Si el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) no se pronuncia en contra de la evaluación docente, vendrán movilizaciones para destituir a los líderes.
Esa fue la condición que pusieron los maestros encabezados por el Movimiento Magisterial Jalisciense para regresar las instalaciones de la Sección 47, luego de tomarlas durante un par de horas la tarde del viernes.
Los docentes le ponen como plazo el 15 de julio para que el SNTE se una a las labores para que se cancele la evaluación.
“Somos los maestros que ya estamos cansados de que el Sindicato en vez de hacer su papel de defensor, se esté poniendo de acuerdo con la Secretaría (de Educación)”, expresó Silvia Arévalo, vocera del Movimiento.
Uno a uno o en grupos, los maestros sacaron de sus oficinas a los sindicalistas. En el camino a la puerta de salida, una valla humana se le dejaba ir con gritos: “¡Ratero!”, “¡vendido!”, “¡fuera!”.
En las oficinas, los docentes encontraron botellas de vino tinto; así que la queja también fue de por qué guardaban esas bebidas.
Por la Sección 47 no se vio al Secretario general, Miguel Rodríguez Noriega; y su secretario particular, José Luis Ramírez, no aseguró si habrá una postura en contra de la evaluación.
Los maestros previamente ocuparon la Torre de Educación y bloquearon Avenida Alcalde; el edificio estuvo cerrado.