Hora de agitar las aguas azules
El Partido Acción Nacional mueve sus fichas consciente de que en el proceso electoral del 2027 se juegan muchas cosas, entre ellas la mayoría en el Congreso del Estado, además de ser una antesala de la gran batalla que habrá en 2030.
El lunes Aldo Márquez Becerra presentó su renuncia a la dirigencia estatal, lo que dentro y fuera del PAN no resultó una sorpresa. Tenía que hacerlo para no empañar un proceso interno en el que desde hace rato todos saben que su hermano, el diputado federal Alan, es un aspirante a la candidatura a la Alcaldía de León.
En todo caso lo que se cuestiona a Aldo no es que se vaya ahora, sino el tiempo que tardó con la doble cachucha de diputado local leonés y de dirigente, hasta pedir licencia al cargo de elección popular, puesto al que regresará a partir de agosto.
En su gestión destacó que se renovaron todas las estructuras del partido (46 comités municipales, consejo estatal, comisión permanente) y la militancia pasó de poco más de 16,300 a 18,000 activos, además de otros 7,500 como adherentes. Pero también vivió el trago amargo de la renuncia de la alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez, ahora su adversaria política en Movimiento Ciudadano.
Su relevo, Juanita de la Cruz Martínez, tampoco es una sorpresa, era el perfil natural porque era la secretaria general del Comité Estatal, pero también es el idóneo por su trayectoria y el reconocimiento de sus compañeros para cerrar filas.
Además, sabemos bien, será un soldado más de la gobernadora Libia García que podrá decir misa sobre la distancia en las decisiones de su partido, pero está claro que no soltará las riendas cuando esté en juego el futuro del PAN en Guanajuato.
Perfilar cartas en 9 ciudades
Hace una semana les platicábamos en este espacio que era cuestión de días para que Acción Nacional diera luz sobre cuál sería el método para nombrar a las Personas Defensoras de la Patria, Familia y la Libertad, eufemismo para nombrar a quienes perfilan como aspirantes a las candidaturas en los principales municipios.
El 14 de julio se publicó la convocatoria y la primera novedad es que solo elegirán estas figuras en 9 municipios: Guanajuato, Irapuato, León, Pénjamo, Salamanca, San Francisco del Rincón, San Luis de la Paz, San Miguel de Allende y Silao.
No se explicó con claridad por qué esos 9, pero son prioridad para el PAN. De esos, gobiernan en seis y solo en tres no: en Pénjamo y Salamanca está Morena y en San Miguel de Allende el PRI. Sorprende que en el paquete no esté incluido Celaya.
Según la convocatoria podrán participar militantes y ciudadanía en general. Aunque el requisito de firmas -con copia de credencial de elector- de al menos el 70 % de las secciones electorales del municipio y del 5 % de la militancia, lo acota para que quienes aspiren ya tengan un camino andado con estructura, o bien, recursos.
El método es complejo en su valoración, pero un avance frente al dedazo azul tan cuestionado como defendido en aras de la unidad y de los resultados decían. A través de encuestas, grupos de enfoque, foros, entrevistas, medirán: percepción ciudadana 25 %, percepción de militancia 15 %, habilidades de liderazgo 25 %, experiencia y trayectoria 20 %, visión y valores 10 % y reputación e integridad 5 %.
La participación, aclara la convocatoria, “no genera por sí misma derechos respecto de otros proceso internos, incluidos el de obtener una precandidatura, candidatura o postulación a un cargo de elección popular, ya que estos se sujetarán a los métodos previstos en los Estatutos y Reglamentos del Partido Acción Nacional”.
Así que los nombres que resulten a más tardar el 25 de septiembre no son en teoría (todavía) los gallos para el 2027, pero cualquier cambio sí que sería una sorpresa.
Foco amarillo del PAN
Liderazgos panistas freseros fueron llamados a Silao a una reunión el fin de semana pasado con la gobernadora Libia, y la hasta entonces secretaria general del PAN, Juanita de la Cruz Martínez. Estuvieron algunos perfiles que aspiran a la candidatura a la Alcaldía: el diputado local Víctor Zanella; el secretario del Ayuntamiento, Rodolfo Gómez; la diputada local Susana Bermúdez; la secretaria de la Mujeres de Guanajuato, Itzel Balderas, y la presidenta del DIF Valeria Alfaro.
