INICIA EL AÑO y llegan también nuevas oportunidades para México, sus autoridades y ciudadanos. En medio de los cohetones, el frío y las inversiones térmicas, es buen momento para hacer una pausa y preguntarse: ¿qué queremos para el país en 2025?
EN UN MUNDO en el que la creencia muchas veces desplaza a la ciencia, habría que hacer votos porque en este año regrese el rigor a la toma de decisiones gubernamentales. México necesita más datos y menos dogmas; más evidencia y menos discursos.
LA DESAPARICIÓN de los organismos autónomos, dándole el beneficio de la duda, implica un reto para el gobierno: demostrar que sí puede haber transparencia, rendición de cuentas y regulación de poderes fácticos, sin gastos excesivos ni burocracia.
TAMBIÉN hay que hacer votos porque la vecindad con Estados Unidos sea una oportunidad, no una calamidad.
EN TEMAS internos, 2025 podría ser el año, si hay voluntad, para dejar atrás las divisiones sociales. Que desde Palacio Nacional se deje de hablar de “adversarios”, como si no fuera un gobierno para todas y todos. Que los gobernadores antepongan la conciencia a la obediencia. Y que los ciudadanos no sólo sean críticos, sino participativos.
QUE 2025 sea un año de construcción, de reflexión y, sobre todo, de esperanza activa. México lo merece. Usted también.
*
SI BIEN las autoridades federales y locales en Tamaulipas están tratando de poner buena cara ante las amenazas de Donald Trump, cuentan que la preocupación anda a flor de piel, principalmente en la franja fronteriza.
Y ES QUE en el primer gobierno del republicano padecieron ciudades, como Reynosa y Matamoros, desbordadas de migrantes deportados y que buscaban cruzar a Estados Unidos.
NO MENOS GRAVE fue que Trump, alegando la pandemia de Covid, cerró, literalmente, la frontera a los ciudadanos mexicanos, trastocando la economía regional. Y no hay razón para pensar que no lo vuelva a hacer.
EL MEOLLO es que la ola migrante viene… y viene fuerte: tan sólo el pasado fin de semana fueron detenidos más de mil 200 migrantes en la zona de McAllen. Así que las preocupaciones de Tamaulipas no son gratis.
*
LUEGO de los pachangones en la noche de Año Nuevo, el menú con los platillos que hoy podrían estar desayunándose algunos políticos para recuperar fuerzas en el arranque del 2025 luce variadito.
POR EJEMPLO, Marcelo Ebrard tenía previsto ir al buffet de comida china, peeero ante posibles represalias por parte de Trump, mejor se decantó por unas quesadillas, eso sí, sin maíz transgénico.
DICEN QUE Ricardo Monreal optará por un lechón al ataúd, un guiso tipo “guardadito” de los que tanto le gustan, aunque para evitarse broncas, lo estaría compartiendo con Adán Augusto López. ¡Buen provecho y feliz 2025!