Apuntes sobre una isla rica y una isla pobre (Primera parte)

La prensa financiera anuncia los resultados del fondo de inversiones Temasek (nombre original de la isla de Singapur). La empresa holding pertenece al gobierno de la isla. Durante la pandemia sufrió pérdidas pero ahora, pasado lo más duro, anuncia que sus activos crecieron un 24% para llegar a 385 mil millones de dólares.

Avatar del

Por: Enrique Gómez Orozco

La prensa financiera anuncia los resultados del fondo de inversiones Temasek (nombre original de la isla de Singapur). La empresa holding pertenece al gobierno de la isla. Durante la pandemia sufrió pérdidas pero ahora, pasado lo más duro, anuncia que sus activos crecieron un 24% para llegar a 385 mil millones de dólares.

Temasek es sólo uno de los fondos de inversión del país de 5.7 millones de habitantes (Guanajuato tiene 6.3 millones).

Otro fondo soberano de Singapur, llamado GIC (Government Investment Corporation), tiene bajo su administración unos 400 mil millones de dólares norteamericanos. Temasek invierte en múltiples empresas como Citigroup a lo grande o pequeñas cantidades como en Banco del Bajío o la inmobiliaria queretana Zibatá. Su huella está por todo el mundo aunque la mayoría del dinero lo tiene produciendo en Asia, particularmente en China.

El GIC es un fondo de viudas, invierte en tierra, propiedad inmobiliaria y negocios conservadores. Le gustan los edificios de Tokyo y de San Francisco, por ejemplo. Una parte de las rentas y utilidades de sus fondos soberanos van al presupuesto de gasto, tal y como los ingresos petroleros en México los convertimos en gasto público. Con una diferencia: el patrimonio de Singapur se invierte y reinvierte y crece todos los días por su buena administración. Nuestra empresa, Pemex, se hunde cada día más con la destrucción de su capital por mala administración.

La pequeña nación de 725 km2 (León tiene una superficie de 1,022 Km2) cuenta con un ahorro público de 785 mil millones de dólares, también se cree que posee otros activos que acercan ese patrimonio a un millón de millones de dólares o más. Unas cinco veces las reservas del Banco de México.

¿De dónde pudo Singapur, un pequeño punto en Asia, obtener todo ese dinero sin petróleo, agua, agricultura o un territorio mayor?

El éxito proviene del modelo capitalista de gestión. Con inversión pública y privada, local y extranjera, generó tanta riqueza y ahorro interno que no tenían forma de guardarlo en un banco central. Mejor lo dedicaron a inversiones en empresas propias y ajenas. Con eso crearon reservas suficientes para enfrentar cualquier contingencia como la pandemia de COVID-19.

Bajo una estricta disciplina contuvieron la propagación del virus; dieron seguimiento a cada infectado y a todos en su entorno. Para lograrlo había que cerrar todos los negocios no indispensables. Dispusieron de su sistema de salud pública que es uno de los mejor calificados en el mundo. Después de 14 meses de pandemia, tienen solamente 63 mil infectados, y lo más sorprendente, sólo 36 defunciones.

La crisis económica llegó a todos los negocios, particularmente a los servicios. Las pequeñas y medianas empresas no tuvieron que preocuparse demasiado. Tampoco la gente. El Gobierno sacó la chequera y apoyó a empresarios y empleados. Según cálculos recientes, dispusieron de 140 mil millones de dólares para evitar quiebras y desempleo. A nadie tuvieron que pedir prestado. Para comprender la dimensión del apoyo podemos compararlo con el presupuesto gubernamental de Guanajuato que es de 4 mil millones de dólares (para todo). Dispusieron del equivalente de 35 presupuestos públicos de nuestro estado para aliviar la crisis de una población menor a la nuestra.

Usaron casi el 40% de su PIB para que nadie sufriera.

Todo comenzó en 1959 cuando a mediados del siglo XX había dos rutas para países que salían de una dictadura como Cuba o que se independizaron de un imperio, como Singapur y Malasia. Cuando los japoneses invadieron Singapur en la Segunda Guerra Mundial y despacharon a los ingleses de la isla, sucedieron cambios en la mentalidad de los colonizados: el Reino Unido dejaba de ser el gran imperio invencible. La independencia de La India puso en duda la validez del modelo colonial. En el sureste asiático hervía el ansia de independencia y dos fuerzas competían para lograrlo: el modelo capitalista liberal patrocinado por Estados Unidos y el Comunista, alentado por China y la Unión Soviética. (Continuará)

Opinión

Opinión en tu buzón

Deja tu correo y recibe gratis las columnas editoriales de AM, de lunes a domingo

8am
En esta nota:

Y tú, ¿qué opinas?