AHORA que cayó la pieza clave de la trama huachicolera ligada a la Secretaría de Marina hay quienes se preguntan si en la FGR que encabeza Ernestina Godoy de verdad quieren que hable… o prefieren que calle.
RESULTA que Miguel Ángel Solano Ruiz, conocido como “El Capitán Sol”, aparece en las indagatorias como el enlace con los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna, sobrinos del extitular de Semar, Rafael Ojeda. Además, el capitán de corbeta en retiro sería también el hilo que conduce hacia Andrés Manuel “Andy” López Beltrán.
LO QUE declare Solano puede meter en aprietos legales a un exsecretario del gabinete y al hijo del recientemente reaparecido “líder moral” de la 4T, por lo que muchos se preguntan si va en serio eso de que las autoridades irán “hasta las últimas consecuencias”.
POR CIERTO, el escondite de “El Capitán Sol” era una suntuosa casa de un fraccionamiento en Zapopan donde el inmueble más barato ronda los 17 millones de pesos, un sitio a menos de 5 kilómetros de la Quinta Región Militar… y en un municipio cuyo alcalde es Juan José Frangie, de Movimiento Ciudadano, el partido del gobernador Pablo Lemus.
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MAL y de malas anda la gobernadora morenista de Tlaxcala, Lorena Cuéllar. Primero, no logró colocar a su delfín, Alfonso Sánchez, como candidato cuatroteísta a la gubernatura, pues la nominación recayó en Ana Lilia Rivera, con quien no tiene la mejor relación.
Y LUEGO, llamó la atención su abrupta salida y en medio de un inusual despliegue de su equipo de seguridad de un acto en Calpulalpan donde irrumpieron agricultores que exigían apoyos.
LOS QUE saben cómo andan las cosas en esa entidad afirman que la mandataria se siente acorralada y hay quienes auguran su ruptura con Morena. ¿Será?
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SIN IMPORTAR que apenas el domingo Claudia Sheinbaum destacó en su discurso del Zócalo lo importante que resulta para ella evitar la reelección en cargos públicos, entre 130 y 150 diputados federales de Morena -6 de cada 10- están más puestos que un calcetín para repetir en la próxima legislatura.
Y NO se trata de una cuestión legal, pues la reforma a la que hizo referencia la mandataria federal entra en vigor hasta el 2030, sino de un asunto de congruencia con los preceptos de Morena.
PERO, bueno, ya se sabe que para muchos morenistas eso de la congruencia acaba siendo más una sugerencia que una obligación.
SI NI SIQUIERA se aguantan las ganas de viajar en primera clase y en aviones privados, de lucir joyas, prendas y zapatos que para nada tienen que ver con el principio de austeridad que pregonan sus líderes, difícilmente iban a evitar lanzarse por la reelección al grito de “la última y nos vamos”.