Les explicaron la convocatoria que vendría para elegir a la Persona Defensora de la Patria, Familia y la Libertad. El PAN en Irapuato tiene una complicada aduana en 2027, empezando por evitar un rompimiento al interior que los enfile a una derrota, advirtiendo que frente a Morena enfrentarán una elección altamente competida.
Las caras visibles del panismo en Irapuato no son otra cosa que las pugnas de dos adversarios claramente identificados, por un lado la alcaldesa Lorena Alfaro que tiene como delfines a su hermana Valeria y a Rodolfo Gómez, y con el control del comité del PAN, que encabeza la regidora Ma. del Rocío Jímenez Chávez.
Mientras que del otro bando, Víctor Zanella, Susana Bermudez e Itzel Balderas tienen el cobijo del tres veces alcalde de Irapuato Ricardo Ortiz, y a pesar de no tener control ni del Gobierno Municipal ni del partido, son una fuerza a considerar.
Aunque la reunión transcurrió en términos amistosos, pues todos quedaron de acuerdo en cómo se evaluarán para este proceso, el foco amarillo está latente.
Juanita, la jefa
La ascensión de Juanita de la Cruz Martínez Andrade a la presidencia estatal del PAN es una buena noticia para este partido en Guanajuato en estos momentos de crisis interna.
Ella llega a esa posición por méritos propios construidos a lo largo de una larguísima trayectoria de trabajo en su partido. Desde entrados los 2000 saltó de la trinchera de los medios de comunicación al Comité Directivo Estatal del PAN como encargada de Comunicación Social en la dirigencia que encabezaba Juan Manuel Oliva.
Luego pasó al Gobierno de Juan Manuel Oliva, de 2006 a 2012, también como titular de Comunicación Social. Pero su verdadera función fue la de operadora política, dónde desplegó al máximo sus capacidades y donde resultó eficaz y tuvo tanto o más poder que un Secretario de Gobierno.
En los hechos, Juanita fue la jefa de gabinete del Gobierno de Juan Manuel Oliva. De eso fuimos testigos muchos. Aquí un ejemplo.
Fue en un evento en el edificio Primer Ligero, en Guanajuato capital. Asistió Gustavo Adolfo González Estrada, entonces secretario de Finanzas, a quien una reportera de AM abordó tras varios intentos fallidos porque él no aceptaba.
-¿Lo regaña el Gobernador? se le preguntó para saber la razón de tantas negativas.
-Nooooo, deja tú el Gobernador, ¡Juanita!, respondió González Estrada. De ese tamaño era su poder.
Llegó el sexenio de Miguel Márquez, en 2012. Los primeros dos años no la tomó en cuenta, desconozco la razón. Pero en 2014 llegaron las 13 recomendaciones de la Conavim (Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres) al Gobierno del Estado para evitar la Alerta de Género. Ahí cambió por completo el escenario para ella.
Márquez la llamó para que operara el cumplimiento de dichas recomendaciones, porque quería evitar a toda costa la declaratoria. Y le dio manga ancha para que hiciera lo necesario para lograr su cometido.
Una de las primeras acciones fue darle las gracias a la empresaria Adriana Rodríguez Vizcarra de la dirección del Instituto de la Mujer Guanajuatenses (IMUG). En su lugar, Juanita puso ahí a Anabel Pulido, quien hasta entonces trabajaba en la Coordinación Jurídica del Gobierno del Estado, como asesora encargada de dar seguimiento a los asuntos legislativos. Y funcionó.
La dama azul de hierro
Durante los dos sexenios en que le tocó trabajar para los gobernadores Juan Manuel Oliva y Miguel Márquez como eficaz operadora política, Juanita de la Cruz fue siempre una mujer con poder, con mucho poder, que ejerció a plenitud, sin contemplaciones, con mano dura.
Aquí un ejemplo de hace tiempo de un testigo presencial confiable. Era 2015. Acababan de pasar las elecciones para los 46 Ayuntamientos en el estado.
En Pueblo Nuevo, ya dominado por los hermanos Solórzano Villanueva, se generó un conflicto postelectoral porque en los resultados entre los dos candidatos punteros: Larisa Solórzano (del PRI) y José “Chepe” Prieto (del PRD), había una diferencia menor de 100 votos. El perredista era integrante de la CODUC (Coalición de Organizaciones Democráticas Urbanas y Campesinas A.C).
