Guanajuato.- Derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en varios municipios de Guanajuato denunciaron falta de citas médicas, retrasos en consultas, desabasto de medicamentos y dificultades para acceder a tratamientos, situaciones que los obligan a pagar atención privada o incluso a suspender temporalmente sus medicamentos mientras llega la siguiente cita.
En ocasiones, estos retrasos, principalmente para surtir recetas, son de unos cuantos días, lo que de cualquier forma representa inconvenientes, pues los pacientes deben desplazarse nuevamente a la clínica correspondiente para continuar con el tratamiento indicado.
Pero en otros casos, el tiempo apremia: la falta de citas disponibles con especialistas, la descompostura de equipos médicos o la falta de suministros retrasan el tratamiento de enfermedades que pueden complicarse gravemente si no se atienden a tiempo.
Además, no todas las familias cuentan con recursos económicos suficientes para costear los tratamientos mientras el IMSS resuelve las deficiencias.
AM acudió a varias unidades médicas: T58 y T21, en León; Hospital General de Zona No. 2, en Irapuato; el área de Urgencias, en Celaya; Unidad de Medicina Familiar No. 3, en Salamanca; y Unidad de Medicina Familiar No. 50, en Guanajuato capital.

En León, alrededor de la mitad de los pacientes consultados denunciaron falta de medicamentos por desabasto en las farmacias y retrasos en la asignación de citas. Algunos señalaron que, al tratarse de fármacos controlados que solo puede recetar su médico, la falta de consultas disponibles provoca que se queden sin medicinas.
En otros casos, el cierre de año representa una situación especialmente complicada, porque, aunque el personal médico recomiende una cirugía o un estudio especializado a la brevedad, durante los últimos meses del año ya no encuentran espacios disponibles.
Por ello, deben esperar hasta principios del año siguiente para solicitar una nueva cita, que suele programarse para marzo o abril.
Esto ocurre con los estudios médicos, pues en algunos casos todavía falta programar posteriormente la cirugía.

León: pacientes del IMSS enfrentan desabasto y retrasos de hasta meses
Jorge, un joven con insuficiencia renal, sufrió hace años una fractura de cadera que no sanó adecuadamente. Aunque ha sido sometido a varias cirugías, no ha podido volver a caminar, ya que su enfermedad debilita los huesos y complica la recuperación de su movilidad, por lo que utiliza silla de ruedas.
Jorge y su padre se encontraban a la entrada del Hospital General Regional No. 58 del IMSS cuando contó a AM que periódicamente enfrenta dificultades para surtir medicamentos como captopril y eritropoyetina.
En fechas recientes, dijo, le han faltado prazosina, nicardipino y telmisartán. En ocasiones, el retraso supera un mes y, para entonces, su familia ya tuvo que comprarlos por su cuenta, con costos de entre 30 y 150 pesos.

Sin embargo, hay un medicamento que necesita y que no puede costear.
“Tuve cita el 29 de septiembre con nefrología y no me dieron cita hasta el otro año, según porque ya no hay. Hasta enero tengo que venir para que me den cita en tres, cuatro meses. Y él es el único que me puede dar sevelamero (…) Es un frasco grande, está caro, sale como en 4 mil. Cuando se me acaba, no me dan otro ni yo lo compro, aunque sirve para bajar el fósforo, como mis riñones no sirven… Hasta el otro año que lo vuelvo a ver (al nefrólogo)”.
Paciente pagó más de 4 mil pesos por estudios ante fallas en equipo médico
Los estudios iniciales de Margarita en la Clínica 58 fueron un calvario, según relató.
“Cuando a mí me los mandaron a hacer, me traían vuelta y vuelta desde Celaya y resulta que al llegar (a León) no servía. El aparato no funcionaba y no funcionaba, fueron tres veces, me los tuve que hacer por fuera, fueron como cuatro mil y cachito”.

La paciente destacó que el IMSS sí recibió los resultados de los estudios que pagó de manera particular y que actualmente continúa con su tratamiento tras una mastectomía.
Otra paciente, María Reynalda, dijo a AM que el lunes le habían cancelado un estudio de espirometría en la Clínica 55, utilizado para medir la función pulmonar, debido a la falta de filtros.
“El domingo me van a hablar, a ver si hay”, comentó.
A ella le urge realizarse el estudio porque durante la última semana de octubre tiene una cita con el neumólogo. Si no lleva los resultados, perderá la consulta y tendrá que volver a programarla, luego de que tardó seis meses en conseguirla.
Sobre la posibilidad de pagar el estudio por su cuenta, Reynalda cuestionó:
“¿Entonces en dónde están los derechos de los derechohabientes? Si así, un doctor nos dio su tarjetita para verlo en su consultorio (particular) porque aquí yo no tenía remedio, y allá sí. No se vale”.
Paciente con cáncer concluyó radioterapias con 43 días de retraso
A finales de agosto, AM informó que un equipo de radioterapia en la Clínica T1 del IMSS llevaba más de una semana descompuesto, lo que había frenado las terapias de pacientes con cáncer.
“Ramón”, uno de los afectados, explicó entonces que solo había podido recibir 20 de las más de 30 sesiones programadas y que, de haber transcurrido con regularidad el tratamiento, ya lo habría terminado.
Aunque en los días posteriores el aparato fue reparado, un mes después el servicio volvió a presentar irregularidades.

