Con más paciencia hacia los directores técnicos, ya sea por convicción o necesidad, hay algo que aún desagrada a quienes forman parte del peculiar mecanismo de oferta y demanda en la hoy llamada Liga MX: la supuesta desigualdad con quienes vienen del extranjero.
De los 18 entrenadores que iniciaron el Clausura 2016, siete no se formaron o cumplieron alguna parte de su proceso en México: Gustavo Costas (Atlas), Matías Almeyda (Guadalajara), Luis Fernando Suárez (Dorados de Sinaloa), Juan Antonio Pizzi (León), Diego Alonso (Pachuca), Pablo Marini (Puebla) y Luis Zubeldía (Santos). La mayoría ha tenido malas rachas, pero sólo el colombiano fue cesado del “Gran Pez” tras caer en los primeros cuatro duelos del certamen, porque La Fiera vio cómo su hoy ex timonel se fue a la selección chilena. Hay quien considera que no habría pasado lo mismo con un mexicano.
“[Los directivos] tienen miedo o están bien… Hay cosas que no entiendes, porque existen entrenadores que, si fueran mexicanos, ya los hubieran corrido, pero como son extranjeros, tienen buen verso y los aguantan”, denuncia José Antonio García, quien integró a la cúpula del Atlante durante más de un cuarto de siglo. “Hoy, un Pepito Cruz, campeón de Liga, de Copa, salvó al Puebla, y no tenía equipo. Agarró, por ser un técnico valiente, con un escenario verdaderamente funesto, a los Dorados y te muestra su capacidad. Sería heroico que el equipo se salvara, pero si volteas a ver sus números, ahí está un director técnico mexicano que demuestra.
“Eso es algo para destacar y que no sigamos siendo malinchistas. Hay otros técnicos que no dan una, pero ya están preparando todos los refuerzos para el próximo torneo”, tranquilidad de la que, denuncian, no siempre gozan los timoneles formados en el medio local.
José Luis Sánchez Solá, quien no dirige en la Primera División desde el Apertura 2014, aplaude el respaldo a los proyectos, pero considera que “esta moda o dinámica se establece con entrenadores que no son de México.
“Olvídate de [Ricardo Antonio] La Volpe, el ‘Tuca’ [Ferretti]… Señores extranjeros, pero que han hecho toda su carrera en México, se hicieron directores técnicos acá. Los que no se hicieron aquí, ahora vienen apoyados con eso [contratos blindados]. Sergio Bueno, [Rubén Omar] Romano, tu servidor, no fuimos respaldados por eso”, agrega. “Qué bueno por la oportunidad que tienen. Son tendencias. En otros momentos, a los que no estamos, nos tocaron unas positivas”.
Aunque les encantaría que se respetara a cualquier director técnico, sin importar el lugar donde aprendió de estrategia. “Había un jugador argentino, quien después fue promotor —cuyo nombre no diré—, que decía ‘qué generoso es el futbol mexicano’”, recuerda García. “Yo diría que es porque al mexicano no le tienen paciencia y el extranjero está tranquilo muchas veces gracias a los promotores”.