El ambiente se tensó en esos días porque “Chepe” y sus seguidores tomaron la Presidencia Municipal en demanda de que le dieran a él el triunfo.
Quemaron cosas en la vía pública. Había el riesgo inminente de que estallara la violencia porque la gente de “Chepe” estaba muy agresiva.
Era un foco rojo en el estado.
En una de las reuniones para desactivar el conflicto, en Guanajuato capital, Baltasar Zamudio, entonces presidente estatal del PRD (hoy coordinador de asesores en la Secretaría de Gobierno), intentaba sin éxito convencer a Marco Antonio Salas, secretario general nacional de la CODUC, de que viniera a Guanajuato para que tanto él como gente de Gobierno del Estado hablaran para destrabar el conflicto. El dirigente decía, sin mucho interés, que su gente en el estado resolviera.
Llegó Juanita de la Cruz, tomó el teléfono y le ordenó en voz alta y enojada, en tono terminante al dirigente nacional de la CODUC: ¡A ver cabr…! ¿Cómo que no quieres venir? ¡Te quiero aquí hoy mismo! (palabras más, palabras menos).
Y Juanita mandó un helicóptero del Gobierno del Estado hasta la Ciudad de México por Marco Antonio Salas, lo trajeron a Guanajuato el mismo día y lo sentaron a negociar. La protesta de “Chepe” Prieto se terminó y tres meses después Larisa Solórzano tomó posesión como presidenta municipal de Pueblo Nuevo.
Irapuato, la batalla futbolera
No es extraño que en grandes ciudades del mundo, y de México, el deporte más popular tenga dos equipos o más de futbol que nacieron en distintos barrios y representan una rivalidad de ciudad, sin embargo en Irapuato el asunto es distinto.
Luego del conflicto entre el Club Deportivo Irapuato A.C. -dueño de los colores, el nombre y el escudo del equipo de futbol local- con la empresa Healthy People que administraba el equipo, que terminó con la participación en la Liga de Expansión, ahora existen dos clubes con la mística de la Trinca Fresera del Irapuato.
Por cuestión de propiedad industrial uno de ellos es llamado como Club Irapuato que ahora está en la Liga Premier -la tercera categoría de nuestro futbol- (cuyo dueño es el empresario Antonio Mata, propietario de la empresa de transporte TEB, la misma que le renta las patrullas al Municipio), pero sin poder utilizar el famoso mote de la Trinca, pues Healthy People consiguió y ha echado a andar su nuevo proyecto deportivo que se llama Trinca de mi Vida FC, que el torneo pasado era el Club Irapuato en la Liga TDP (conocido como la Trinquita).
Mientras el Club Irapuato de Antonio Mata es lo que podrían considerar el ‘original’, al tener el escudo, la colores y el nombre que la AC alquila al mejor postor.
Ya no es un secreto que el dinero que mueve rentar el escudo, el nombre y los colores; así como el estadio Sergio León Chávez, ha sido el problema de que la afición irapuatense al futbol se divida en dos facciones: los que serán Irapuato y los que serán Trinca, porque ambos legalmente ya no se pueden decir. Todo un lío.
Lo complicado de la situación es que la Trinca de mi Vida, por razones políticas, como ha dado ha entender su dueña, Selomith Ramírez, no podrá jugar en Irapuato, porque no tiene estadio, las deportivas no se los prestan (pues en la Liga TDP, que es más formativa, esto puede hacerse), y deberán disputar por lo pronto sus encuentros en la comunidad San Joaquín, que pertenece a Abasolo.
En este entorno lo que se eleva es el morbo, que puede llegar a la animadversión deportiva entre los aficionados freseros de toda la vida, pues el mote de Trinca y el Club Irapuato han estado ligados por casi 50 años, pero ahora son cosas distintas.
Mientras el transportista de TEB Antonio Mata (dueño del Club Irapuato) ha dado entrevistas a varios medios para señalar que ellos tienen 10 años de contrato y que son el verdadero club de la ciudad, la anterior dueña de este equipo y de la empresa Healthy People, Selomith, declara que la Trinca de mi Vida es la continuación del proyecto al que cortaron las alas, aun cuando tenía 12 años de contrato con la AC.