Cuando Miriam Flores Navarro decidió crear su propia empresa, eligió a León por ser la ciudad más importante de la región y estar muy cercana a su natal Lagos de Moreno.
La ingeniera industrial había cambiado sus sueños de estudiar en Guadalajara alguna otra carrera, por poder quedarse cerca de su papá y sus seis hermanos, tras el fallecimiento de su mamá.
Adecuó sus aspiraciones y aprovechó que en Lagos estaba la UNIVA y se preparó profesionalmente, pero, al finalizar su licenciatura, se fue un año a Irlanda donde estudió distintos cursos que sabía ella que en el futuro le podrían servir en su desarrollo profesional.
De regreso a México, se incorporó a una empresa donde percibió que a los directivos les daba lo mismo quitar el trabajo a las personas de mayor edad, si con ese sueldo pagaban dos jóvenes inexpertos. Se puso en “los zapatos” y desde entonces decidió emprender su negocio y ¿qué mejor que en León?
Su familia tenía ya una papelería en Lagos, que su papá, maestro jubilado, les había puesto a sus hijos, pensando en que los mayores tuvieran con qué apoyar a sus hermanos menores.
Pero Miriam es una joven que piensa en grande y se trajo el proyecto a esta ciudad donde le han bastado nueve años para reafirmar que no se equivocó.
“No sólo planeé que fuera en León, sino que busqué ubicarme en la zona sur por estar cerca del polo de desarrollo que implica el Puerto Interior, porque no sólo somos una papelería, somos una empresa que te puede desde vender un lápiz, hasta armar toda una oficina”, dijo.
“Empezamos en un pequeño local, de apenas 80m2. Ahí pagábamos renta. Empezamos a crecer y nos quedó chico el lugar, solicité un crédito bancario y compramos este lugar y estamos a punto de inaugurar nuestra bodega”.
Miriam siempre ha tenido en mente el ser mayorista pero no desatiende a la clientela que compra al menudeo, es más, su idea es que las tiendas (que ya son tres, incluyendo a la de Lagos), se vuelvan de “autoservicio”.
“La gente nos comenta que tenemos muy buenos precios y mucho surtido, pero todo está detrás de un mostrador del que no pueden pasar, así es que el siguiente paso será el de buscar la manera que cada cliente pueda ver lo que ofrecemos y comparar precios”.
Otro detalle que caracteriza al servicio que Mapeq ofrece es la entrega a domicilio.
“Creo que la base del éxito es ir un paso adelante, tener visión, crear tus estrategias y buscar la innovación”.
Además, Miriam, de 31 años, piensa en la sustentabilidad y el medio ambiente como premisa: Nuestras tiendas tienen paneles solares y otras adecuaciones para contribuir con el cuidado de nuestro entorno”.
Actualmente Mapeq da empleo directo a 70 personas y muchos indirectos, pero el objetivo es cerrar 2018 con 100 empleados.
“No tener miedo al cambio y asumir riesgos es la base de lo que hemos logrado en menos de 9 años. La vida cambia muy rápido y no hay tiempo de sentarse a verla pasar”.
Miriam destacó que otro aspecto importante es creer en el capital humano, buscar sus áreas de interés y ver en qué es bueno cada empleado para situarlos en el lugar donde puedan crecer.
“Soy una persona de metas y creo que lo importante es no desviarte de ellas. Yo, tengo ambición de crecer y sé que puedo hacer más”.