Irapuato,. Una pista de atletismo, una alberca olímpica adaptada, canchas de futbol, gimnasio, vestidores y espacios diseñados para recibir a atletas paralímpicos de alto rendimiento permanecen abandonados en la comunidad de El Copal, en Irapuato.
El Centro Nacional Paralímpico de Irapuato fue inaugurado el 28 de marzo de 2012, durante el gobierno del expresidente Felipe Calderón, con una inversión superior a los 400 millones de pesos.
Centro Paralímpico, sin operación ni futuro
Su construcción respondió a un proyecto que pretendía convertir este espacio en un referente para el entrenamiento y las competencias de atletas con discapacidad.
Catorce años después, el inmueble permanece sin operación deportiva y su futuro no está definido.
Conade lo cedió sin avisar
La Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) dejó de tenerlo bajo su resguardo y el inmueble fue puesto a disposición del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Indaabin).
El cambio tomó por sorpresa al Gobierno Municipal de Irapuato y al Gobierno de Guanajuato, que durante años habían planteado alternativas para recuperar las instalaciones.
La alcaldesa Lorena Alfaro García confirmó que la administración municipal conoció el movimiento por otras vías.
Nos enteramos por otros medios que ya lo habían pasado al Indaabin, sin siquiera notificar al Estado o al Municipio; fue una gran sorpresa”, dijo.
El predio, de más de 300 hectáreas, fue donado por la Universidad de Guanajuato para la construcción del complejo deportivo.
Actividad limitada tras inauguración
Cuando fue inaugurado, el Centro Paralímpico contaba con infraestructura especializada que permitía desarrollar distintas disciplinas en un mismo espacio. Sin embargo, su actividad fue limitada.
Durante 2012 y 2013 recibió tres eventos oficiales: la Olimpiada Nacional Infantil y Juvenil, el Campeonato Internacional Sub-23 de Atletismo NACAC y la Paralimpiada Nacional.
Después, las instalaciones dejaron de tener actividad permanente.
Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto no se destinó presupuesto federal para mantener su operación y en los siguientes años tampoco se concretó un programa para recuperar el complejo.
El Gobierno de Guanajuato planteó convertirlo en un centro regional para deporte adaptado y solicitó formalmente que le fuera cedido, pero la propuesta tampoco prosperó.
El abandono tuvo consecuencias sobre la infraestructura.
De acuerdo con información proporcionada por autoridades municipales, el inmueble sufrió al menos cinco robos. Puertas, cableado, bombas hidráulicas, equipamiento y maquinaria especializada fueron sustraídos durante los años en que permaneció sin operación.
El deterioro también alcanzó las instalaciones deportivas y los edificios.
Rehabilitación, en más de 100 mdp

La rehabilitación fue estimada en poco más de 110 millones de pesos, una cantidad necesaria para recuperar las condiciones que permitieran volver a utilizar el complejo.
Durante un recorrido realizado por AM se observaron áreas con grafitis, vegetación crecida y daños en distintas estructuras, además el acceso al inmueble se encuentra restringido.
A unos 50 metros antes de llegar al Centro Paralímpico existen barreras que impiden el paso, mientras que una empresa privada mantiene vigilancia.
Uno de los trabajadores explicó que su función consiste en evitar que personas ingresen al complejo y ocasionen nuevos daños.
También señaló que algunas zonas presentan condiciones deterioradas, por lo que ingresar sin autorización puede representar un riesgo, y se pide a las personas abstenerse de hacerlo.
La función actual no consiste en operar las instalaciones deportivas, sino en impedir el ingreso de personas y proteger el inmueble.
A la deriva
Lorena Alfaro aceptó que es incierto el futuro del Centro Paralímpico.
Es un proyecto de la Federación. El último acercamiento que se tuvo con la Conade, pues se nos dio la lamentable noticia de que ese bien ya había sido puesto a disposición de los Bienes Nacionales”.
Señaló que la situación también está relacionada con el origen del terreno.
“El predio era propiedad de la Universidad de Guanajuato, que en su momento fue donado para este espacio deportivo”.
De acuerdo con lo expuesto por la administración municipal, para que el Estado o el Municipio pudieran recuperar el inmueble tendría que revisarse jurídicamente la situación de la donación y el destino del predio.
AM buscó a la Comisión del Deporte del Estado de Guanajuato (CODE) para conocer si existe un proyecto estatal para las instalaciones.
El área de Comunicación Social informó que el tema se encuentra estancado y que, después del cambio realizado por la Federación al incorporar el inmueble al Indaabin, tendría que generarse un nuevo proyecto.
También se solicitó información a la Conade y al Indaabin para conocer si existe algún plan para rehabilitar el Centro Paralímpico, modificar su uso o desarrollar algún nuevo proyecto.
Hasta el cierre de esta información no se había recibido respuesta.
Mientras, las competencias siguen
Mientras el inmueble permanece cerrado, el deporte paralímpico mexicano continúa participando en competencias internacionales.
En los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020, México consiguió 22 medallas.
En París 2024, la delegación mexicana obtuvo 17 preseas.
El Centro Paralímpico de Irapuato fue concebido precisamente como un espacio para concentrar entrenamiento y competencias de atletas de alto rendimiento con discapacidad.
El Centro Nacional Paralímpico sigue en pie en El Copal, pero sin atletas, sin competencias y sin un proyecto definido para su futuro uso.
AAK

