A costa de su propia vida y con ayuda de piedras que aventó a los delincuentes, el empresario de tiendas de abarrotes Alejandro Isaac Terán Méndez, intentó impedir el plagio de su hijo afuera de su casa en San José Iturbide.
Al final logró evitar que el grupo armado se llevara al menor de 8 años, pero eso le costó la vida luego de que recibió un impacto de bala en el pecho.
Los hechos ocurrieron a las 7 de la mañana de ayer sobre la calle Guadalupe Victoria, a unos metros del Libramiento Poniente Luis Ferro.
“Cuando llegaron los compañeros al reporte, el menor tenía puestas unas esposas que les habían colocado los secuestradores para llevárselo, pero ya no lo subieron a su automóvil, a lo mejor prefirieron no arriesgarse porque ya se les había salido de control cuando su papá lo defendió”, dijo un oficial de Policía Preventiva.
La agresión ocurrió cuando la madre y su hijo acababan de salir de la casa y abordaron un automóvil Nissan Tiida ya que se dirigían a la escuela del menor a quien quisieron secuestrar.
Cuando avanzó unos metros, de un lote baldío salió un automóvil Volkswagen Jetta que era tripulado por varias personas y el cual le cerró el paso para evitar que siguiera su marcha.
De ese vehículo se bajó un hombre que les apuntó con una pistola y le ordenó a la mujer que detuviera la marcha, momento en que sus familiares gritaron y pidieron auxilio a Terán Méndez, quien aun estaba cerca en el domicilio.
Mientras los otros cómplices bajaban del vehículo a la madre y al hijo, salió el empresario y al ver lo que estaba pasando, de inmediato intentó evitar que se llevaran al menor e incluso agarró piedras del suelo y las aventó a los plagiarios.
Uno de ellos disparó en una ocasión contra el padre de familia, quien cayó al piso mal herido.
Al salirse de control el intento de privación ilegal de la libertad, los delincuentes abordaron su automóvil y también el Nissan Tiida para fugarse.