Sí. Tuvieron que transcurrir más de dos meses para que Pemex admitiera lo que era obvio: el megaderrame en el Golfo de México fue por una fuga en uno de sus ductos marinos.
Hombre, nosotros publicamos como nota principal la hipótesis de la fuga en el ducto el 31 de marzo. Sorry por insistir, pero era obvio: el derrame estaba cerca de una plataforma de Pemex, por ahí pasa un ducto y… ¡un buque especializado en reparar ductos estaba en la zona!
Todo eso se sabía.
Y si olía a pato, caminaba como pato y hacía cuac, cuac…
Por tercera vez, era obvio.
Pero por supuesto que la 4T tenía otros datos: que si fue un buque privado contratado por (increíble) Peña, que si fue una descarga en una zona de fondeo (¿alguien sabe qué ch…fregados es esto?), que si fue una descarga natural de chapopoteras, que si fue un buque fantasma que hizo un vertimiento… sólo les faltó decir que fue culpa de Calderón.
Mentiras que, el colmo, tuvieron que emitir las más altas autoridades cuatroteras, incluyendo por supuesto, a la presidenta (perdón, doctora, pero en este caso lo escribo con minúsculas).
Es una tristeza, pero las mentiras son el sello de la casa de la 4T. Han fallado a la verdad en demasiados temas: salud pública, cifras de asesinatos y desaparecidos, salud de la economía, efectividad de las reformas estructurales, salud de las paraestatales, etc., etc., etc.
Lo más triste del caso es que las mentiras no son lo peor.
Para nada.
Lo peor del caso es la razón de las mentiras: cubrir la ineptitud.
Porque realmente es de no creerse la ineptitud de Pemex.
Es una locura que el director (minúsculas) Víctor Rodríguez (debería escribirlo con minúsculas también) tuviera que solicitar por oficio que le informaran del caso. Por oficio, madre mía.
No entiendo yo cómo la alta administración de la petrolera no tiene información diaria que le permita automáticamente detectar una fuga en sus ductos, el control de presiones y volumetrías, es algo de primaria.
Me parece ridículo que no sepan que había ¡11 buques! en la zona del derrame “haciendo actividades”. ¿Pues qué creían que hacían?
Por todos lados, ineptitud.
Y perdón, pero tristemente también es el sello de la casa cuatrotera (relee “Ineptocracia).
Son ineptos en demasiadas cosas. No es casualidad que la tasa de crecimiento económico de la 4T sea menor al 1% anual, mientras que en este mismo periodo Estados Unidos ha crecido más del doble.
La ineptitud por supuesto siempre cobra la factura. Rosaura Ruiz, secretaria de ciencia (minúsculas), admite que la mancha del derrame creció de 18 a 75 kilómetros entre el 4 y el 15 de febrero.
Todo por mentirosos. Todo por ineptos.
¿Cuánto le costará esto a Pemex?
Ojalá que no sólo despida a tres patiños. Como referencia, el derrame del Exxon Valdez en 1989 costó a la petrolera alrededor de 4,500 millones de dólares (a precios actuales serían unos 10,000 millones) y el derrame por la plataforma Deepwater Horizon costó a British Petroleum… ¡65,000 millones de billetes verdes!
Pemex es un desastre operativo y financiero. Si el costo de esto es apenas sacrificar chivitos expiatorios, nunca se va a arreglar.
Cierro regresando a la mentira, que es una pésima estrategia en la política, los negocios y la vida.
Aquí ya hemos platicado sobre los principios del gran Ray Dalio, el fundador de la firma de inversión Bridgewater.
Una de las guías fundamentales de Dalio es la honestidad radical.
Recomienda aceptar la realidad y enfrentarla:
- Entender la realidad con precisión es la base de cualquier resultado positivo (entender la verdad).
- Hay que ser radicalmente abiertos y transparentes.
- Hay dos barreras para progresar: tu ego (creer que sabes todo) y tus puntos ciegos. Entiéndelas a profundidad.
- Evolucionar es el mayor logro y recompensa de la vida.
- Dolor + Reflexión = Progreso. No evites el dolor, enfréntalo.
Exacto.
La honestidad radical sirve para Pemex. Sirve para la 4T.
Sirve para lo que sea.
Apúntele Presidenta.
En pocas palabras…
“Cualquiera comete errores, pero sólo un idiota persiste en los mismos”.
Cicerón
benchmark@reforma.com
X: @jorgemelendez