La terrible situación de inseguridad que tiene el País, solo se podrá mitigar, cuando tengamos una sociedad más justa, donde las oportunidades lleguen a las mayorías. Por eso, cuando la sociedad se organiza a través de Fundaciones o de Asociaciones Civiles, se potencia junto con lo que hace también el gobierno. Si esta labor que hacen asociaciones religiosas o grupos empresariales o la sociedad civil organizada, no se hiciera, el País, reventaría. Hay cantidad de gente buena que aporta remanentes de empresas, fondos familiares, herencias o incluso se lo quita de la boca, para ayudar.
El crimen organizado es reflejo de una realidad social, sí. Pero también, de la omisión de los gobiernos que toleran y voltean para otro lado. La política de “abrazos, no balazos”, entregó el País a grupos minoritarios que atentan contra la vida de las mayorías que buscan en su trabajo honrado, un medio legítimo para sobrevivir. Por eso, los proyectos sociales en las áreas más críticas, son los que reconstruyen el tejido social y atienden necesidades básicas.
Recientemente, la Gobernadora del Estado de Guanajuato, anunció la segunda Convocatoria para la entrega de los apoyos que -gracias a la aportación extraordinaria de empresarios guanajuatenses por el impuesto cedular estatal-, permite apoyar a los grupos organizados y a las organizaciones de la sociedad civil, para que éstas incidan en acciones en beneficio de los grupos más vulnerables. En un evento masivo, las organizaciones de la sociedad civil fueron convocadas para solicitar los apoyos que ya están siendo aplicados en los proyectos aprobados. El Programa “Tocando Corazones” es el que suple a lo que fue el FIDESEG, fideicomiso empresarial que replicaba un modelo creado en Chihuahua y que se enfocó a aportaciones del impuesto cedular y también a los que, en ese estado, realizaba el propio empresariado en forma directa. Los resultados del programa “Tocando Corazones” en las convocatorias 2025 y 2026, han duplicado el número de proyectos aprobados y el monto. En la primera, fueron 212 proyectos con 778.4 millones y en la segunda del año pasado, 53 proyectos con 86.8 millones. Este año en la primera convocatoria, fueron 73 proyectos y 152.8 millones de pesos. Con esto se benefició a decenas de miles de guanajuatenses, vía los proyectos que implementaron las asociaciones civiles asentadas en el estado de Guanajuato.
Hasta ahora, Tocando Corazones ha logrado “democratizar” los recursos, para que lleguen a las asociaciones civiles más pequeñas y en los municipios del sur y norte del estado, situación que antes no existía, pues se beneficiaban preponderantemente los OSC grandes de las 3 grandes ciudades del estado y sobre todo, las de León, vinculadas a grupos empresariales. Formando un grupo de 80 especialistas en las áreas de infancias, prevención del delito, desarrollo social y humano y construcción, donde participan los principales Colegios de profesionistas, universidades y centros de investigación, se asegura objetividad en la evaluación de los proyectos y cero conflicto de intereses.
Falta mucho por hacer todavía para atender las problemáticas de inseguridad y prevenir el delito, para apoyar a los centros de rehabilitación, para fortalecer a las casas hogar y refugios para menores, para tener más bancos de alimentos, o proveer servicios de salud donde el estado no lo puede hacer. Por eso, el programa Tocando Corazones apoya las iniciativas ciudadanas que tienen beneficio para la gente. Ser evaluadas las propuestas por académicos sin vínculos con las asociaciones que se benefician de los apoyos, es algo importante para evitar el conflicto de intereses. Por todo esto, es de celebrar que Guanajuato sea el único estado en el País que todavía apoya a las organizaciones de la sociedad civil para que estas sigan ayudando a la gente.
Debemos aumentar la cultura filantrópica, pues de acuerdo a datos del SAT, las donaciones en el estado de Guanajuato que autoriza la ley, son reducidas, por menos de 200 millones de pesos, lo que refleja una incipiente cultura filantrópica de las personas físicas y de las empresas. Ojalá que haya más asociaciones civiles en 30 de los 46 municipios del estado, donde hay pocos organismos de la sociedad civil para que se beneficien con Tocando Corazones, todo enfocado a beneficiar a la gente.