Acaba de publicarse un interesante artículo sobre la desastrosa retirada del ejército de Napoleón de Moscú (ver: R. Barbieri et al., “Paratyphoid fever and relapsing fever in 1812 Napoleon’s devastated army”, Current Biology. Published online October 24, 2025. doi: 10.1016/j.cub.2025.09.047).
Como es sabido, Napoleón invadió Rusia en 1812 con su “Grand Armée”, compuesta por un enorme ejército de más de medio millón de soldados. Después de varias famosas batallas como Smolensk y Borodino finalmente llegó a Moscú y encontró una ciudad desierta que a los pocos días sería incendiada por los mismos rusos. Con la llegada del invierno y el incesante acoso ruso por medio de la guerra de guerrillas, Napoleón decidió regresar a París. En el camino su ejército fue destrozado por el invierno, enfermedades y el ejército ruso que estaba mejor preparado que el francés para enfrentar el invierno. El resultado final fue la pérdida de alrededor de cuatrocientos mil soldados del ejército francés. Un desastre total.
El artículo anterior elaborado por genetistas del Instituto Pasteur de París utiliza modernas técnicas de DNA para estudiar las dentaduras fósiles de los soldados franceses encontrados a lo largo del camino de regreso de Moscú a París, en particular cerca de la ciudad de Vilnius. Los historiadores del periodo napoleónico han descrito con detalle las temperaturas bajo cero, la falta de alimentación apropiada, el cansancio extenuante de caminar cientos de kilómetros entre hielo y nieve, así como los síntomas de muchos de los soldados enfermos incluyendo fiebre, diarrea, peneumonía y otros síntomas de infecciones de origen bacterial. Sin embargo, el nuevo estudio mencionado identifica dos especies de bacterias no previamente nombradas; Salmonella entérica y Borrelia recurrentis, ambas, causantes de fiebre y de muerte.
Los autores del artículo afirman: “De ningún modo afirmamos que estos dos patógenos fueron la causa principal de la muerte de tantos cientos de miles de soldados. Sin embargo, la combinación de estos patógenos con el frío y el hambre pudo causar el altísimo porcentaje de muerte que se dio. En realidad, el verdadero misterio es: ¿cómo pudieron tantos sobrevivir?”