Pekín.- China atraviesa una purga sin precedentes en el seno del Ejército Popular de Liberación (EPL). Desde 2023, más de veinte altos mandos militares han sido investigados o depurados, entre ellos tres de los seis miembros de la poderosa Comisión Militar Central.
Los últimos en ser investigados por El Ministerio de Defensa Nacional de China es Zhang Youxia, vicepresidente de la Comisión Militar Central y militar uniformado de mayor rango del país, y Liu Zhenli, jefe del Estado Mayor Conjunto; acusados de “graves violaciones de la disciplina y la ley”.
Una depuración de tal envergadura en el ejercito chino no ocurría desde 1971; cuando el heredero de Mao Zedong, el ministro de Defensa Lin Biao murió en un accidente de avión tras un supuesto intento de Golpeo de Estado contra el presidente.
Versiones de occidente vs silencio oficial
Las versiones sobre lo ocurrido se extienden en un amplio espectro de especulaciones que van desde el espionaje hasta la corrupción.
Más allá del anuncio inicial, la versión oficial carece de detalles sobre las acusaciones concretas contra los altos mandos, lo que ha alimentado especulaciones en diversos medios internacionales sobre las posibles causas de estas investigaciones.
El periódico estadounidense The Wall Street Journal publicó información basada en fuentes familiarizadas con una sesión informativa confidencial realizada ante oficiales de seguridad del ejército.
Según estas fuentes, Zhang está siendo acusado de filtrar datos técnicos sobre el arsenal nuclear chino a Estados Unidos. La acusación de espionaje habría surgido de la investigación paralela contra Gu Jun, exdirector de la Corporación Nacional Nuclear de China, detenido días antes.
Además, la publicación del PLA Daily, órgano oficial del Ejército Popular de Liberación, ha reforzado las interpretaciones sobre el alcance político de la destitución de Zhang Youxia y Liu Zhenli.
En el comunicado se subraya que la investigación responde a violaciones graves de disciplina y ley que afectaron la política del EPL y constituyeron “importantes riesgos políticos ocultos”, al poner en cuestión el principio del liderazgo absoluto del Partido sobre el ejército, sugiriendo acusaciones que trascienden de la corrupción administrativa.
Sin embargo otros especialistas como Guillermo Ortiz, escritor, filósofo y colaborador en El Español, Buenos Días Madrid y 120 Minutos; conciben improbable el espionaje como un factor.
Aunque el diario estadounidense cita un informe oficial que no habría sido aún publicado y apela a fuentes internas muy solventes, la verdad es que parece también complicado de creer. Zhang era un hombre demasiado importante en la jerarquía del partido y del ejército como para que su posible espionaje pasara desapercibido” , describió en su artículo publicado en El Español.
Para el escritor, resultan “más plausibles las acusaciones de corrupción”; puesto que según personas familiarizadas a la investigación, Zhang llegó a aceptar sumas significativas de dinero a cambio de ascensos militares durante su periodo como supervisor adquisiciones militares y como comandante de la Región Militar de Shenyang entre 2007 y 2012.
¿Quién es Zhang Youxia? “El príncipe rojo”
Zhang Youxia es hijo del general Zhang Zongxun, quien combatió junto al padre de Xi Jinping durante la guerra civil que llevó al Partido Comunista al poder en 1949.
Zhang pertenece a la élite de los “príncipes rojos” del régimen, apodo que se aplica a los descendientes de altos líderes del PCCh de la era maoísta.
Además, en 1979 participó como oficial de primera línea en la guerra contra Vietnam, experiencia que repetiría durante los enfrentamientos fronterizos de mediados de los años ochenta. Zhang es uno de los pocos generales con experiencia real en combate dentro del Ejército Popular de Liberación.
Su ascenso político ocurrió en paralelo al de Xi Jinping. Nombrado general en 2013, un año después de que Xi asumiera el liderazgo del Partido.
Posteriormente sería ascendido al Politburó en 2017 y designado vicepresidente junior de la Comisión Militar Central. En 2022, a pesar de tener 72 años, muy por encima de la edad de jubilación, fue promovido a vicepresidente sénior de la CMC.

Sin embargo, los primeros signos de distanciamiento entre Zhang Youxia y Xi Jinping se perciben desde principios de 2025. Aunque eran aliados cercanos, surgieron rumores de tensiones debido a ausencias públicas y declaraciones inusuales de lealtad.
