Daniel Ortega lideró la revolución que derrocó la dictadura de Anastasio Somoza en 1979. Al día de hoy, cuando lleva más de 30 años  en el poder en Nicaragua (sumando sus diferentes etapas de gobierno),  hizo la siguiente declaración propia de un gorila que emite sonidos extraños mientras se golpea el pecho: “¡Que se olviden! Aquí no volverá a haber elecciones para que por ahí intenten ellos atrapar al gobierno, atrapar el poder.” Para este singular primate latinoamericano, son “golpistas” y “vendepatrias, quienes aspiren llegar al poder por la vía electoral”. 

Tal y como corresponde a los dictadores de todas las latitudes, incluidos los de la 4T, la fortuna de Daniel Ortega y de su familia, se estima en al menos $2,500 millones de dólares, un pobre tirano si se le compara con el patrimonio de la hija de Hugo Chávez valuada en 6,000 millones usd., para ya ni hablar de Maduro, con un valor de 15,000 millones usd., que ya nunca podrá disfrutar. 

¿Cómo entender que las temerarias declaraciones de Ortega, todavía no hayan sido condenadas por Sheinbaum? ¿Cómo entender su ominoso silencio? ¿Coincidirá ella con ese monstruo extraído del paleolítico tardío y confía en que la catastrófica 4T se eternizará en el poder? Quien calla otorga. Es inválido el argumento de la no intervención en los asuntos de otros países, si no olvidamos el caso de Perú, Ecuador y Argentina, entre otros más.  

Los tiranos, por lo general, aduje en un conferencia la semana pasada, integran pandillas impunes que entienden el erario como un botín personal; suprimen la libertad de expresión; conducen a sus países de acuerdo a sus estados de ánimo sin instituciones republicanas; 

saturan las cárceles con presos políticos; persiguen a quien a su juicio “piensa peligroso”; disuelven las cámaras de representantes; ignoran los derechos humanos; provocan devaluaciones; dañan el empleo y a las fuentes generadoras de riqueza; se alían con las fuerzas armadas para someter al pueblo, destruyen la economía, aun cuando en ciertos casos existen excepciones a la regla. 

Imposible olvidar los innumerables casos de gorilas latinoamericanos, una herencia siniestra del autoritarismo español. Los caudillos surgieron a falta de instituciones republicanas inexistentes a lo largo de 300 años de centralismo virreinal que impidieron el 

autogobierno y el surgimiento de sólidas democracias. A falta de un Estado de Derecho, el caos destruyó todo a su paso como un huracán caribeño hasta poner en juego la propia supervivencia de los primates, quienes serían sustituidos por otros gorilas que prometían imponer el orden solo para continuar las dictaduras hasta el infinito.. 

El desfile gorilas es interminable en Hispanoamérica: México: Santa Anna, Porfirio Díaz, Victoriano Huerta, López Obrador.  Cuba: Gerardo Machado, Batista, los hermanos Castro y Díaz-Canel. República Dominicana: Leónidas Trujillo, Balaguer, régimen autoritario con 

elecciones, especialmente durante los primeros años. Nicaragua: Santos Zelaya, la dinastía Somoza García, Daniel Ortega. Guatemala: Estrada Cabrera, Jorge Ubico, Ponce Vaides, entre otros más. El Salvador: Hernández Martínez, Óscar Osorio, Lemus, Sánchez Hernández, entre otros más. Honduras: Carías Andino, López Arellano, Melgar Castro, Paz 

García. Panamá: Omar Torrijos, Manuel Antonio Noriega. Venezuela: Vicente Gómez, López Contreras, Isaías Medina Angarita, Pérez Jiménez, Chávez, Maduro, etc. Colombia: Rojas Pinilla. Ecuador: García Moreno, Veintimilla, Federico Páez entre otros más. Perú: Gamarra, Castilla Piérola, Leguía, Bermúdez Alberto Fujimori. Bolivia: Estenssoro, Banzer, 

etc. etc, etc. Paraguay: Chaves, Alfredo Stroessner, 35 años consecutivos en el poder. Chile: Manuel Montt, gobierno fuertemente autoritario, Ibáñez del Campo, Pinochet. Argentina: Perón, Onganía, Galtieri y Videla, un régimen militar colegiado. Uruguay: Terra, 

Bordaberry, régimen cívico-militar, Álvarez, etc.  

¿Por qué razón los países angloparlantes no habrán padecido estos desquiciamientos que retrasaron el arribo del desarrollo y del bienestar generalizado en Hispanoamérica? ¿Qué opina el querido lector? ¿Califica usted a Sheinbaum como la primera mujer dictadora en la historia de México o necesita usted 5 minutos más para decidir, cuando ella es la trinidad política mexicana al controlar los 3 poderes de la Unión en su misma persona?

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.