Hace diez años falleció el escritor uruguayo Eduardo Galeano, prolífico periodista y narrador, una voz influyente de la literatura latinoamericana contemporánea. Su obra, que inspiró a varias generaciones, supo combinar crónica, historia, testimonio, poesía y denuncia política con un estilo fragmentario y profundamente humanista. Su libro Fútbol a sol y sombra, publicado en 1995 y ampliado en 2010, descansa sobre esta pasión para contar la reciente historia del fútbol como fenómeno social y de masas. También su libro póstumo, Cerrado por fútbol, editado en 2017, reúne más de cien textos, muchos de ellos inéditos o dispersos, donde explora su pasión por el fútbol con la misma mezcla de ironía y conciencia crítica que caracteriza su obra.
Tras el sorteo de la Copa Mundial 2026 en Washington que ha suscitado críticas tanto a mandatarios como al presidente de la FIFA, pensé de inmediato en recomendar La cancha de Galeano. Es un pequeño folleto de 15 pesos, fácilmente adquirible, pues forma parte de la colección Vientos del pueblo del FCE. Una lectura muy pertinente para tomar algo de distancia del espectáculo y los discursos magnificentes que presenciaremos en unos meses en los coliseos de Canadá, México y los Estados Unidos.
“El lenguaje de la pasión, el lenguaje del amor es el fútbol”, declaró en su discurso de inauguración Gianni Infantino, a lo que agregó sin cortapisas: “La FIFA es el proveedor oficial de felicidad de la humanidad”. Amor, pasión, negocio global, intereses comerciales administrados por personajes que no tienen el menor escrúpulo de inventar premios nobel alternativos de la paz y que ha gobernado pelota y jugadores bajo lo más diversos intereses desde hace más de un siglo. La pasión manda, no en vano comentaba Juan Villoro, otro gran estudioso del futbol, la FIFA tiene más agremiados que las Naciones Unidas.
A todo este bombo y platillo de presidentes sonrientes, estrellas del deporte y de la música, es necesario contraponer el discurso de Galeano contra la politización e hiperexplotación comercial del balompié. Recordar algunos de los momentos más oscuros de la FIFA en defensa de dictadores o en contra de jugadores que no quisieron plegarse a sus designios.
No obstante, el próximo 11 de junio la pelota empezará a rodar en el Estadio Azteca de la Ciudad de México y como en los tiempos olímpicos de Grecia el mundo se detendrá un poco para admirar a sus héroes. Muchos de ellos antes seres invisibles provenientes quizás de geografías apartadas y olvidadas, quienes por arte y gracia del juego serán vistos hasta los lugares más recónditos de nuestro planeta.