León.- “Lloro de alegría, Dios nos regaló otra oportunidad”, fueron las palabras de una trabajadora de una sucursal de Pollo Feliz, que estuvo a punto de quedar atrapada en un incendio, en la zona Centro.
De acuerdo con su declaración, el siniestro comenzó cuando el aceite cayó en una de las parrillas de la cocina.

El incendio ocurrió alrededor de las 10:30 de la mañana del viernes 21 de agosto en la sucursal de Pollo Feliz ubicado en la avenida Miguel Alemán casi esquina con Belisario Domínguez.
Testigos relataron que pusieron a asar cebollas en un comal de la cocina, cuando en un descuido se derramó una botella de aceite en una parrilla y comenzó el incendio.

“Yo estaba en la cocina, prendieron el comal y en eso salí para agarrar agua. Luego vi todas las parrillas que se estaban prendiendo”, relató una señora.
Empleados se ponen a salvo
En ese momento, ella y sus cuatro compañeros intentaron salir, pero un trabajador tomó un extintor y roció en la cocina. El fuego comenzó a salir por la chimenea.

“En eso llegó mi compañero Ramírez, lo agarró y lo aventó. Lloro de alegría, Dios nos dio otra oportunidad”, declaró una de las trabajadoras de Pollo Feliz.
Tras el incendio, los empleados lograron salir a salvo del siniestro mientras que los testigos le solicitaron apoyo a los oficiales de la Policía Vial que estaban cerca de la zona.

Los preventivos se acercaron para auxiliar a las víctimas y pidieron apoyo por vía radio a los cuerpos de bomberos.
Arribaron al lugar y controlaron el fuego por completo. Posteriormente esperaron para enfriar la zona de riesgo y se retiraron. No hubo heridos.
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