Después del cáncer también hay un momento para volver a mirarse al espejo, arreglarse y sentirse bien consigo misma.
Eso busca poner en el centro “Pasarela de la Vida, cada paso cuenta, cada vida inspira”, que el 19 de octubre reunirá en el Teatro del Bicentenario a 55 pacientes de distintos hospitales de Guanajuato y sobrevivientes de la enfermedad.
La iniciativa nació como una pequeña pasarela dentro del Hospital Materno Infantil, a partir del trabajo de Irazú Patricia Serna García, encargada del acompañamiento emocional a pacientes con cáncer. Con el impulso de Grisel Quiroz Romero, presidenta del Comité Estatal de Patronatos y Voluntariados de Guanajuato (CEPAV), creció hasta convertirse en un encuentro estatal.
“Esto merece más proyección, hacerlo más en grande para poder ayudar a todas las pacientes a que ese día sientan que su autoestima suba, que se sientan como reinas”, compartió Quiroz Romero.
Volver a reconocerse
La pasarela no se trata únicamente de vestidos. El cáncer puede cambiar la relación de una mujer con su cuerpo, especialmente después de una mastectomía, y dejar huellas emocionales.
Irazú Serna explicó que el trabajo busca reconstruir el autoconcepto, la seguridad y la confianza, además de fortalecer las redes de apoyo.
“Sí, tengo cáncer, lo tuve, soy sobreviviente, lo estoy recorriendo, pero estoy de pie”, resumió.
Una de las historias que refleja ese proceso es la de Erika, quien durante su primera participación aún estaba en quimioterapia y temía que sus vecinos supieran que tenía cáncer. Después continuó con acompañamiento psicológico.

‘Nos hace sentir lindas otra vez’
Luz Constantino lleva tres años en este proceso y ha enfrentado una recaída. Para ella, los cambios provocados por los tratamientos también pueden golpear el autoestima.
“Algo que nos mantiene vivas y con fe es justamente este tipo de eventos que nos hace sentir otra vez lindas, seguras y que estamos listas para salir al mundo”, contó.
Incluso para esta entrevista volvió a arreglarse después de mucho tiempo. “Me peiné, me arreglé, me vine toda. Hasta en la calle me estaban viendo y dije: ‘Ay, sentí’. Hace mucho que no sentía esto”, relató.
Claudia Reyes destacó que detrás del diagnóstico también existe una historia de amor y acompañamiento de familiares, amistades, personal médico y voluntarios.
Más que una pasarela
El encuentro tendrá un bazar solidario para que algunas participantes puedan vender productos que elaboran y obtener ingresos para sus familias.
La jornada será de 10 de la mañana a 6 de la tarde, con feria de salud, orientación sobre exploración de mama, una conversatoria con profesionales y actividades de prevención.
El momento central será el desfile, con vestidos facilitados por Bajío Moda y prendas donadas por la sociedad leonesa.
No serán modelos perfectas ni historias idealizadas. Serán mujeres que han atravesado cirugías, quimioterapias, recaídas y miedo, pero que decidieron volver a mostrarse.
“Que ellas se sientan acompañadas, protegidas y queridas”, es el propósito de las organizadoras.
La pasarela será un espacio para recuperar la confianza, reconciliarse con el propio cuerpo y volver a reconocerse más allá del diagnóstico.
TOMA NOTA:
La jornada será de 10 de la mañana a 6 de la tarde, el 19 de octubre, en el Teatro del Bicentenario. Contará con feria de salud, orientación sobre exploración de mama, una conversatoria con profesionales y actividades de prevención.