Este martes, AM volvió a contactarlo. Ramón contó que ya terminó sus sesiones, pero con 43 días de retraso.
Además, enfrenta nuevas dificultades para surtir sus medicamentos.
“Hoy no me surtieron una receta (un parche para dolor) y dicen que no saben cuándo llegue, porque no tienen proveedor asignado”.
Celaya: familiares reportan buena atención, pero también esperas prolongadas
Entre la necesidad de recibir atención médica inmediata y la desesperación por los tiempos de espera, derechohabientes del IMSS en Celaya relataron experiencias distintas a las puertas del área de Urgencias.
Brenda Mesa acompaña a una familiar que sufrió una complicación neurológica grave.
“Trajeron a mi hermana de urgencia. La verdad sí nos han atendido muy bien. La tenían internada en el Aguilar y de ahí dijeron que la trasladaran para acá porque allá salía más caro. Mi cuñado vino desde antes a hacer el papeleo rápido y de la madrugada hasta ahorita no hemos tenido ninguna queja ni un mal trato”.

Brenda explicó que su hermana no contaba directamente con seguridad social, pero fue ingresada bajo el registro de su esposo por un probable derrame cerebral.
Aunque ha escuchado sobre la falta de medicamentos, hasta el momento no les han solicitado comprar insumos por fuera.
La atención también ha sido favorable, según José Luis Ramírez, familiar de otra paciente.
Explicó que han podido pasar a verla y que el personal les ha informado sobre su estado de salud, sin solicitarles medicamentos adicionales.
Sin embargo, consideró que la actitud del personal de enfermería podría mejorar.
“Uno les pregunta algo y no sé si sea por todo este tema que traen de inconformidades con el IMSS, pero dentro de lo que cabe, todo bien”.
Esperan más de 13 horas para realizar estudios a paciente
Para la madre de Mateo Sánchez, la situación fue muy diferente.
De acuerdo con el joven, ella llegó a Urgencias desde la mañana del lunes. Le diagnosticaron piedras en la vesícula y, tras más de 13 horas de espera, por la noche la trasladaron para realizarle estudios de radiografía y ultrasonido.
Sin embargo, a esa hora, alrededor de las 11 de la noche, el servicio de rayos X ya estaba por cerrar y fue imposible realizar los estudios. Este martes seguían a la espera de una nueva orden.
Al ser cuestionado sobre el proyecto del nuevo Hospital del IMSS en Celaya, el joven enfatizó que antes de pensar en nuevas construcciones se debe priorizar el fortalecimiento de las instalaciones existentes.
“Más que una clínica nueva, un hospital, sería mejor invertir en las que ya hay para que puedan atender bien y no tengan a tanta gente esperando; tal vez (eso) agilice las cosas y no haya falta de medicamentos tampoco”, expresó.
También pidió un trato más humano por parte del personal de enfermería y de guardia.
Irapuato: espera dos años por traumatólogo; familia denuncia retrasos en atención oncológica

Ruth Cecilia Sánchez, de 60 años de edad, es derechohabiente del IMSS y desde hace 10 años comenzó a padecer problemas en ambas rodillas.
En los últimos dos años, su condición empeoró al grado de que las rodillas comenzaron a juntarse. Actualmente no puede caminar sin ayuda o sin un bastón de cuatro apoyos.
“Hace dos años que se me presentó mi problema y hasta hoy, el especialista en traumatología, no me ha visto (…) muchos doctores, menos el especialista, me han dicho que sí me van a operar. Ni siquiera sé por qué se me hicieron las rodillas así y quiero saber”, afirmó.
La falta de atención especializada ha llevado a Ruth a buscar tratamientos alternativos para aliviar sus dolores y facilitar sus actividades cotidianas mientras consigue una cita con el traumatólogo.
“Ante la falta de atención, tomé la decisión de acudir con un acupunturista y con la ayuda de las agujas, han disminuido mis dolores. Además usó una tipo faja para la rodilla y eso me ha ayudado bastante”, platicó Ruth.
La paciente afirmó que cumple regularmente con sus consultas médicas y que cada tres meses se realiza estudios de rutina para dar seguimiento a su salud.
Considera que muchas personas descuidan su salud y acuden a recibir atención cuando su situación ya es crítica.
Sin embargo, en muchas ocasiones la falta de atención a un problema médico no puede atribuirse al paciente.
Familia pagó cirugía de 100 mil pesos y quimioterapias particulares
De acuerdo con María Guadalupe, hija mayor de Irma García Cortés, quien falleció hace menos de un mes por un cáncer de estómago muy agresivo, la atención para pacientes oncológicos en Irapuato está rebasada.

