A raíz del impacto que causó en la opinión pública de nuestra ciudad la información que difundió el ahora diputado federal Miguel Salim Alle, sobre una breve o simple revisión ni siquiera contable, sino aritmética a los datos estridentes y fabulosos que declararon los directivos a cargo de la Feria de León; sobre la cifra de ¡6.9 millones de visitantes! en la edición del presente año del 9 de enero al 4 de febrero y luego compararla con los ingresos declarados, que no coincidían, detectando un faltante considerable, fue menester que tanto Héctor Rodríguez como Alonso Limón dieran la cara para aclarar ese punto; pero luego, se metieron en otras confusiones y aclaraciones, publicadas el día 23 de junio de 2026. (Periodico A.M. pág. A.5.) en conferencia de prensa.

El desencuentro ha marcado dos semanas de comentarios en torno al tema, incluyendo el de hoy; no obstante, analizando las aclaraciones que brindó Héctor Rodríguez, Presidente del Patronato de la Feria, en la conferencia citada, podemos decir respecto a la primera sobrE que “fue incorrecto” por parte de Salim al asumir que los 6.9 millones de ingresos de personas a la feria fueron con boleto pagado; creemos que lo incorrecto de parte de él y del Sr. Limón Rode, fue no especificarlo claramente, pues mezclaron, para abultar la cifra, hasta a los trabajadores, empleados, expositores y vigilantes de la feria, con los visitantes, y es hasta esa conferencia donde desglosan este punto señalando que de esa gran cifra de 6.9 millones solo pagaron boleto 2’083,800 el equivalente a 30.3 millones de pesos, o sea, menos de la tercera parte reportada. ¿Para qué hacen eso? Si era costumbre desde otras administraciones del Patronato hacerlo, ¿no será ya tiempo de desterrar esa práctica para evitar estas especulaciones?

Otra aclaración fue la concerniente a la diferencia de más de 20 millones de pesos por la venta de los llamados boletos en la fila cero, pero cuya cantidad fue una proyección presupuestal, de tal manera que la diferencia no fue un faltante; pero sobre este punto, lo recomendable sería no proporcionar datos “estimables” y no cerrados ya comprobables; ¿para qué especular?

Posteriormente, el compañero columnista vecino de este espacio Alejandro Pohls, el 28 de junio pasado, con acierto abordó el tema también aludiendo a ese afán de competición de la Feria de León por brindar artistas muy exclusivos y costosos, con relación a otros festejos feriales de otras ciudades del país, sin haber necesidad para ello, solicitando aportaciones millonarias al gobierno del Estado, hasta por 300 millones de pesos anuales o más, siendo que la feria por sí misma con su tradicionalidad  de ser de carácter familiar genera su autosuficiencia y hasta utilidades, si bien, modestas, muy significativas para los propósitos para los que fue creada: promover la actividad económica, fortalecer la identidad regional, generar beneficios tangibles y solaz esparcimiento para la comunidad. Y conservo un párrafo de su aportación que me gustó y parece dio en el clavo del problema: “La imprecisión del informe parece derivar de la competencia desmedida entre una novel generación de empresarios, obsesionados con exhibir cifras cada vez más espectaculares en función de sus aspiraciones políticas”.

A las anteriores participaciones críticas se sumaron las de Vanessa Montes de Oca, Regidora de Morena, del Regidor Panista Moreno Faba, para que mejoren los informes y los procesos de transparencia y de la Regidora de Movimiento Ciudadano Dessiré Ángel Rocha proponiendo un reglamento con más rigor.

Por último, también el Patronato de la Feria y el Director Alonso Limón, salieron raspados en relación a la altísima cifra de “derrama económica de nueve mil millones de pesos” que reportaron, pues a Eduardo Bujaidar Muñoz, acucioso presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de León, tampoco le cuadraron los números y solicitó lo expliquen bien, pues aritméticamente no coinciden, si la ocupación hotelera del 9 de enero al 4 de febrero fue del 52% y se cuenta con 73 hoteles afiliados con nueve mil habitaciones, 4,680 habitaciones ocupadas al día con una tarifa promedio de dos mil pesos, por treinta días, serían 280 millones 800 mil pesos; a dónde van los otros 7,700 millones de pesos, ¿en venta de alimentos y comercio en general? Que lo expliquen y cómo lo calculan. (Periódico AM 1/07/26. Pág. A-2 León).

Será que Alonso Limón aún continuará al frente de esta nuestra Feria de León, difundiendo más cifras alegres.

P.D. Gracias a los lectores que acudieron el jueves al Patio principal de Palacio Municipal a la presentación del libro “20 Sonetos y 40 Redondillas. Por la grandeza de León” de Luis Felipe El-Sahili.