La reducción de empleos en Ramos Arizpe refleja la presión arancelaria sobre vehículos y acero.
León, Guanajuato. – El despido en los últimos meses de mil 900 personas en la planta de General Motors (GM), en Ramos Arizpe, Coahuila, tiene que ver con los efectos que ha tenido la imposición de aranceles a esta industria, aseguró Tereso Medina, secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) en ese estado.
Este sindicato, que tiene la representación sindical de esa planta, aseguró que la versión de la empresa es que la eliminación del segundo turno de trabajadores se debe a la falta de demanda de autos eléctricos. Sin embargo, para Medina el despido también se debió como consecuencia de los aranceles.
“Yo no descarto que la baja demanda sea un hecho en la venta de autos eléctricos, pero tampoco descarto que el tema arancelario también impacte. “La fabricación del auto, la camioneta tiene acero y esta industria también está viviendo problemas muy fuertes por la aplicación del 100 % de aranceles, más el 25 % de aranceles de vehículos… por eso no descarto que esta decisión vaya acompañada de la rigidez de la política económica que el presidente Donald Trump aplica a México”, subrayó Medina.
Consideró que la reducción de empleos en el sector es preocupante.
“Las armadoras están ajustando en silencio sus líneas de producción y podrían estar anunciando la cancelación de 50 o 100 plazas”, comentó el líder sindical sin precisar de qué armadoras se trata, pero su sindicato tiene relación con Ford y Stellanis.
Por otro lado, el líder de la CTM insistió en la necesidad de que los sindicatos estén representados en la revisión del T-MEC que inicia este año.
SM