En noviembre de 2025, Irma, de 71 años, comenzó a presentar fuertes dolores abdominales y diarreas constantes con sangre, por lo que acudió al Hospital General de Zona No. 2 del Seguro Social.
El diagnóstico inicial fue una piedra en la vesícula, que le retiraron tres meses después, tras cumplir el tiempo de espera para su intervención.
Sin embargo, el dolor continuó, por lo que su familia decidió buscar atención privada con especialistas en gastroenterología.
Los estudios costaron cerca de 10 mil pesos, pero lo más difícil fue el diagnóstico: un tumor cancerígeno en el estómago.
“Decidimos operarla, una operación que costó cerca de 100 mil pesos, pero cuando le abrieron, el cáncer había hecho metástasis, se había regado, y le tuvieron que cerrar para buscar mejor iniciar con quimioterapias, pero aquí inició el calvario”.
La familia regresó al Seguro Social de Irapuato para buscar un tratamiento inmediato.
“Pero dijeron que no había espacio para citas, que hasta el próximo año, o sea, esperar hasta el 2027; la recepcionista del consultorio de oncología nos comentó que solo había un solo oncólogo y eran muchos los pacientes con la enfermedad y en lista de espera”.
Ante la falta de una cita próxima, la familia decidió iniciar las quimioterapias en un hospital privado mientras recibía una respuesta del IMSS.
Fueron cuatro tratamientos, con un costo de 17 mil pesos cada uno, aplicados cada 22 días.
Después de tres meses y 10 días, la paciente fue atendida en el IMSS de León, donde le dieron fecha para su primera quimioterapia en la institución.
Posteriormente, tuvo que acudir a Urgencias, donde permaneció dos días.
Su hija describió las condiciones en las que se encontraba el área.
“Entre muchos pacientes enfermos (…) muchos están sentados en sillas con el suero puesto, por la falta de camas y por la saturación de pacientes en el área de internamiento”.
Sin embargo, Irma falleció a mediados de septiembre.
“La falta de médicos para el tratamiento del cáncer en Irapuato obliga a muchos pacientes y a sus familiares a buscar por fuera, pero la gran mayoría decide mejor esperar a la gracia de Dios, por la falta de dinero”, lamentó María Guadalupe.
Salamanca: derechohabiente lleva dos meses sin recibir insulina
Entre los derechohabientes que acudieron este martes al IMSS de Salamanca para recibir consulta o surtir sus recetas destaca una mujer de 70 años, quien detalló las dificultades económicas y administrativas que enfrenta para conseguir el medicamento que requiere diariamente para controlar su diabetes.
“Ahorita llevo dos meses sin que me puedan entregar mi insulina aquí en el Seguro. No me la dan, me dicen que no hay aquí ni en Valle (de Santiago)… Pues tiene uno que andar buscando a ver dónde la encuentra más barata. Cada frasco me sale en 580, 650 pesos”, expresó sobre el gasto imprevisto.
La paciente señaló que, además del desembolso económico, la falta de medicamentos implica realizar trámites recurrentes.
“No es la primera vez que me pasa; ya desde hace muchos años, a veces tienen, luego no. Y tienes que volver a meter los papeles cada que pasa un mes”, relató la derechohabiente a AM.
Según los testimonios recogidos, la insuficiencia de medicamentos alcanza incluso a los productos del cuadro básico.
Un usuario con 14 años como derechohabiente señaló que la falta de medicinas es recurrente.
“Por lo menos una vez cada seis meses me toca que no hay ni lo más elemental, cosas tan básicas como ibuprofeno o paracetamol. Sale uno con la receta a medias y termina comprándolos por fuera”, afirmó.
Guanajuato capital: denuncian retrasos en cirugías y dificultades para surtir recetas
En Guanajuato capital, otra derechohabiente, Celina, relató que hace unos años tuvo una mala experiencia durante una cirugía en el IMSS.
Explicó que le habían programado el procedimiento a la una de la tarde, pero tuvo que esperar seis horas antes de que pudieran operarla.
Además, permaneció en una sala de recuperación sin que ningún familiar pudiera acompañarla o estar pendiente de ella.
“Después de la operación me quedé en la sala de recuperación, sin poder pasar a cama, tenía que estar nada más un día hospitalizada, porque no había camas disponibles, incluso la que tiene que quedarse a cuidar, le dijeron que mejor se fuera a su casa, que me dejara mi teléfono… Nunca me bajaron”.
Celina comentó que actualmente enfrenta dificultades para surtir sus medicamentos, pues ni en la clínica de Cata ni en el nuevo Hospital Regional de la zona sur encuentra todos los que necesita.
Señaló que los derechohabientes deben acudir de una unidad a otra para intentar conseguirlos o terminan comprándolos por su cuenta.
“Las citas médicas también están muy mal porque ya no hay citas tan cercanas, o sea, más cuando uno necesita medicinas que son controladas por mes, tienes que esperarte a veces hasta dos meses para que te den la cita”, relató sobre una situación que también enfrenta como paciente.
La derechohabiente consideró que, cuando el médico expide una receta, debería conocer si el medicamento está disponible.
Lamentó que muchas personas provengan de otras localidades y deban realizar varios traslados, lo que les genera mayores complicaciones.
HLL