Por primera vez una científica es Presidenta.

¿Cómo piensa un científico? ¿Qué consejos prácticos podemos aprenderle? Y sobre todo, ¿qué debe aprender la Presidenta?

Súper tema.

Resulta que al disfrutar el gran libro “The Infinity Machine” (relee aquí el Benchmark “Carisma”) encontré una respuesta fascinante. Una conferencia citada nada más y nada menos que por Ilya Stskever, un genio pionero de la IA y se podría decir que el inventor de las tripas tecnológicas de los LLMS, los largue language models, que están en el corazón de ChatGPT, Gemini, Claude y demás.

La charla se titula “Tú y tu investigación” y fue impartida por Richard Hamming, un matemático e ingeniero estadounidense que trabajó en el Manhattan Project y posteriormente en Bell Labs. Otro genio, pues.

Sabiduría de un científico, todos podemos aprenderle a Hamming.

Lo cito textualmente:

· En Los Álamos me di cuenta de que era un simple peón. Era físicamente igual, pero ellos eran diferentes. Quería saber por qué. ¿Cuál es la diferencia?

· En parte es suerte, y en parte es la mente preparada. Pasteur dijo: la suerte favorece a la mente preparada. Por su parte, Newton afirmó: si otros pensaran tan a fondo como yo, obtendrían resultados similares.

· Los científicos exitosos poseen valentía. Una vez que reúnes el valor y crees que puedes resolver problemas importantes, entonces puedes. Si crees que no puedes, casi con seguridad no lo lograrás.

· A menudo lo que parece una desventaja, con un cambio de perspectiva, resulta ser una gran ventaja. Al darle un giro a un problema, los grandes científicos transforman defectos en ventajas.

· Los grandes científicos poseen una motivación tremenda. El conocimiento y la productividad son como el interés compuesto. Si dos personas tienen la misma capacidad y una trabaja un 10% más que la otra, esta última producirá más del doble. Cuanto más sabes, más aprendes; cuanto más aprendes, más puedes hacer; cuanto más puedes hacer, mayores son las oportunidades.

· Los grandes científicos toleran muy bien la ambigüedad. Creen en la teoría lo suficiente como para seguir adelante; dudan lo suficiente como para detectar los errores y fallos, de modo que puedan avanzar y crear una nueva teoría que la reemplace. Si crees demasiado, nunca notarás los fallos; si dudas demasiado, no empezarás. Se requiere un equilibrio perfecto. Hay que estar atentos a las fallas, para explicarlas o si no, para cambiar tu teoría.
· ¿Cuáles son los problemas importantes? Si no trabajas en uno, es poco probable que hagas un trabajo importante.

· Si tienes la puerta de tu oficina cerrada, trabajas más hoy y mañana, y eres más productivo. Pero 10 años después, no sabes con certeza qué problemas merecen la pena abordar y todo el esfuerzo que realices resultará casi irrelevante. Quien trabaja con la puerta abierta es interrumpido, pero también recibe ocasionalmente pistas sobre cómo es el mundo y qué podría ser importante.

· Realiza tu trabajo de tal manera que otros puedan aprovecharlo, para que puedan decir: sí, me he apoyado en el trabajo de fulano y he llegado más lejos. La esencia de la ciencia es acumulativa.

· No basta con hacer un trabajo; hay que saber cómo venderlo. Para ello debes hacer 3 cosas: aprender a escribir con claridad y fluidez para que la gente lo lea; aprender a dar charlas formales y también informales. Ofrecer una visión general para explicar la importancia y, poco a poco, describir lo que se hizo.

· Si aprendes a trabajar con el sistema, llegarás hasta donde éste te lo permita. Requiere paciencia, pero puedes aprender a usarlo y a sortear sus limitaciones.

Enfadarse no es la manera. Diversión, sí; ira, no.

El autoengaño es muy común. Hay muchas formas de cambiar las cosas, de engañarse a uno mismo y hacer que parezcan de otra manera.

Si de verdad quieres ser un científico de primera, debes conocerte, tus debilidades, tus fortalezas y tus defectos. ¿Cómo puedes convertir un defecto en una virtud?

Oro molido.

Y para usted, Presidenta, sobre todo este consejo: si crees demasiado, nunca notarás los fallos.

¡Apúntele, Doctora!

Posdata. Olinia, oootra ocurrencia más. Al comprar un vehículo, compras también sus refacciones e infraestructura de servicio. El que compre carrito, seguro comprará también problemas. Al tiempo.

Posdata. Gracias. Jmr

En pocas palabras.
“Los errores son portales al descubrimiento”.
James Joyce, escritor irlandés.

benchmark@elnorte.com
X: jorgemelendez

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