La voz quechua suena en el cauce del río Vilcanota, aguas cristalinas que bañan el Valle Sagrado; tierra en dominios de los Incas que se disipa al noroeste de Cusco, entre los pueblos Pisac y Ollantaytambo. Un viaje al Perú profundo debe incluir este paraje de tierras fértiles, andenerías (bancos de tierra escalonada sobre las montañas) y centros de adoración a la Pachamama, la Madre Tierra.
Hoy, cada pueblo en el Valle Sagrado de los Incas tiene la fusión del estilo arquitectónico incaico y el español. La riqueza de su gente en su folclor y artesanías, su forma de vida, sus vestimentas, le convierten en un lugar que te dejará recuerdos inolvidables.
Entrada al Valle de Urambamba
Awanacancha marca el inicio de la ruta sagrada. Camélidos como la llama, alpaca, guanaco y vicuña ven aquí el primer rayo de luz de sus vidas. La zona es un centro de cría que permite convivir con los cuadrúpedos.
La puerta de entrada al Valle de Urambamba está en el poblado próximo, Pisac, típico pueblo andino, en cuya plaza principal se realiza los jueves y domingos una feria artesanal. En su antigua iglesia se celebra, cada domingo, la misa en quechua con la asistencia de los alcaldes de los distritos aledaños quienes visten típicamente y portan la “vara” o cetro de mando por lo cual se les llama “varayocs”.
A muy pocos kilómetros del pueblo y sobre una montaña, se encuentra el Parque Arqueológico de Pisac, conformado por numerosas plazas y barrios, entre los cuales destaca un recinto o templo en donde se halla un calendario solar o “Intiwatana”. Las construcciones incaicas de Pisac son admirables por sus estructuras en piedra pulida, perfectamente ensambladas; están rodeadas por atalayas o puntos de observación y defensa, así como por gran cantidad de andenerías.
Para degustar la extraordinaria cocina peruana de la región, el viaje incluye La Hacienda Huayoccari. Uno de los mejores sitios para comer y relajarse. La comida es completamente orgánica y basada en las recetas originales
Urubamba, donde late el corazón Inca
En las faldas del nevado Chicón se elevan campiñas pintorescas donde late el corazón de la cultura Inca. Urubamba fue uno de los principales centros agrícolas del Imperio Inca. También es llamada la Capital Arqueológica del Perú, por los ricos yacimientos arqueológicos que existen en la zona y La Perla del Vilcanota, por los incomparables paisajes que la rodean; escenarios naturales de una belleza indescriptible recomendados para la practica de kayak, ciclismo de alta montaña, senderismo y recorridos a caballo.
Después del almuerzo el viaje continúa a Ollantaytambo. Una fortaleza militar deja al descubierto los métodos que utilizaban los incaicos para protegerse de las invasiones selváticas. Otros dicen, que fue construida por Ollántay (el titán de los Andes) para luchar por el amor de la princesa Cursi Coyllor (estrella alegre), contra las tropa de su padre, el rey Inca Pachacútec.
El pueblo conserva dos yacimientos arqueológicos conformados por: el templo a Inti (dios sol), el Incamisana, los baños de las Ñustas (princesas), las chullpas de Cachiccata y un grupo de terrazas simétricamente escalonadas y muy empinadas en la ladera de un cerro. En la cumbre destacan seis monolitos de descomunal tamaño, ensamblados con increíble precisión, los cuales tienen grabados misteriosos motivos de iconografía incaica.
Amparo Servicios Turísticos recomienda escaparte al Perú profundo, cultural y natural por más de 8 días, incluyendo por supuesto otras regiones como Lima, Cusco y Machu Picchu. Para mayores informes www.amparo.com o inspírate en losviajesdetuvida.com

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *