Irapuato.– Caminos rurales, calles pavimentadas y obras hidráulicas serán prioridad para el Gobierno Municipal. Centrará su atención en nuevos proyectos de infraestructura para comunidades alejadas de la mancha urbana.
Aunque todavía hay obras en proceso de validación ante dependencias estatales, el director de Desarrollo Rural, Jorge Lizama Ibarra, aseguró que ya existe un banco de proyectos para continuar con pavimentaciones, redes de agua y drenaje en distintas localidades del municipio.
El funcionario destacó que durante los últimos años se han construido circuitos carreteros que conectan a varias comunidades entre sí y con vialidades principales, como los caminos de Nueva Colonia El Copalillo, La Caja-San Diego del Rosal, San Javier, Tomelópez-Santa Elena de la Cruz y Romeral-Guadalupe de Rivera. Señaló que estas obras no solo buscan mejorar el tránsito, sino también facilitar el acceso a servicios de salud, transporte y seguridad para cientos de familias que durante años padecieron caminos de terracería.
“Muchas veces hablamos solamente de pavimento, pero un camino en buenas condiciones puede hacer la diferencia en una emergencia médica o en el traslado diario de trabajadores y estudiantes”, comentó Lizama Ibarra.
Prioridades en comunidades
Añadió que en varias comunidades, antes de las obras, los habitantes tenían que caminar entre lodo durante la temporada de lluvias e incluso cubrirse los zapatos con bolsas para poder abordar el transporte público.
Además de los caminos, el director resaltó que se han realizado obras complementarias como alumbrado público, canaletas, vados, rehabilitación de tanques elevados, redes de agua potable y drenaje.
Explicó que antes de pavimentar una calle se revisa que cuente con servicios básicos.
“Primero tiene que existir drenaje y agua potable; si no, terminaríamos rompiendo lo recién construido”, explicó.
El funcionario también aseguró que las decisiones sobre qué calles o caminos intervenir se toman luego de reuniones con habitantes de las propias comunidades.
Según dijo, las obras se priorizan a partir de solicitudes vecinales y consensos entre los habitantes, quienes además deben aceptar las molestias temporales que genera una construcción.
“La gente volvió a confiar en que las peticiones sí pueden convertirse en obras”, afirmó.
Inversión entre 2021 y 2025
A la par de estos proyectos, el gobierno municipal destacó que entre 2021 y 2025 se han invertido más de mil millones de pesos en obra social rural.
De acuerdo con cifras de la administración encabezada por la alcaldesa Lorena Alfaro García, durante ese periodo se realizaron 42 pavimentaciones con una inversión superior a los 296 millones de pesos, así como 83 obras de electrificación y 86 acciones de agua potable y drenaje en comunidades rurales.
Dentro de las obras consideradas de mayor impacto también se encuentra el puente de La Soledad, además de la intervención en seis caminos rurales: San Diego del Rosal-San Javier, El Romeral-Guadalupe de Rivera, La Caja-San Diego del Rosal, Lo de Sierra-Santa Rosa Temascatío, Tomelópez-Santa Elena de la Cruz y Pedro Arteaga, con una inversión conjunta superior a los 151 millones de pesos.
Entre las acciones que presumió la dependencia también se encuentra la construcción de bordos para captación de agua.
De acuerdo con el director, mientras en años anteriores apenas se realizaban cuatro o cinco obras de este tipo, en 2023 se ejecutaron 20, en 2024 fueron 29 y en 2025 alcanzaron 36.
Actualmente, dijo, existen 38 expedientes en proceso de validación ante la Secretaría del Campo.
Lizama Ibarra sostuvo que aún faltan proyectos por concretarse durante los 16 meses restantes de la administración, aunque evitó revelar cuáles comunidades serán beneficiadas debido a que todavía se encuentran en etapa de autorización estatal.
Sin embargo, insistió en que la intención es mantener la inversión en infraestructura rural y continuar ampliando los servicios básicos en localidades donde durante años hubo rezago.
AP