En marzo de 2025, Xi abandonó una sesión con Zhang, lo que fue interpretado por analistas como un choque temprano entre ambos. Entre agosto y septiembre de 2025, Zhang hizo declaraciones públicas de “lealtad” antes de un desfile militar, vistas por observadores como “señales codificadas” de resistencia o fricción en el alto mando.
Una institución desmantelada
Las consecuencias institucionales son significativas. La Comisión Militar Central, que en 2012 contaba con siete miembros (el presidente Xi y seis oficiales uniformados), ahora cuenta con apenas dos miembros activos: Xi Jinping y el general Zhang Shengmin, promovido a vicepresidente en octubre de 2025.
Zhang Shengmin, de 67 años, también es subsecretario de la Comisión Central de Inspección Disciplinaria, el principal organismo anticorrupción de China. Esta configuración, con el jefe disciplinario como único general junto a Xi, no tiene precedentes desde la década de 1970.
M. Taylor Fravel, del MIT, advirtió que “este vacío en la cúpula es insostenible y seguramente afectará la preparación actual del EPL para emprender operaciones militares importantes y complejas a corto y mediano plazo”.
Si Zhang y Liu son expulsados formalmente, Zhang Youxia se convertiría en el oficial militar en servicio activo de mayor rango destituido por Xi. Si además pierde su escaño en el Politburó, sería la primera vez desde 1989 que dos miembros del Politburó son destituidos en el mismo período quinquenal.
Una campaña de dos años
La caída de Zhang y Liu representa el punto culminante de una campaña anticorrupción que ha afectado al Ejército Popular de Liberación desde 2023, así informan diversos medios.
De acuerdo al periódico estadounidense, The Wall Street Journal, más de 50 mandos militares y ejecutivos de la industria de defensa han sido investigados o destituidos en los últimos dos años y medio .
La primer purga se suscito con el Ministro de Asuntos Exteriores Qin Gang, tras su desaparición en 2023.
Posteriormente, se concentraron en la Fuerza de Cohetes, responsable del arsenal nuclear y de misiles convencionales. Ocho altos mandos de esta unidad fueron encarcelados. Las investigaciones alcanzaron a almirantes, comandantes regionales y miembros de la CMC.
Además, entre octubre de 2025 y febrero de 2026, el Partido Comunista confirmó la expulsión de al menos 14 altos funcionarios civiles y militares, constituyendo la mayor purga anticorrupción desde 2017. Entre los destituidos destacan:
Altos mandos de la CMC:
- He Weidong: vicepresidente de la CMC y miembro del Politburó, el funcionario militar de más alto rango afectado antes de la caída de Zhang. Anteriormente dirigió el Comando del Teatro Oriental, responsable de operaciones contra Taiwán.
- Miao Hua: director del Departamento de Trabajo Político de la CMC, responsable de garantizar lealtad política de las fuerzas armadas y supervisar ascensos. Fue elección personal de Xi, ascendido a almirante en 2015.
Comandantes regionales:
- Wang Houbin: comandante de la Fuerza de Cohetes del EPL, nombrado para reemplazar a oficiales previamente purgados.
- Wang Chunning: comandante de la Fuerza de Policía Armada Popular.
Ministros:
- Li Shangfu: ministro de Defensa nombrado en marzo de 2023, desaparecido en agosto y destituido en octubre.
- Wei Fenghe: predecesor de Li, también investigado por corrupción.
- Qin Gang: exministro de Asuntos Exteriores, destituido en julio de 2023.
La narrativa oficial sostiene que la ofensiva busca “purificar” el EPL.
Evaluación del Pentágono
El informe anual del Pentágono sobre las fuerzas armadas chinas, publicado el 23 de diciembre de 2025, dedicó un capítulo completo a estas destituciones.
El documento concluye que “las investigaciones sobre estos líderes corruptos indican que Pekín está aplicando una política de tolerancia cero con la corrupción y está dispuesto a purgar al ejército de lo que se considera deslealtad, independientemente del impacto disruptivo que esto pueda tener en el EPL”.
El informe, a su vez señala que las investigaciones han “causado incertidumbre sobre las prioridades organizativas” y han “repercutido en las filas del EPL”.
