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Historia 406

Esta es la historia 406 de 450 que te contaremos sobre León

El nombre “Domingo Santana” resalta en la estructura y ocupa un lugar especial entre las muchas remodelaciones que ha tenido la actual casa de los Bravos de León, que rinde homenaje a este referente guanajuatense que “quiso al beisbol sin interés”.

Inaugurado en septiembre de 1973, el estadio, conocido como “La Fortaleza”, no es solo un parque de pelota, sino la materialización del reconocimiento de la afición guanajuatense al apodado “Cerebro Mágico”, impulsor en el estado —y también fuera de él— del “Rey de los Deportes”.

Domingo Santana Pulido nació el 20 de diciembre de 1910 en Mineral de Pozos, Guanajuato. Precoz en lo que se refiere al beisbol, fue en León donde comenzó su carrera deportiva cuando apenas tenía 15 años.

Vine a León en 1925 para jugar con el Patria, inauguramos el parque del mismo nombre que era de don Francisco Lozornio, era el mejor equipo de entonces y con él permanecí hasta 1928. Yo era un novato y me dieron la oportunidad de jugar al lado del equipo titular”, recordó el jugador y mánager en una entrevista realizada por Vivero Alba para la revista Al Bat, hace ya algunos años.

Domingo Santana Pulido. Foto: Archivo Histórico del Beisbol.

Su leyenda empezó en aquella época y pasó por distintos equipos del país: el General Antonio Guerrero, de Querétaro; Leones de Obras Públicas; el 28 Batallón de San Luis Potosí; La Junta de Nuevo Laredo; Abejas, en la Liga Invernal Veracruzana; y los ahora conocidos como Diablos Rojos del México, entre otros.

El desempeño mostrado en cada uno de estos equipos, como segunda base y también con el madero, le valió ser elegido para formar parte de selecciones mexicanas que participaron en competencias internacionales como el Campeonato Mundial Amateur de La Habana, los Juegos Centroamericanos y del Caribe y los Juegos Panamericanos.

“No tenía poder, pero me defendía”

Delgado y de estatura media, al menos en su época como jugador profesional, el propio “Mingo” reconocía sus limitaciones al bate, pues su complexión no le permitía imprimir una gran fuerza. Sin embargo, compensaba esa aparente desventaja con habilidad para colocar la pelota y su capacidad para leer el juego.

“Siempre fui delgado, no tenía poder, pero yo me defendía para estar dentro del beisbol de nuestro país”, señaló Santana en la entrevista antes mencionada, en la que también recordó el apodo de “Cerebro Mágico” que se ganó en el Mundial Amateur.

El pelotero no se caracterizó por los batazos poderosos que volaban las cercas, sino por colocar la pelota con precisión, una cualidad que se convirtió en parte de su sello personal.

Según consigna la revista Al Bat, el guanajuatense nunca supo quién fue la persona que le otorgó ese apodo, pero señaló que fue durante un partido ante Cuba, cuando se fijó en las señales que el mánager cubano Reynaldo Cordeiro daba a sus bateadores, un detalle que fue clave para que México lograra ponchar a al menos un par de peloteros.

La gente se fijó en esos detalles, desde las tribunas me gritó un aficionado: ‘Oye tú Santana, ¿eres el mánager del equipo?’, no, le dije, el mánager es el señor Carmona. Esa ha sido una gran satisfacción que siempre llevaré conmigo”, destacó en la entrevista.

La aparición de los Lechugueros

Entre los muchos equipos que contaron con el talento de Domingo Santana también estuvieron los Lechugueros, que jugaban en el Estadio Patria y llenaron a León de beisbol, marcando una etapa imborrable en la historia de este deporte en la ciudad.

“Ese equipo dejó un gran sabor de boca entre los aficionados que llenaban las tribunas del Patria, fue una etapa inolvidable del beisbol en León, había verdadera pasión por ese deporte en la sociedad, no se perdía nadie un sólo partido”, aseguró Santana.

Su leyenda empezó en aquella época y pasó por distintos equipos del país. Foto: Gerardo García

¿Y después del profesionalismo?

El pelotero guanajuatense se retiró como jugador activo en 1950, para dedicarse exclusivamente a su posición de mánager en equipos profesionales, pero también a su labor como entrenador en sitios como el Parque del Árbol e instituciones educativas como la Universidad de Guanajuato y el Tecnológico de León.

Fue en esta última institución donde dejó una huella imborrable, como lo demuestran los comentarios publicados en 2017 por los Bravos de León al recordar al “guanajua”.

Estadio Domingo Santana. Foto: Cortesía Bravos

“Él me dio clases de deportes en el Tec de León y me encantaba ir a su oficina a platicar durante los descansos, ya tenía sus años pero su bateo era poderoso todavía, al grado de que saltábamos de miedo cuando la mandaba rasa al suelo”, fue uno de los comentarios, escrito por Rubén Mata.

En diciembre de 1999, luego de toda una vida dedicada al “Rey de los Deportes”, Santana Pulido falleció en León a los 88 años. Su huella, sin embargo, permanece cuando se habla de la historia del beisbol en León: el estadio que lleva su nombre es quizá el mayor testimonio de su legado.

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Irapuatense de nacimiento pero leonesa por adopción desde 2006. Cubrí a La Fiera en la división de plata y ascendí con ellos en 2012, desde entonces he seguido sus huellas en la Liga MX. En 2017 conté...