividad tenga un componente productivo, organizado y aprovechable dentro de un establecimiento, la persona adulta mayor debe contar con condiciones mínimas de protección.
El legislador puntualizó que se pretende establecer que los adultos mayores que participen en actividades de empaque, apoyo o atención en establecimientos y centros análogos tengan derecho a una remuneración económica y a las prestaciones sociales que se acuerden por escrito, sin que la denominación del esquema de incorporación pueda utilizarse para excluir esos derechos.
“Dependen 100% de nuestra propina, dependen de nuestra voluntad, y de lo que se nos ocurra en el momento, una propina generosa o unos cuantos centavos”.
Comentó que en su partido, Movimiento Ciudadano, realizaron una encuesta entre los empacadores.
Encontraron que el 100 % recibe únicamente propinas, sin sueldo base; el 75 % no cuenta con prestaciones y otro porcentaje manifestó incertidumbre laboral. Además, señaló que el 75 % acude a trabajar entre cinco y seis días a la semana.
“En México se castiga la vejez. Eso pasa en el sector privado y en el sector público. El esfuerzo y el trabajo merecen condiciones dignas”.
Destacó que el concepto de “voluntariado” no debe utilizarse para justificar la falta de sueldo de una persona adulta mayor, por lo que propuso que esa denominación no pueda emplearse para excluir sus derechos.
“Ser persona adulta mayor no cancela el derecho de participar en la vida económica. Les sugiero que cuando vayan al súper platiquen con ellos unos cuantos minutos. Les ponen solo unas bancas, pero fuera de eso están todo el día parados”, refirió.
González Zaragoza propuso que, para analizar su iniciativa de reforma, se realicen mesas de trabajo en las que participen los gerentes de los supermercados.
Precisó que la reforma no pretende invadir competencias federales en materia laboral ni crear un régimen laboral paralelo, sino establecer una base mínima de certeza y protección para quienes realizan estas actividades.
Indicó que se prevé que, cuando existan elementos de subordinación, se aplique la legislación laboral y de seguridad social correspondiente.
HLL