SI FUERA FUTBOL, Mario Delgado tendría que ser expulsado del juego por la doble falta que está cometiendo con la información de la beca “Rita Cetina”.
PASANDO por encima del artículo 134 de la Constitución, el secretario de Educación Pública afirma que los 2 mil quinientos pesos que reciben los beneficiarios… ¡se los manda la Presidenta! Personalizar de esa forma los apoyos sociales va en contra de la ley y de las mejores prácticas de gobierno.
PORQUE definitivamente ese dinero no se los “manda” Claudia Sheinbaum: es parte del presupuesto de todos los mexicanos y su destino está regulado y garantizado por las leyes. Colgarse de un apoyo social para hacer promoción de un gobernante está fuera de toda norma.
POR ESO Delgado comete una doble falta: por un lado le miente a los beneficiarios diciéndoles que el dinero es un regalo de la Presidenta, y por el otro le hace promoción a la mandataria con un programa gubernamental.
¿TAN MAL anda la popularidad de Sheinbaum como para necesitar esas muletas? Se ve difícil que la Presidenta esté de acuerdo en que se le cuelguen estos milagritos del bienestar.
***
CON ESO de que Tlaxcala cabe en un pañuelo, las grillas son imposibles de disimular. Y menos si se trata de pleitos en Morena entre el grupo gobernante y el grupo que quiere sucederlo.
DE CARA a la definición de la candidatura morenista al gobierno estatal, la actual mandataria Lorena Cuéllar y el ex alcalde capitalino Alfonso Sánchez andan queriendo cucharear las encuestas.
CUENTAN QUE cada vez que un grupo de encuestadores comienza a recorrer las calles tlaxcaltecas, brigadas de morenistas los interceptan para “convencerlos” de que midan a los candidatos en ciertas zonas que tienen bien controladas y en las cuales sale mejor posicionado Alfonso Sánchez, el favorito de la gobernadora, pero no necesariamente del partido.
LA VA A TENER complicada Ariadna Montiel para tomar una decisión como presidenta de Morena, si los insumos para palomear las candidaturas no cuentan con el mínimo de confiabilidad.
***
MÁS ALLÁ de que el gobierno les llame “centros de procesamiento ilícito de combustibles”, lo que impacta en el caso de las refinerías ilegales recién descubiertas es la capacidad del crimen organizado para escalar sus operaciones y la ceguera de las autoridades para darse cuenta.
A LAS que fueron encontradas en Reynosa y Cadereyta, se sumaron dos en San Luis Potosí, una en Hidalgo y otra en Morelos. Lo increíble: las encontraron por llamadas anónimas, no por investigaciones propias. ¿Detenidos? Obviamente ni uno solo.
ANTE ESTO queda la duda de si el gobierno federal realmente está combatiendo el tráfico ilícito de combustibles… o si solamente le está ayudando a los malos a deshacerse de sus tiliches y generar la ilusión de que sí se combate ese delito.