El término cáncer engloba a un grupo de más de 200 diferentes tipos de una enfermedad que tiene como característica principal el rápido y desordenado crecimiento de células anormales, que implica que las mismas modifiquen su forma, su tamaño y otras características.
Este crecimiento anárquico puede originarse porque nacen más células o porque las células existentes no se mueren o por los dos fenómenos a la vez.
El resultado final es un aumento del número total de células, que lógicamente necesitan más espacio -y nutrientes- y se van extendiendo por el órgano y los tejidos de alrededor (extensión local o regional), que se introducen en los ganglios linfáticos (infiltración linfática) o en los vasos sanguíneos y, finalmente, colonizan otros órganos lejanos (metástasis a distancia), tendiendo a llevar a la muerte a la persona afectada.
Los cánceres más comunes son los de piel, pulmón, mama, colorectal, próstata y cervicouterino. Según la Organización Mundial de la Salud, el cáncer es la principal causa de muerte a nivel mundial en adultos.
En 2015, se calcula que provocó 8.8 millones de defunciones, identificando, principalmente, cinco tipos de cáncer que son los responsables del mayor número de fallecimientos: cáncer pulmonar (1.69 millones), cáncer hepático (788 mil), cáncer colorrectal (774 mil), cáncer gástrico (754 mil) y de mama (571 mil).
El proceso del cáncer de pulmón es similar al de otros tipos de cáncer. La célula normal que se transforma en la célula tumoral se encuentra en el epitelio que reviste todo el árbol respiratorio desde la tráquea hasta el bronquiolo terminal más fino, y las células que se encuentran en los alveolos pulmonares.
Si bien el cigarrillo es una de las causas de cáncer de pulmón, su relación casuística, ha originado que se considere una enfermedad auto producida, cuando cualquier persona puede desarrollarlo, inclusive, existen algunos tipos de cáncer que se presentan mayoritariamente en población no fumadora.
Datos extraídos del Programa de Cáncer de Pulmón en Mujeres con mutaciones de receptor de crecimiento epidémico (EGFR) no asociado al tabaquismo conducido por el Doctor Óscar G. Arrieta Rodríguez de la Unidad Funcional de Oncología Torácica y Laboratorio de Medicina Personalizada del Instituto Nacional de Cancerología muestran que el 63% de sus pacientes eran no fumadores.
El cáncer de pulmón siempre es tratable, independientemente del tamaño, la localización y el grado de diseminación; no obstante, el resultado a largo plazo no es muy favorable cuando el estado del cáncer es más avanzado.
A nivel mundial, tomando como referencia el año 2016, la tercera causa de muertes observadas por tumores malignos corresponde a aquéllos desarrollados en los órganos respiratorios e intratorácicos.
La tasa de supervivencia es del 10 al 20% a cinco años en la mayoría de los países analizados.
En México, la frecuencia del cáncer de pulmón va en aumento en las décadas recientes, observándose en los casos atendidos en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, que el tipo predominante ahora es el adenocarcinoma, causando en 2012 la muerte de siete mil 608 personas, con una tasa de mortalidad de 6.7 por cada 100 mil habitantes.
Se han determinado como causas de riesgo en el cáncer de pulmón: la edad, humo de tabaco (primera y segunda mano), radón, asbesto y otros productos químicos peligrosos, contaminación ambiental y por partículas, humo intradomiciliario, radioterapia, arsénico, antecedentes familiares, ciertos complementos alimenticios (vitaminas) y enfermedades pulmonares (tuberculosis) entre otras.
Es decir, el cáncer de pulmón es multifactorial, que no es causa exclusivamente de que el paciente que lo padece sea o haya sido fumador, y que en muchas ocasiones su enfermedad está más relacionada con la actividad que desarrolla o desarrolló durante su vida laboral, afectando ciertamente a población vulnerable.
Los signos y síntomas del cáncer de pulmón son el dolor torácico, tos que no desaparece, tos con sangre, fatiga, pérdida de peso involuntaria; inapetencia; dificultad para respirar; sibilancias y debilidad.
El tratamiento actual del cáncer de pulmón en las instituciones públicas de salud solo consiste en una combinación de radioterapia y quimioterapia, aún y cuando existen tratamientos más modernos y eficaces que el tratamiento tradicional.
Los cuidados paliativos y el costo del diagnóstico, considerando biopsias, radiografías, imágenes por resonancia magnética, citologías y toracocentesis entre otros estudios, redunda en un gasto elevado para la población que padece esta enfermedad.
Más aún cuando la enfermedad se presenta en población vulnerable, que pudo haberse enfermado como consecuencia de la actividad que desarrollaba laboralmente, o por el ambiente en el que habita, aunado al gasto de bolsillo que debe erogar la misma para el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad.
A fin de garantizar una atención adecuada, oportuna, específica y de calidad a las personas que sufran cáncer de pulmón, propusimos el Grupo Parlamentario del PAN que, del Fondo de Protección de Gastos Catastróficos, que actualmente dispone de más de 90 mil millones de pesos, se tomará el recurso necesario para su atención.
El punto de acuerdo lo registramos en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión el 15 de mayo y fue aprobado por unanimidad el pasado miércoles 5 de junio, con un exhorto a la Secretaría de Salud para que fortalezca la atención y a la Secretaría de Hacienda a destinar mayores recursos para garantizar la atención de la totalidad de pacientes del Programa de Cáncer de Pulmón a cargo del Instituto Nacional de Cancerología.
Esperamos la sensibilidad del Gobierno Federal para hacer realidad este exhorto en un entorno donde está identificado el problema y se tiene el recurso para solucionarlo. ¿Ocurrirá?
Fuente: http://www.senado.gob.mx/64/gaceta_comision_permanente/documento/96171