Irapuato.- “¡Señora, discúlpenos, nos equivocamos!”, estas fueron las palabras que le gritó uno de los sicarios a la trabajadora de la mueblería y también mamá de Marco Iván Zaragoza, después de dispararles en varias ocasiones a él y a su primo Alejandro Galván dentro de esta mueblería ubicada en la comunidad de Cuarta Brigada, en Irapuato, durante el lunes pasado.
Lo anterior lo dio a conocer Norberto Zaragoza, papá de Marco Iván, a AM, confirmando que el ataque fue una equivocación de parte de los sicarios, dejando un enorme daño a ambas familias que no será fácil de superar.
Mi esposa tenía un dolor enorme al ver tirados a ambos, luego vino la impotencia de no poder hacer nada al mismo tiempo que le gritaron (agresores): ‘Señora, discúlpenos, nos equivocamos’ y después se fueron a toda velocidad. No supimos qué rumbo tomaron”, platicó.
De acuerdo con el papá de Marco Iván, su hijo asistía con frecuencia a esta mueblería, la cual se encuentra ubicada a un costado de donde vivía.
Su mamá era trabajadora del lugar y era común observar a Marco Iván en el sitio, apoyando en algunas labores o simplemente cuidando el negocio mientras su mamá hacía la comida en la casa.
También era normal observar a su primo Alejandro Galván en la mueblería, ya que los propios familiares comentaron que ambos eran muy unidos y que siempre se les veía juntos.
¡Eran como hermanos y estuvieron juntos hasta el final!”, enfatizó otro de los familiares.
“Marco y Alejandro tenían 17 años. Ambos estudiaban el quinto semestre de Electromecánica en el Conalep, pero iban en diferentes grupos. La gente está muy consternada por lo que pasó. Si eran relajientos, pero de ahí no pasaba”, platicó el señor Norberto.
Recordó que su hijo (Marco Iván) tenía planeado terminar sus estudios, para luego irse a vivir y trabajar a Estados Unidos, pero antes debía concluir sus prácticas en un taller de máquinas, ahí mismo en la comunidad, razón por la cual se encontraba feliz.
Mi hijo era muy alegre y no se metía con nadie. Sus calificaciones no eran perfectas, pero había 8 y pa’rriba. En las juntas de la escuela, nunca hubo quejas de él.
“Aún no sabía qué es lo que quería de manera profesional, pero una vez le dijo a mi esposa que él se quería ir a los Estados Unidos, una vez que terminara la carrera”, contó el papá.
Momento emotivo con estudiantes
Norberto Zaragoza contó que el martes 22 de septiembre acudió con la familia al Conalep de la colonia Las Carmelitas, para informar a la dirección acerca de lo ocurrido y ahí fue donde la dirección les permitió dirigirse con los compañeros de clases de Marco Iván y de Alejandro.
Quisimos acercarnos con los compañeros de clases a explicarles un poquito la situación y nos unieron a los dos grupos. Tuvimos una charla muy emotiva con ellos y nos brindaron palabras de aliento. Muchos nos dijeron que nuestros niños no eran malos y que se la llevaban bien con todos”.
Hubo un momento muy emotivo en donde algunos de los compañeros tuvieron el gesto de acercarse a mí y darme un abrazo, en memoria de Marco. Me dijeron que lo sentían mucho y que mi hijo no debía nada, que era una buena persona”, contó.
Piden seguridad en Cuarta Brigada
Habitantes de la comunidad de Cuarta Brigada se encuentran consternados por el doble homicidio de los primos, pero a su vez, se encuentran molestos por la falta de seguridad en la comunidad.
“Siempre vienen a cuidar y se dan sus vueltas ya cuando pasan las cosas. De qué nos sirve que solo vengan a la foto o a cuidar, ya cuando mataron a alguien. Deberían de quedarse en la zona a cuidarnos”, así lo externó la señora Rosa.
José Ángel Galván Bustos, tío de ambos jóvenes y en compañía de varios familiares más, visiblemente molesto por lo ocurrido, lanzó un fuerte mensaje.
Apenas que le pasara a los grandes (políticos) para que supieran lo que se siente, lo que siente uno como familiar. Dicen que ya no hay violencia y aquí está la violencia, ¡mataron a dos niños! ¿Usted cree que es justo matar estudiantes? Los que andan mal, haciendo malechuras, no les pasa nada y la gente que no hace nada malo, se nos está yendo”, dijo.
Los cuerpos de Marco Iván y Alejandro están siendo velados dentro de una barda de fiestas ubicada a un costado de la mueblería donde fueron asesinados.
Hasta el lugar acudieron familiares, amigos, conocidos y un sinfín de habitantes de la localidad que se unieron a la familia para brindar el pésame y acompañamiento en estos difíciles momentos.
AAK





