Usuarios del servicio de transporte Óptibus, o mejor conocido como orugas, se muestran inconformes con la frecuencia del servicio de la línea 2.
Silvia Morelos, enfermera y usuaria de esta ruta del Sistema Integrado de Transporte (SIT), que va de San Jerónimo a Delta y viceversa, aseguró que regularmente el camión sale de la estación cada 25 minutos, aunque en algunas ocasiones el lapso entre una unidad y otra alcanza hasta los 40 minutos.
Por esta disparidad de horarios, tiene que salir de su casa con al menos una hora de anticipación para evitar retardos o llamadas de atención en su trabajo.
“Y todavía cuando pasan, vienen bien llenas, a veces hay gente que ya ni puede bajar ni subir de lo lleno que van”, dijo.
Otros usuarios confirmaron que este problema se presenta tanto en las estaciones como en los paraderos donde circula esta ruta.
AM acudió a la estación Delta, donde observó que la fila de espera para la línea 2 comenzó a formarse a las 10:43 de la mañana y pudo abordar hasta las 11:01.
Es decir, el doble de tiempo que se indica en la página de internet de la Dirección de Movilidad, que es de 5 a 10 minutos de intervalo.
Durante los 18 minutos que los usuarios esperaron formados para subir al camión, llegaron a la estación dos unidades de la misma ruta, de las cuales únicamente descendieron pasajeros.
El trayecto de la ruta troncal 2 hacia la estación San Jerónimo duró 53 minutos, con una frecuencia promedio de tres minutos y medio entre cada paradero, justo como lo señaló Alejandro Rivera, controlador de ruta en la estación de transferencia en Delta.
“El espacio que tenemos ahorita es de, en promedio, entre cada paradero lo tenemos de dos minutos, tres. Otras rutas andan entre cinco minutos o, según la demanda, 10 minutos, afuera es donde está el problema, por el tráfico o las lluvias”, señaló.
También informó que las orugas salen de la estación cada siete minutos, pero AM estuvo en ambas estaciones por más de dos horas y en ninguna se cumplió este tiempo.
Exigen agilizar servicio
Según el censo que realizó AM, la línea 2 de Óptibus es la que más quejas tiene por parte de los usuarios.
Carlos Anda, quien es usuario ocasional de esta ruta, optó en un par de ocasiones bajar del camión y tomar un taxi, por lo que prefiere usar la línea 1, en la que considera el servicio funcional.
Para María de la Luz Sánchez, la causa de la lenta frecuencia del servicio de esta línea es porque pasa por la calle donde está el Hospital General Regional.
Por lo que pide que se agilice el servicio porque cada vez son más los usuarios de esta línea.
Lo que más le molesta a Claudia Alvarado es que aunque muchas unidades entran a las estaciones, tardan en permitir el acceso de los usuarios, pues los choferes llevan los camiones a un servicio rápido para continuar con sus rutas.
Y ya en los paraderos, agregó, llegan tan llenas las orugas, que es imposible poder abordarlas.
Pedro Ibarra manifestó que la línea que pasa con más frecuencia es la 1, porque al ser la ruta que atraviesa la avenida más importante de la ciudad, las autoridades le dan prioridad al servicio.
Rosa González usa bastón por problemas en sus rodillas, por lo que esperar de pie hasta 25 minutos a que pase la línea 2 del Óptibus le provoca fuertes dolores físicos.
Por ello, pidió a la Dirección de Movilidad aumentar las unidades o la frecuencia con que llegan a cada paradero.
Espera camión hasta 27 minutos
José Guadalupe Canales toma diariamente la línea Alimentadora 2, que, aseguró, tarda aproximadamente 25 minutos en salir de la base en la colonia La India, por lo que sale con antelación de su casa para no retrasarse a su destino.
Por ello, pidió al Gobierno municipal tomar cartas en el asunto.
“Sheffield dijo ‘van a pasar cada cinco minutos y nada, esta mujer (Bárbara Botello) ya lleva casi el año y nada, ¿Entonces qué hacen?”, comentó.
Carolina Ortega vive en la colonia Valle Hermoso, y la única ruta que pasa por ahí, dijo, es la 40, con destino a la estación de San Jerónimo.
Dijo que muchos vecinos toman ese camión para poder transportarse de la colonia a sus diferentes destinos, pero aún así se tarda en pasar hasta media hora.
Agregó que aunque se han quejado con los choferes y les han pedido que aumente la frecuencia, la respuesta es que no hay suficiente demanda de usuarios para poder aumentar el tiempo de salidas y llegadas.
Mónica Aguilar, usuaria de la ruta Alimentadora 11, aseguró que ha llegado a esperar el camión en el paradero afuera de la Universidad De La Salle Bajío hasta 27 minutos en días de clases, a pesar de que en la página de Dirección de Movilidad la frecuencia señalada es de máximo 15 minutos.
“Y luego se detienen como en la base de la colonia, como otros 20 minutos, o a veces se paran a comprar un refresco, eso sí retrasa mucho el tiempo que ocupo para llegar a la escuela o a mi casa”, opinó.