El Pentágono advierte que “es muy probable que estas investigaciones provoquen interrupciones a corto plazo en la eficacia operativa del EPL”.
Sin embargo, también sugiere que “el EPL podría emerger como una fuerza de combate más competente en el futuro si utiliza la campaña actual para eliminar los problemas sistémicos que facilitan la corrupción”.
El factor Taiwán
Esta purga militar ocurre en un momento crítico.
Según documentos del Pentágono y declaraciones de la CIA; Xi Jinping ha fijado 2027 como el año en que el Ejército Popular de Liberación debe tener capacidades completas para combatir y ganar una guerra sobre Taiwán”.
Esta fecha coincide con el centenario de la fundación del EPL y el próximo Congreso del Partido, donde Xi buscará un cuarto mandato.
El informe del Pentágono de diciembre de 2025 señala que China continúa progresando hacia el “Objetivo de Construcción Militar del Centenario” a pesar de las purgas.
El documento detalla tres capacidades estratégicas que Pekín busca alcanzar:
- Capacidad de prevalecer a costo aceptable en un conflicto por Taiwán que involucre a Estados Unidos.
- Disuadir o limitar la intervención estadounidense, en parte con capacidades nucleares.
- Disuadir la apertura de frentes adicionales y participación de aliados estadounidenses.

El informe asimismo identifica cuatro escenarios principales que China podría ejecutar:
- Coerción por debajo del umbral de guerra: combinar presión militar creciente con coerción económica, informacional y diplomática, incluyendo operaciones cibernéticas, electrónicas y ataques convencionales limitados.
- Operaciones aéreas y marítimas: emplear capacidades de superioridad aérea y naval para controlar el espacio aéreo y marítimo alrededor de Taiwán.
- Campaña de bloqueo conjunto: intentar forzar la rendición de Taiwán mediante obstrucción e interdicción prolongada del tráfico marítimo y aéreo.
- Campaña de desembarco: invasión anfibia a gran escala para lograr superioridad aérea y marítima, romper defensas costeras de Taiwán.
Taiwán ha identificado públicamente 2027 como año de alto riesgo. En marzo de 2025, el Ministerio de Defensa taiwanés presentó un documento a legisladores designando explícitamente ese año como fecha crítica. Sin embargo, el informe del Pentágono también contiene advertencias.
Por su parte, Ely Rattner, asistente del secretario para asuntos de seguridad del Indo-Pacífico, declaró en diciembre de 2024 al US Naval Institute que el objetivo de Xi de tener su ejército listo para una “invasión corta y aguda” de Taiwán para 2027 “no es posible ahora mismo”.
A pesar de su rápido progreso, la fuerza aún no ha demostrado el tipo y escala de capacidades sofisticadas de guerra urbana o de logística de larga distancia que probablemente serían requeridas para operaciones contra Taiwán”, señala el informe.
El sistema judicial chino
El proceso que enfrentan Zhang, Liu y los demás oficiales investigados sigue protocolos establecidos para casos de traición y corrupción de alto nivel.
La investigación comienza con la Comisión Central de Inspección Disciplinaria (CCDI) mediante el sistema Shuanggui, detención extrajudicial sin acceso a abogados que puede extenderse meses sin límite legal.
Durante esta fase se rastrea evidencia financiera y se documenta acceso a información clasificada y contactos extranjeros. Los interrogatorios buscan confesiones y el aislamiento impide coordinar defensas.
Concluida la investigación, el caso pasa a la Procuraduría Popular que formaliza cargos.
Para traición, la pena máxima es la capital, mientras para corrupción, cantidades superiores a tres millones de yuanes abarcan de 10 años a cadena perpetua. En casos que combinan corrupción masiva con otros delitos puede aplicarse pena de muerte.
Por otra parte, el personal militar enfrenta agravantes por “abuso de confianza especial” y penas más severas que civiles. La condena implica pérdida automática de rango, honores y, en casos graves, pensión militar. Además se impone privación de derechos políticos y confiscación total de bienes.
Cabe resaltar que el poder judicial chino está subordinado al Partido Comunista. En purgas de alto nivel, las decisiones políticas preceden el proceso judicial.
Para los oficiales investigados, su destino probablemente ya está decidido puesto que el resultado reflejará las necesidades políticas del momento.